Observador Urbano

Si te gustan las buenas series, Dark es una de ellas

Desde la irrupción de Netflix y su inmenso catálogo con series y películas de todo del mundo, hemos podido disfrutar de contenido más allá de Latinoamérica, España, Inglaterra y Estados Unidos. De esta forma, series brasileñas como El Mecanismo o 3%, e incluso series escandinavas como la recomendable The Rain, de cuya segunda temporada estamos a la espera, han captado nuestro interés en Argentina. Sin embargo,  pocas han llegado tan hondo en popularidad como Dark, que hace unas semanas estrenó su segunda y penúltima temporada.

Precisamente su corta duración (la tercera y última temporada llegará en 2020) es uno de los condimentos que hace que esta serie tenga tantos adeptos en el mundo. Dado que además, allí donde Lost se quedó a mitad de camino, Dark no tiene problemas en no esconder secretos mucho más allá de un par de capítulos. Aunque claro al revelar un secreto, en muchos casos surgen otros nuevos. No obstante, aquí no hay golpes bajos por doquier y la trama puede seguirse con naturalidad y soltura, a pesar de ir y venir en el tiempo.

La serie trata sobre un pequeño pueblo (Winden) de alguna parte boscosa de Alemania, en donde para el año 2019 una planta de energía nuclear está iniciando su proceso de cierre y posterior desmantelamiento. Sin embargo, por alguna falla geológica y física originada en unas cuevas ubicadas en un tenebroso bosque a las afueras de la ciudad, quienes tengan claro cómo hacerlo pueden viajar en el tiempo, ya sea 33 años para atrás o 33 años para adelante. Eso, más la desaparición de un niño al inicio del primer capítulo de la primera temporada, reconfigurarán y a la vez dispararán, todas las posibilidades de encontrarnos ante un intrincado ir y venir de personajes pertenecientes a 4 familias típicas de Winden.

Dark además cuenta con un par de guiños a los fanáticos de los viajes en el tiempo, dejando algunas referencias sobre Volver al Futuro. Por supuesto, que de paso, al observarla, también notaremos cierto grado de parentesco con la serie Chernobyl (tragedia que se referencia varias veces), la película It y sobre todo con Stranger Things, puesto que, también, parte de la trama se desarrolla en los años ochenta. Por otro lado, la configuración del espacio (el pueblo y sus alrededores) son un hecho al azar, ya que igualmente la serie funcionaría si estuviera grabada en cualquier sitio del mundo con un bosque tenebroso y una central nuclear cerca.

Así todo, Dark es una excusa perfecta para disfrutar de una serie alemana e iniciarnos en el camino del contenido de aquel país, que además de contar con series de calidad, también invita a ver otro títulos y otros géneros pensados incluso para otro público.

Por Bruno Iriarte 

Imagen destacada: www.losandes.com