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Normas y autoridad en Joseph Raz: las razones excluyentes

El filósofo israelí Joseph Raz, especialista en derecho, ética y política, en su obra “Razón Práctica y Normas” (Raz J. (1991); Razón Práctica y Normas; Centro de Estudios Constitucionales; España, Madrid) sitúa su estudio dentro del campo de la filosofía práctica o de la razón práctica. Esta filosofía incluye en su abordaje, por un lado, una parte sustantiva o evaluativa, que indica qué valores se deben seguir, qué razones deben guiar la conducta, qué normas son obligatorias, etc. Por otro lado, una parte formal o conceptual que contribuye a la clarificación lógica de los conceptos como valor, razones para la acción o norma, y a la especificación de la naturaleza de las reglas de inferencia que gobiernan el razonamiento práctico; aquel razonamiento a través del cual se determinan las acciones a realizar (Cfr. Esquivel J. (1976); Comentarios a Razón Práctica y Normas de Raz J.; Diánoia, vol. 22, no. 22; México; pp. 224). Con base en esto, es posible especificar que el estudio de Raz aborda lo formal o conceptual de la filosofía práctica. Brindando especial interés, como indica el título de la obra, a la relación de los conceptos de razón práctica y normas.

Ahora bien, el presente artículo se enfoca en los conceptos de norma y de autoridad que propone Raz en la obra citada anteriormente, así como de la relación entre ambos. Esto con la intención, en un primer momento, de identificar y elucidar el sentido que Raz asigna a cada concepto; y, en un segundo momento, aquello que permite, según el autor, que dichos conceptos se relacionen.

Para comenzar, con respecto al sentido que Raz trata a cada concepto, se debe señalar que este afirma que la norma de mandato debe ser entendida como una razón excluyente:

Al tratar de explicar la naturaleza de las normas de mandato, he sugerido que éstas han de entenderse como razones excluyentes. (Raz J.; Razón Práctica y Normas; pp. 70)

Esto significa que la norma de mandato, de manera general, consiste en una razón para la acción, es decir, un motivo por el cual el sujeto realiza determinada conducta. Al identificar este sentido general del concepto de norma, se puede seguir profundizando en este e indicar que Raz clasifica a la razón para la acción en dos tipos: las de primer y segundo orden (Cfr. ídem. pp. 40-41). Por razones de primer orden entiende las consideraciones personales para actuar, como deseo, preferencias, intereses etc. (Cfr. ídem. 42-43). Las de segundo orden, considera que son toda razón para actuar o para abstenerse de actuar por una razón; por lo que son excluyentes, autoritativas y legales, al mismo tiempo que son dadas por una autoridad como directrices de conducta con el fin de que sean cumplidas (Cfr. ídem. pp. 44-46).

De este modo, se tiene un sentido más específico sobre lo que quiere afirmar Raz al referirse a las normas de mandato como razones excluyentes. Ya que, se puede decir que al ser excluyentes son razones para la acción de segundo orden, esto es, la combinación del acto que el sujeto se comprometió a llevar a cabo, o el ordenado por la regla, y una razón para no actuar por otras razones. Como bien menciona Joseph Raz:

Una razón de segundo orden es toda razón para actuar por una razón o para abstenerse de actuar por una razón. Una razón excluyente es una razón de segundo orden para abstenerse de actuar por alguna razón (ídem. pp.44).

En función a esto, se puede inferir que el sentido que Raz postula del concepto de norma de mandato radica en el de razón excluyente, dado que este le permite explicar que la norma de mandato es la conjunción del acto a realizar por una orden y una razón para abstenerse de actuar por otras razones.

Ya identificado el sentido de norma de mandato, se puede proceder al de autoridad. Raz es claro al referirse a esta, afirma:

Las normas dictadas por una autoridad son otro tipo importante de normas. Su análisis es parte integrante de la explicación de la naturaleza de la autoridad, al menos de la autoridad práctica (que ha de distinguirse de la autoridad teórica, del tipo de una autoridad científica). (ídem. pp. 71)

Como es posible observar, Raz hace una distinción entre autoridad teórica y práctica. En la literatura de ciencias políticas una autoridad teórica da razones para pensar de una determinada manera o creer en la verdad de una proposición; en cambio, seguir a una autoridad práctica ofrece razones acerca de cómo actuar (Cfr. Toscano M. (2018); Autoridad y razones para la acción: dos problemas; Revista de Estudios Políticos, 179, pp. 45). Es en la autoridad de carácter práctico sobre la que el autor centra su estudio, siendo concreto y conciso cuando se refiere a su sentido:

Considerar que una persona posee autoridad es considerar al menos a algunas de sus órdenes u otras expresiones de sus opiniones sobre lo que debe hacerse (por ejemplo, su consejo) como instrucciones autoritativas y, por consiguiente, como razones excluyentes. (ídem. pp. 71)

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De manera que el sentido del concepto de autoridad que propone Raz es práctico, esto significa que la autoridad da razones sobre lo que deben hacer los sujetos. Pero no sólo esto, sino que para que se considere autoridad, sus mandatos, órdenes o instrucciones autoritativas deben ser estimadas como razones excluyentes, es decir, como razones para abstenerse de actuar por otras razones o lo que es lo mismo normas de mandato.

Ahora, en función del sentido de norma de mandato como razón excluyente y el de autoridad como práctica, se puede indicar que aquello que relaciona ambos conceptos es el de razón excluyente. Puesto que, el concepto de razón excluyente permite identificar el sentido práctico de las normas de mandato, como lo que requiere la realización de una acción por una razón, en abstención de otras acciones por otras razones. Al mismo tiempo que justifica el carácter práctico de la autoridad que emite las normas de mandato. Esto quiere decir que, para que la autoridad sea considerada tal tiene que ofrecer razones autoritativas, razones de segundo orden, que desplacen otras razones que hubiesen sido relevantes y suficientes para justificar un cierto tipo de acción en ausencia de la directiva. En consecuencia, la relación entre las normas de mandato y de la autoridad es directamente proporcional, ya que, la autoridad mientras más normas dicte sobre lo que debe hacerse, más será reconocida como tal.

De esta manera, se tiene que el concepto de razón excluyente es una noción central en el estudio formal del razonamiento práctico que lleva a cabo Joseph Raz en la obra en cuestión. Ya que permite identificar el sentido de norma de mandato, como una razón de acción de segundo orden. Del mismo modo que permite justificar el carácter práctico de la autoridad y relacionar, de forma directamente proporcional, a estos conceptos.

Por último, es conveniente mencionar que este artículo no agota el estudio realizado por Raz sobre estos conceptos, se podría considerar una introducción a los mismos. Por lo que, para una mayor profundización, se recomienda la lectura de la obra, en especial del capítulo 2 y el postscriptum a la segunda edición.

Por Bruno Ponferrada —– 15/08/21

Fuentes:

Esquivel J. (1976); Comentarios a Razón Práctica y Normas de Raz J.; Diánoia, vol. 22, no. 22; México. Recuperado de: http://dianoia.filosoficas.unam.mx/index.php/dianoia/article/view/959

Raz J. (1991); Razón Práctica y Normas; Centro de Estudios Constitucionales; España, Madrid.

Toscano M. (2018); Autoridad y razones para la acción: dos problemas; Revista de Estudios Políticos, 179, 43-67. Recuperado de: https://recyt.fecyt.es/index.php/RevEsPol/article/view/63987

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Cultura

El futuro de todos se juega en el “pasa pasa” de la escuela

En una entrevista reciente, Ana María Borzone, una reconocida investigadora del Conicet, refiere que “en la Argentina estamos sufriendo un problema gravísimo; los últimos datos nos lo muestran. Solo el 16% de los chicos termina en tiempo y forma la secundaria. Los chicos en nuestras escuelas no aprenden a leer ni a escribir”.

