Observador Urbano

Voces por la libertad, desde Hong Kong

La situación de Hong Kong es preocupante, en cuanto a la defensa de su sistema político democrático, frente al avance del gobierno Chino, que busca instalar su predominio de manera autoritaria. Muchos ciudadanos de Hong Kong, han protestado y enfrentado dichas pretensiones, pero la respuesta China ha sido feroz.

Reproducimos la entrevista, realizada por el diario italiano Tempi, y traducida por www.infovaticana.com, a uno de los líderes de la oposición, quien, entre otras cosas, opina negativamente sobre el acuerdo entre el Vaticano y el Gobierno chino sobre la designación de Obispos. El empresario Jimmy Lai, ofrece su testimonio y visión sobra la lucha política que están librando y convertida en un testimonio para el mundo democrático.

Entrevista

«El año pasado, el magnate fue tachado en China como uno de los miembros de la nueva “Banda de los cuatro”, es decir, un traidor a la patria. Además de colusión con fuerzas extranjeras, también ha sido acusado de haber participado en una reunión no autorizada (para conmemorar las víctimas de Tiananmen, prohibida por primera vez este año por las autoridades con la excusa de la pandemia). Jimmy Lai, sostenido por una firme fe católica, no es un activista, es sobre todo un empresario; pero al contrario que muchos otros millonarios, nunca le ha hecho la corte a Pekín para conseguir algún contrato más, suscitando así la ira del régimen. A pesar de que corre el riesgo de acabar sus días en la cárcel, Lai no tiene ninguna intención de abandonar “su casa”. Y aun sabiendo que cualquier declaración podría ser utilizada contra él, acepta hablar con Tempi: «Seguiremos luchando como hemos hecho siempre, y hasta que nos impidan hacerlo».

Jimmy Lai, en pocos meses usted ha sido arrestad junto a sus dos hijos y ha recibido una avalancha de acusaciones. ¿Le sorprende esta persecución?

He fundado el grupo editorial más grande de Hong Kong, no pienso que nadie pueda decir que está sorprendido si mis publicaciones y yo nos hemos convertido en un objetivo al que atacar. Al estar a favor del mercado libre y la libertad, es normal que no le caiga bien al Partido Comunista chino (PCCH). No creo que el PCCH tenga miedo de Jimmy Lai; la cuestión no soy yo o cualquier otra persona. Pero cuando demuestras que estás en desacuerdo con el régimen comunista, no puede más que nacer un conflicto.

¿La ley sobre seguridad nacional ha acabado con el modelo “Un país, dos sistemas”, que debía garantizar una amplia autonomía a Hong Kong hasta 2047?

El modelo “Un país, dos sistemas” no ha muerto del todo, pero si tuviera que dar un porcentaje, diría que ha desaparecido en un 75% por ciento y no hay señales que el PCCH quiera cambiar su línea de conducta. Las limitaciones impuestas a la prensa son ya muy graves, pero por ahora podemos seguir escribiendo lo que queremos y las redes sociales son relativamente libres.

¿Qué le sucederá a Hong Kong cuando pierda su autonomía?

El estado de derecho y la libertad de prensa han hecho de esta ciudad un centro internacional: si siguen deteriorándose nos convertiremos en un puerto como cualquier otro del sur de China. Ya no habrá diferencia entre nosotros y una ciudad como Shenzhen.

Muchos activistas ya han huido al extranjero para evitar ser arrestados. También usted podría hacerlo, no le faltan ni los medios ni los contactos.

Formo parte del movimiento pandemocrático desde que nació, o por lo menos desde 1989. Tengo 72 años [los cumplirá el 8 de diciembre, ndr] y no veo qué sentido puede tener para mí huir. Hong Kong es mi casa, me ha dato todo lo que tengo. ¿Por qué tendría que irme de mi casa?

Tras un año de protestas oceánicas contra la ley sobre la extradición, Hong Kong se encuentra con la espada de Damocles de una ley aún más draconiana. ¿Han exagerado los jóvenes provocando a Pekín?

Hace veinte años que el Ejército popular de liberación (Epl) está presente en Hong Kong, la sombra del régimen comunista se alarga sobre el gobierno a todos los niveles. Tienen el control total de la ciudad. Lo más importante que hay que comprender es que el gobierno ha utilizado la violencia para detener las manifestaciones masivas que han asombrado al mundo entero. El régimen ya tenía a disposición las antiguas leyes coloniales para hacer respetar el orden público. Quien afirme que los jóvenes han provocado a China y que las cosas podrían haber sido de manera distinta es un ingenuo: ¿cómo se puede pensar que Xi Jinping habría dado marcha atrás precisamente sobre Hong Kong? ¿Acaso se comporta de manera distinta en el resto del mundo?

