Observador Urbano

TikTok, vetos presidenciales y nuevas competencias

Sin dudas, la que se va, debe de haber sido una de las peores semanas que recuerde TikTok desde que se fundó en noviembre de 2017. Primero, Instagram lanzó Reels en gran parte del mundo para competir de forma directa con ellos y destronarlos (como ya lo hizo con Snapchat) en el liderazgo de los micro-videos y segundo, el gobierno estadounidense se puso firme para evitar su funcionamiento en el territorio de aquel país.

La situación comenzó cuando se conoció que el presidente de EE.UU., Donald Trump, había establecido al 15 de septiembre del presente año como el plazo máximo para que ByteDance (de origen chino), propietaria de TikTok, venda sus operaciones en el país norteamericano. Esto para evitar que la red social sea prohibida en todo el territorio estadounidense producto de encontrarse asociada, según la administración Trump, al servicio del espionaje realizado por el Partido Comunista Chino y como responsable de recopilar información privada de los usuarios sin un sentido claro.

Al mismo tiempo, Microsoft hizo oficial el interés que traía desde hace unos meses por adquirir las operaciones norteamericanas de TikTok, aunque claro, aún el acuerdo está lejos de cerrarse por lo que deberían acelerar todos los plazos de forma urgente para evitar que TikTok deje de ser operable en EE.UU. En tanto, el entusiasmo en la firma que lidera Satya Nadella (CEO de la compañía), permitiría reforzar la seguridad de los datos de 165 millones de usuarios estadounidenses de la red social, al ser transferidos a servidores en EE.UU. y a la vez que le traería beneficios económicos al Departamento del Tesoro de ese país.

Sin embargo, los tiempos parecen acortarse y finalmente Trump al cierre de esta edición, ha firmado una orden ejecutiva bajo la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia donde bloquea las transacciones en EE.UU. de ByteDance desde el 20 de septiembre. Basándose en que “la expansión en (en este país) de aplicaciones desarrolladas por compañías chinas amenaza la seguridad nacional, la política extranjera y la economía local, capturando automáticamente grandes cantidades de información de sus usuarios, incluida su actividad en internet, la ubicación y los historiales de navegación y búsqueda. Amenazando además, con permitir que el Partido Comunista Chino acceda a información personal y privada, y haciendo posible que China siga la ubicación de empleados y contratistas federales, generando dosieres de información personal para extorsión y espionaje corporativo”.

A la par, también se acusa a China de aprovechar TikTok para difundir “campañas de desinformación en favor del Partido Comunista Chino”, como “teorías de la conspiración desmentidas sobre el origen del coronavirus” y de censurar “contenido políticamente sensible” para el gobierno asiático; como las protestas en Hong Kong y el trato inhumano que tienen desde el gobierno para con minorías.

Así la cosas, los 45 días que quedan para la entrada en vigor, ponen la situación en manos de Microsoft, cuyo CEO, ya se comunicó con Trump para contarle las posibilidades reales de adquirir las partes de TikTok que operan desde Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, a lo que sumaría las operaciones en Europa y la India (obligándose a pagar 50.000 millones de dólares para tal fin) y además, se comprometió a finalizar las negociaciones antes del 15 de septiembre.

Sin embargo, y con toda seguridad, las próximas semanas nos arrojarán nuevas informaciones que harán suponer si TikTok se acerca a un colapso o si finalmente sale fortalecida de este embrollo.

Por Bruno Iriarte                                                                                                                       09/08/2020

Fuentes: www.gizmodo.com – www.hipertextual.com – www.twitter.com

Imágenes destacada y en nota: