Observador Urbano

Riesgo político y economía Argentina

El riesgo político sacude el mercado

  1. Abril negro…
  2. Volatilidad cambiaria
  3. El riesgo político
  4. El avance de las fintech

1- Abril negro…

Abril fue otro mes para el olvido.

Comenzando por el plano externo, una noticia destacada fue que la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) decidió mantener sin cambios su tasa de política monetaria, argumentando que la inflación todavía se encuentra en niveles inferiores a la meta y que el crecimiento de la economía norteamericana luce robusto.

Sin bien el gobierno norteamericano sigue insistiendo a la FED con una baja de la tasa de interés, el mercado se mostró con cautela. El rendimiento del Bono del Tesoro de los EE.UU. a 10 años cerró el mes en 2,53% con un aumento de 12 puntos básicos. Por el lado de la renta variable, el S&P500 se mantuvo bastante estable avanzando en el mes un 3,83%.

Otra noticia a destacar es la situación política de Brasil. La caída en la imagen positiva del Presidente Bolsonaro y la reforma previsional que busca reducir el déficit fiscal brasilero, están afectando el crecimiento económico, algo que es muy importante para la economía argentina.

En el plano doméstico, el riesgo político se apoderó del mercado y la volatilidad reinó durante todo el mes.

Las encuestas electorales mostraron un avance del kirchnerismo, lo que despertó una importante posición vendedora de títulos argentinos que llevaron al riesgo país por arriba de los 900 puntos básicos y a una caída del Merval de casi el 14% en dólares.

En el mercado cambiario, el peso se terminó depreciando 2% durante el mes de abril, cerrando en $45,20. Sin embargo, la volatilidad llevó a que durante las dos primeras semanas del mes, su valor baje hasta $42,60, y en las últimas dos semanas llegue a un valor máximo de $47,00. Esto motivó a que el BCRA cambie nuevamente su política monetaria tras haber conseguido la autorización del FMI para intervenir en el mercado cambiario y evitar los saltos bruscos de la divisa norteamericana.

2- Volatilidad cambiaria

El año electoral, es un factor clave y no debemos desconocerlo. La volatilidad está presente y ha dejado algunos coletazos durante el mes de abril.

Los magros resultados cosechados por el oficialismo durante las elecciones provinciales de este último tiempo, la aparición de una oposición conformada por los mismos de siempre y el fantasma silencioso del kirchenismo, van a seguir acechando a nuestros mercados, por lo menos hasta el vencimiento de la presentación de candidaturas.

Así, el cuarto mes del año, fue uno de los más volátiles en materia cambiaria (donde el dólar llegó a tener variaciones intradiarias cercanas al 3%) y monetarias (debido a la necesidad del BCRA de convalidar la suba de tasas para contener el tipo de cambio). A pesar de esta suba de tasas, y que a principios de mes el BCRA había establecido un piso para la misma en el 62,5% con el objeto de obligar a los bancos a subir las tasas pasivas y desalentar la demanda de divisas, la entidad monetaria se vió obligada a hacer una jugada más fuerte. Anunció que volverá a intervenir dentro del mercado cambiario, rompiendo con el esquema de la zona de no intervención, en la medida que la dinámica del mercado lo requiera. De esta manera los montos y frecuencia, no quedaron definidos. Lo que si se anunció, es que el BCRA podrá vender hasta USD 250 millones diarios, si el tipo de cambio supera el límite superior de la zona de no intervención (Limite superior $ 51,48).

Esta última medida, acompañadas por la subasta de USD 60 millones diarios por parte del tesoro y de las periódicas liquidaciones del agro, ayudaron de una vez por todas a finales de mes a desacelerar la demanda sobre la divisa.

En definitiva y como siempre nos pasa, vivimos a contra mano del mundo, que ha adoptado y festejado la decisión de la FED (Reserva Federal de los EE.UU.) de mantener la tasa de referencia sin cambios durante el 2019, producto de la desaceleración económica que se prevé para los próximos meses a nivel mundial.

Sin embargo en nuestro país, el dólar se sigue apreciando y las tasas siguen subiendo. La falta de previsibilidad que generamos para el adentro y para el afuera, es algo que debemos resolver con urgencia. Es momento de mostrarle al mundo un proyecto de país con reglas de juego más claras, en donde la planificación a largo plazo exista y abandonar de una vez por todas el corto-placismo que nos condena desde siempre.

El desafío está en nuestras manos, solo debemos ser inteligentes y saber elegir el modelo de país que queremos.

Otros datos que nos dejó abril…

La inflación no da tregua: Durante abril, se conocieron los datos de la inflación mayorista y minorista, las cuales siguieron por su sendero alcista. Así, el IPC (inflación minorista) alcanzo el 4,7% y el IPIM el 4,1 %(Mayorista).