Sin embargo, algunos estudiantes han avanzado peticiones irreales, como la independencia.

No existe ningún movimiento serio que invoque la independencia para Hong Kong. Tenemos guarniciones del Epl en la ciudad. ¿Acaso alguien espera seriamente que hagan sus maletas y recogen sus armas y se vayan? Muchos jóvenes están frustrados porque la democracia no ha progresado en estos años. Y ahora podemos decir que tenían razón, identificando en el intento de la gobernadora Carrie Lam de aprobar la ley sobre la extradición el primer paso hacia la situación en la que nos encontramos hoy. La ley sobre la extradición habría alcanzado el mismo objetivo que la ley sobre seguridad nacional, a saber: poner a todos bajo la amenaza de ser arrestados y llevados a China continental.

¿Qué piensa usted de la violencia que algunos manifestantes han utilizado el año pasado en las confrontaciones con la policía?

Al principio dije que era un error utilizar la violencia, porque así solo se está haciendo el juego a los comunistas. Sin embargo, no nos olvidemos de que ha sido el gobierno, a través de la policía, el que ha incitado la mayor parte de la violencia, dejando que siguiera porque les era favorable. Hay realmente pocos líderes democráticos, jóvenes incluso, que querían la violencia.

Desde hace más de veinte años las élites de Hong Kong, a fin de hacer negocios, cierran un ojo ante la injerencia de China. Usted, en cambio, siempre ha criticado a Pekín. ¿Por qué?

¡No quiero que mis hijos piensen que soy ruin! He hecho mi fortuna en Hong Kong, pero ¿quién soy yo para sacrificar a mis conciudadanos para conseguir un poco más de dinero? Sin embargo, quiero precisar una cosa.

Diga.

Si usted piensa que todas las élites de Hong Kong apoyan al PCCH, significa que ha comprendido poco de esta ciudad. En las dos marchas de junio, entre los millones de personas presentes había también miles de miembros de las familias más ricas de la ciudad. Y Pekín lo sabe muy bien.

Con la nueva ley sobre seguridad nacional, ¿cambiará Apple Daily su línea editorial?

En absoluto, seguirá trabajando como antes, hasta que ya no pueda hacerlo. Como dice a menudo Chris Patton [el último gobernador británico de Hong Kong, ndr], si sabes que alguien vendrá a romperte las ventanas de casa el viernes, esto no implica que tú debas anticiparte rompiéndolas el jueves.

Todos reconocen su sangre fría y valentía. ¿Cómo influye su fe en su modo de actuar?

Dios tiene un plan para cada uno de nosotros y cuando pones tu destino en las manos de Dios te sientes ligero, con menos presión encima. Dios me ha dado mucho y siento una enorme gratitud. Dios plasma siempre mi modo de actuar, también a través de las preguntas que usted me está haciendo ahora.

Las relaciones entre China y el Vaticano están en una fase crítica: antes de finales de octubre debería renovarse el acuerdo provisional sobre el nombramiento de los obispos. Muchos fieles, fuera y dentro de la Iglesia, no han ocultado su malestar hacia la Santa Sede. Como católico chino, ¿cuál es su opinión?

Si tengo que ser sincero, no consigo comprender qué empuja a dos hombres brillantes como el papa Francisco y el cardenal Pietro Parolin a tratar con los comunistas. Son demasiado inteligentes para no saber que en Pekín son tratados con muchos desprecio y que nada de lo que piden se les concederá a no ser que el Vaticano se rinda completamente. A nosotros, los fieles chinos, se nos rompe el corazón cuando el Santo Padre no nos defiende. Somos sus hijos y muchos nos sentimos abandonados. Pero nuestra fe es firme y sabemos que nuestros hermanos católicos, en Italia y en todo el mundo, empiezan a preguntarse por qué el papa no escucha nuestro grito de dolor.

¿Tiene aún esperanza para su ciudad?

¡Obviamente! Hace unas semanas unas estudiantes de instituto fueron arrestadas por haber levantado pancartas blancas, sin nada escrito, en un centro comercial [uno de los métodos más comunes para denunciar la censura de Pekín, ndr]. Por un lado, esto demuestra hasta qué punto ha llegado la represión. Por el otro, sin embargo, demuestras que nuestras estudiantes no tienen ninguna intención de ceder ante un régimen que se siente amenazado incluso por una hoja de papel. Cuando miro la valentía de estas estudiantes, ¿cómo no pueden tener esperanza por Hong Kong?

Fuente: publicado por Leone Grotti en Tempi – Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.

Imagen destacada: www.pauta.cl.com

Imagen en nota: www.france24.com