Los datos en Salta revelan que este porcentaje es menor: solo el 11% de los estudiantes termina en tiempo y forma el secundario.

Los resultados de la calidad educativa traen preocupaciones desde hace 20 años y ya, como país, nos ubicamos debajo de los promedios de la OCDE e inclusive, de los países de la región. Y las matemáticas ocupan el área más preocupante.

“¿Cómo hace el sistema educativo para tapar ese fracaso?”, se preguntaba Borzone: “Les dicen a los docentes y a los padres que los chicos ya van a aprender y, cuando llegan al secundario, qué hace el sistema: lo tapa. Todos promueven, no importa que deban todas las materias. Les regalan el título. Es la mayor estafa educativa que se ha hecho en este país. ¿Por qué? Porque esos chicos no han aprendido, no se les han dado los instrumentos básicos que son la lectura y la escritura”, concluye la investigadora.

Promoción en masa

Una reciente publicación del Observatorio Argentinos por la Educación da cuenta de que cada vez son más los estudiantes que pasan de año o, dicho de otra forma, son cada vez menos los que no pasan o no promocionan, para hacer referencia a esta situación con el vocablo técnico. Por supuesto que siempre hay argumentos a favor y en contra de la repitencia y algunas apuestan por otras metodologías para la promoción, la inclusión y lograr la retención evitando el abandono. Pero la realidad es que lo importante es que los jóvenes aprendan y poner este objetivo como prioritario.

Salta figura entre las provincias con mayores tasas de “no promoción”, 18,7% en el 2019; igualmente es menor si la comparamos con la del 2011, que era de 20,6% y es relativamente alta si tenemos en cuenta las facilidades que vienen observándose que se implementaron los últimos años. Es sabido que los requisitos de aprobación se han flexibilizado, y más en el período 2020-2021 como consecuencia de la pandemia, donde en algunos casos se llegó a tomar decisiones al extremo de “pasan todos”.

Pero, ¿tantas facilidades mejoran el aprendizaje? ¿O, más bien, disimulan su bajo nivel, de ese modo, profundizan la desigualdad de las condiciones con las que llegan los jóvenes para hacer frente al futuro del trabajo?.

De donde se desprende indagar: ¿están preparados los jóvenes que egresan del secundario para los cambios que se están produciendo en el mundo del trabajo?

¿Qué ocurre en Salta?

En la enseñanza media en Salta, los efectos de la pobreza y de la desigualdad de posibilidades se muestran con solo analizar parcialmente la matriculación los efectos de la pobreza en la provincia se hacen sentir pero también de la desigualdad.

El Anuario Estadístico del Ministerio de Educación, al detallar la evolución y composición de la matrícula en este nivel y la cantidad de egresados para el período 2007 – 2020, muestra un aumento del 15,4% en los matriculados, inferior al promedio nacional que fue del 21,8% para el mismo período. En el 2007 había alrededor de 107 mil alumnos matriculados en el secundario en Salta y se pasó a 124 mil en el 2020. En sector estatal, es decir en las escuelas públicas, el incremento fue del 16,5% y en el privado de 10,7%: en el orden nacional, la matrícula de los colegios privados creció más que en los de gestión estatal: 22% versus 21,7%.

Por otra parte, la cantidad de alumnos en el primer año del secundario presenta un crecimiento total del 12,1% en este período en Salta; esto es un dato positivo, ya que el incremento de alumnos que se matricularon en el primer año es superior al incremento observado a nivel nacional que fue del 2,9%.

En Salta, aumentaron el 16,2% las inscripciones en primer año en establecimientos públicos y disminuyó en el privado un 5,4%: al revés de lo que ocurrió a nivel nacional en donde la matrícula en primer año se incrementó un 10% en el sector privado y 0,5% en el estatal.

Esto quizás responda a que en Salta el impacto de la pobreza es superior al que se produce en otras regiones del país, por eso hay un vuelco a la escuela gratuita. De hecho, los resultados de las evaluaciones no muestran mejores resultados en las escuelas públicas. Si los tomamos como indicador de la calidad educativa de todo este período, el escenario es oscuro.