La suba de tasas y la caída de créditos: En comparación a marzo de 2018, en el tercer mes del año del 2019, producto de la suba de tasas, las curvas de crédito y de los préstamos se invirtieron. Esto se evidenció con la caída de préstamos de distintos tipos: Los prendarios e hipotecarios cayeron un -32% en términos reales, los préstamos personales cayeron un -26%, y el consumo con tarjetas de crédito -17%.

3- El riesgo político

Todos sabemos que el año 2019 es un año electoral, y lamentablemente esta vez, se pondrá en juego la institucionalidad y los valores democráticos de nuestro país.

El retorno del populismo a la Argentina es para muchos el peor escenario que se puede imaginar, y ante el avance en las encuestas del kirchnerismo, tanto los argentinos como los inversores extranjeros entran en pánico y buscan cobertura antes de que sea demasiado tarde.

Esto llevó a que durante el mes de abril el riesgo país salte de 774 puntos básicos a casi 1000 puntos básicos, con pérdidas en los bonos argentinos cercanas al 12% en dólares.

Se discutió mucho durante este mes, si la razón de la caída en los bonos argentinos fue producto del riesgo político existente en nuestro país. Si analizamos un poco los rendimientos de los bonos argentinos, observamos que una letra del Tesoro en dólares que vence durante el 2019 rinde cerca del 6% anual, mientras que un bono que vence en el 2020, como es el caso del Bonar 2020, está rindiendo por arriba del 17%, y llegó a rendir un 20% hace una semana.

Desde este punto de vista, ¿acaso podemos tener dudas de que el riesgo político es y será la principal variable de volatilidad durante todo este año?

Este riesgo político no solo está afectando el mercado de bonos y acciones sino también el mercado cambiario. A medida que se acerquen las elecciones habrá una mayor dolarización de los ahorros de los argentinos lo que puede acelerar la depreciación de nuestra moneda. Este contexto paraliza el consumo y la inversión afectando la economía real.

En lugar de existir una política económica de largo plazo que busque el crecimiento económico sustentable y otorgue cierta previsibilidad a los argentinos, los partidos políticos en una demostración del peor egoísmo ponen toda su atención en hacer campañas e intentar ganar poder a toda costa.

En definitiva, es increíble ver como los propios argentinos y su clase política se destruyen a sí mismos bajo una especie de profecía autocumplida.

4- El avance de las Fintech

Fintech…una palabra que surge de la unión de dos términos: “Finance”- “Technology”, y no es más que el uso de la tecnología dentro de las finanzas.

El termino, abarca un espectro de diversos modelos de negocios como bancos digitales, medios de cobros, pagos y transferencia de fondos, financiamiento para la inversión y el consumo, inversiones, entre otros.

En el año 2018, la industria “Financiera – Tecnológica”, creció a una tasa anual del 110% y ya existen 133 empresas en este sector.

El avance de la tecnología, está cambiando radicalmente el sistema financiero y para muchos esto podría ser más inclusivo que en el pasado. Por ejemplo, en la actualidad personas de diferentes clases sociales pueden tener acceso al financiamiento desde su celular, sin tener que lidiar con  la burocracia que significa ingresar al sistema bancario.

Analicemos un poco, los distintos modelos de negocios:

Bancos digitales

El incremento de la automatización de los procesos bancarios, ha dado lugar a un modelo de bancos 100% digitales, que prescinden de poseer una gran cantidad de empleados y sucursales físicas, permitiendo que toda la operatoria se realice exclusivamente por internet.

Esto ha permitido reducir considerablemente los costos de las transacciones y demás comisiones bancarias.

Préstamos

Existen Fintech dedicadas a financiar el consumo a través de microcréditos, a los cuales se puede acceder a través de una aplicación en cualquier Smartphone.

A su vez están surgiendo nuevas modalidades de financiamiento para inversiones. Estos son los llamados “Crowlending” y “Crowfunding”, que son básicamente préstamos colectivos a los cuales una empresa puede acceder de una manera menos costosa, más rápida y más flexible.

Medios de pagos, cobros y transferencia de fondos

Las billeteras virtuales están siendo utilizadas por todo tipo de personas, para realizar sus operaciones financieras cotidianas, como pagar sus servicios, transferir dinero, etc.

A su vez las criptomonedas (Bitcoin, entre otros), están tomando un mayor protagonismo como medio de intercambio.

Inversiones

El avance de la tecnología obligó a que todos los brockers desarrollen plataformas online para recibir órdenes de sus clientes. A su vez los sistemas de algoritmos, comenzaron a tomar un mayor protagonismo para el armado de carteras y recomendaciones de inversión.

En definitiva, las finanzas es una de las tantas áreas donde la tecnología ha irrumpido y la ha obligado a reinventarse constantemente. Sin embargo, todos estos cambios son muy positivos ya que están permitiendo que un mayor número de personas puedan acceder al sistema financiero, y tanto empresas como consumidores, se están beneficiando por una mayor eficiencia y menores costos.

Por Joaquín Zingone e Ignacio Mirabella

Consultora Future Value