Observador Urbano

Westworld: estreno de la tercera temporada

Si bien aún está en desarrollo, Westworld es quizás una serie para verla de forma adictiva, aunque claro, no todo lo que brilla es oro. Para sumar más elementos a una ya alborotada trama, HBO estrenó hace unas semanas la tercera temporada tras más de un año de espera. Ahora, el futuro definitivamente llegó a la serie, y ya no existen en ella saltos narrativos temporales como la confusión mental de Bernard (Jeffrey Wright) o el “eterno” despertar de Dolores (Evan Rachel Wood) desde su rol que la lleva de ser una anfitrión ingenua al liderazgo global contra el ser humano, no. Ahora el espectador cuenta con un desarrollo lineal de los acontecimientos.

La temporada 3 desglosa las consecuencias de la matanza con la que finaliza la temporada anterior en el Parque de Westworld, y cómo estas tienen un impacto en un nivel más bien corporativo, puesto que aquí esta vez, sí aparecen puntualmente los ejecutivos ligados al parque y que iniciarán una lucha de poder contra todo lo que los amenace. Esto incluye por supuesto, al bando de Dolores, que más allá de liberar a los anfitriones de los humanos tiene otras intenciones detrás, también el bando de Bernard que quiere detenerla; todo mientras en el medio podremos ver la forma en que la compañía Delos opera y utiliza estas situaciones para su beneficio y el cuidado de sus intereses. De paso incorporan al siempre genial Aaron Paul (nuestro recordado Jesse Pinkman, acá como Caleb) que será una especie de paladín del sentido común.

Ahora bien, la serie atrapa y permite maratonearla. Su producción, realización y muchas de sus actuaciones son realmente dignas, sumado todo al increíble ingenio de Jonathan Nolan (hermano y colaborador habitual de Christopher Nolan), pero de todas formas, su trama presenta un dilema moral hartas veces usado, que va desde la hipervigilancia de los gobiernos, las siempre presentadas como codiciosas corporaciones o la responsabilidad ante la inteligencia artificial, que a la vez son pasteurizados con aburridísimos monólogos de sus protagonistas, sobre todo Dolores, quien intenta recordarnos permanentemente lo malos y manipulables que podemos ser los seres humanos y como todo eso merece un castigo.

La temporada 3 ya está disponible de a un capitulo por semana en HBO. Ahora solo resta ver si puede olvidarse de su conducta moralizante o si no hace más que resignarse a dilucidar las luchas entre el bien y el mal moral de las personas, y como las máquinas pueden condenarnos o salvarnos.

Por Bruno Iriarte

Imagen destacada: www.pcworld.com