Observador Urbano

¿Por qué Estados Unidos va a “la guerra” contra Huawei?

Cuando en diciembre pasado, la hija del fundador de Huawei, Meng Wanzhou, y además directora financiera de la compañía de su padre, fue arrestada en Canadá, no se estaba iniciando un conflicto entre el gigante chino de las telecomunicaciones y el país donde Justin Trudeau es el primer ministro. Sino, que la lucha que lleva adelante Estados Unidos contra el segundo mayor productor de celulares del mundo detrás de Samsung, se estaba visibilizando con cada vez más fuerza.

Wanzhou fue acusada de evadir las sanciones a Irán mediante el uso de Skycom como empresa subsidiaria a Huawei. Lo que provocó otro aumento más de las tensiones entre Washington y Pekín, que ya venían caldeadas producto de las acusaciones realizadas por Donald Trump a China contra las prácticas comerciales que según considera él como injustas, y además, porque entiende que el Estado chino ha facilitado el robo de propiedad intelectual a empresas estadounidenses.

¿Inicio del conflicto?

Luego de que en 2017, la Agencia Nacional China de Inteligencia, aprobara una norma que exige la cooperación de empresas de ese país con la inteligencia nacional, Estados Unidos reaccionó con preocupación, prohibiendo junto a Nueva Zelanda y Australia, socios en inteligencia, la utilización de Huawei como proveedor de tecnología para sus redes 5G que empiezan a instalarse en buena parte de los países desarrollados.

Por su parte, Canadá y Gran Bretaña, los otros dos socios de Estados Unidos en inteligencia, aun estudian qué medidas tomar frente a la empresa china. Aunque el primero se adelantó arrestando a Wanzhou, tal como lo pidió la justicia estadounidense. En tanto, la Unión Europea comienza a percatarse del conflicto y mediante su comisario en tecnología, Andrus Ansip, recomendó que sus miembros se mantengan preocupados ante empresas como Huawei.

Pero, ¿por qué?

Según la administración Trump, China aprovecha la enorme presencia de empresas de ese país en territorio estadounidense para espiar a sus ciudadanos, haciendo lo propio incluso, y tal como lo reveló The New York Times, con el iPhone personal del presidente Trump. Escándalo que también tiene implicada a la inteligencia rusa, cuyo objetivo era el de ejercer presiones en los acuerdos comerciales que se negocian de forma permanente entre Estados Unidos y China.

En tanto, Huawei se defiende aduciendo que los únicos vínculos que poseen con el gobierno chino, son las obligaciones impositivas que tributan en aquel país donde tienen su sede central. Además, que la tecnología que brinda es segura e impide el espionaje, siendo por lo tanto víctimas de una lucha comercial entre las dos potencias, que la llevan a recibir un trato discriminatorio por su origen.

Por último, y para sumarle más elementos, cabe recordar que su fundador es un ex oficial del Ejército Popular de Liberación de China y que Huawei crece a la par de su país, siendo hoy el mayor proveedor de equipos de telecomunicaciones del mundo, ocupando además, un lugar central en el mercado de smartphones a nivel mundial.

Por Bruno Iriarte

Con información de BBC Mundo

Imagen destacada: El Comercio de Perú