Observador Urbano

Paro nacional histórico en Colombia

El paro nacional en Colombia, del jueves 21 de noviembre de 2019 fue histórico, ya que se trata de un país sin tradición de protesta.  Fue originalmente convocada por las centrales obreras y se convirtió en una protesta en contra de las reformas pensional, laboral y educativa y a favor del acuerdo de paz firmado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La población decidió movilizarse en contra del poder del Presidente, Iván Duque, quien genera rechazo entre la izquierda y la derecha. Una encuesta de la empresa INVAMER asegura que el 69% de los colombianos desaprueba su desempeño.

La causa que desencadenó la huelga general fue un «paquetazo» de medidas que preparaba el gobierno nacional, que causarían un fuerte impacto económico y social en los trabajadores.  El mismo lo ha negado, asegurando que no se presentaron al Congreso dichas reformas, sin embargo, varias de las mismas fueron esbozadas públicamente por personas u organizaciones próximas al gobierno, incluyendo al expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del oficialista Partido Centro Democrático.

Entre las medidas, se encontraría la propuesta de eliminar el fondo estatal de pensiones “Colpensiones”, aumentar la edad de jubilación y reducir el salario para los jóvenes hasta ubicarlo en 75% del mínimo, etc. Además, en lo que corresponde a educación, se reclama más inversión y el cumplimiento de acuerdos, que incluyen inversiones para las universidades de unos US$1.300 millones. También marcharon contra la brutalidad policial en las protestas y por el combate a la corrupción en diferentes universidades.

Por otro lado, se reclamaron medidas de protección efectivas para indígenas y líderes sociales, víctimas de una ola de asesinatos que iniciaron cuando Duque asumió la presidencia. La situación es crítica en el departamento del Cauca, una región montañosa del suroeste colombiano, está sumido en una espiral de violencia por la presencia de grupos armados, disidencias de las FARC, paramilitares y bandas de narcotraficantes. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ) en Colombia sitúa en 88 el número de indígenas asesinados allí de enero de 2016 al 30 de octubre de 2019. 

Las organizaciones sociales también reclaman al gobierno un mayor compromiso con la implementación del acuerdo de paz con las FARC alcanzado en 2016. En especial, critican el incumplimiento del punto 4 del acuerdo que habla de la sustitución gradual y voluntaria de los cultivos de uso ilícito por otras alternativas de subsistencia para las comunidades más pobres. En abril de este año, Duque presentó seis cuestionamientos a la ley de la justicia para la paz, lo que le provocó una ola de críticas e incluso protestas callejeras, además recientemente se han llevado a cabo operaciones contra la disidencia de las FARC. 

Cabe remarcar que se lo considera un «paro nacional», ya que se registraron protestas a lo largo de todo el país, principalmente en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali, donde el alcalde, Maurice Armitage, decretó el toque de queda. También se hicieron sentir las protestas en las ciudades uribistas, como ser Medellín, Montería, Neiva y Pereira y además hubo replicas en el extranjero: Argentina, Australia, Alemania, España, Francia, Suiza y Reino Unido.

Duque, ante estas protestas, decidió militarizar partes del país, acuartelar en primer grado el ejército (máxima alerta), cerrar los pasos fronterizos con Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú y otorgar facultades extraordinarias a gobiernos locales para intentar mantener el orden. Hasta ahora la huelga produjo 3 muertes, 122 civiles con heridas leves y 151 miembros de la fuerza públicas lesionados, según el balance oficial.

Por Sabrina Montalbetti

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Autor

Sabrina Montalbetti

Licenciada en Relaciones Internacionales. Técnica en Ceremonial y Protocolo. Me apasionan los idiomas y viajar.