Imagen: www.compartirpalabramaesta.com

Calidad educativa, un deseo

Lo positivo es que la matricula creció en el secundario, como también los egresados; pero mejorar el aprendizaje sigue siendo el desafío.

En el mismo período de tiempo hubo iniciativas en Salta que apuntaron al objetivo de mejorar la “calidad educativa”. Estamos acostumbrados a enunciaciones de objetivos de política que son generalistas y difusos, como este de “mejorar la calidad de la educación”, que lo venimos escuchando hace mas de una década.

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Pero ¿qué se quiere decir con esto? ¿A qué se refiere?

En los hechos y evidencias en este período 2007-2020 se mejoró la matricula y la permanencia; también a la escolaridad sin repetición. Pero ¿qué pasó con el aprendizaje? ¿Es importante el aprendizaje si hablamos de calidad educativa?

A la luz de los resultados de las evaluaciones que se realizaron durante este periodo (PISA, ERCE; Aprender; etc) se hace evidente que la calidad educativa está en crisis y es un objetivo no logrado, a pesar de los esfuerzos y medidas que se tomaron desde hace por lo menos 20 años a esta parte; hacen falta más indicadores y datos concretos que den cuenta de la situación del sistema y del conjunto de la comunidad educativa, más aún teniendo en cuenta la evolución del contexto en el que se desarrolló.

Todas estas medidas relacionadas con el “pasa pasa” parecen orientadas a disimular el fracaso en el aprendizaje; es la única forma de entender cómo un niño puede llegar al secundario sin los conocimientos necesarios para transitarlo adecuadamente, o egresar del secundario sin las competencias necesarias para el trabajo de calidad, o las que permitan su ingreso y permanencia en el nivel superior.   La educación de calidad es la que permitirá que los niños y jóvenes socialmente desfavorecidos puedan adquirir las herramientas para forjar un futuro mejor.

Hoy se insiste con palabras o eslóganes tales como “inclusión”, “equidad” y “calidad”, que toman fuerza en los discursos y relatos, pero no se vislumbran ni remotamente en la acción diaria.  Un dato que da cuenta de la inclusión es la matrícula que aumentó en el período analizado pero si analizamos el aprendizaje aparece un nivel de desigualdad y exclusión alarmantes; si nos focalizamos en la equidad, cuando el sistema favorece el “pasa pasa” y se da la promoción a quienes no tienen los conocimientos suficientes y necesarios en cada nivel, se echa por tierra esa aspiración. ¿Podemos hablar de equidad con tanta flexibilidad?

Con respecto a la calidad utilizamos el término para referirnos a algún nivel de éxito alcanzado. Pero ¿se alcanzó éxito?  Es difícil argumentar y sostener un logro dentro de este contexto sin que la contracara no sea la desigualdad manifiesta.

La multiplicación de la pobreza 

Otro rasgo distintivo es la creciente desigualdad que dejan ver los escasos datos estadísticos disponibles en nuestra provincia, apenas se empieza a construir indicadores y cruzar datos. Esa desigualdad es cada vez más palpable y evidente ya que las brechas se están manifestando, además del ingreso y la riqueza, en el acceso a una educación de calidad. Bajar la pobreza es un imperativo y disminuir la desigualdad es también un objetivo prioritario, por sus efectos socialmente destructivos y también porque deteriora el crecimiento económico. Voces de prestigiosos pensadores alertan sobre esta realidad como Thomas Piketty o el premio Nobel Angus Deaton.

Una herramienta fundamental para lograrlo es mejorar la educación y los niveles de aprendizaje fundamentalmente.

Si nos preguntamos si el sistema educativo con su “pasa pasa” prepara a los jóvenes para los trabajos del futuro que la pandemia adelanto en el tiempo, la respuesta parece decantarse.

Una reciente investigación de la consultora internacional McKinsey alerta sobre el crecimiento de las demandas de competencia tecnológicas, sociales, emocionales y cognitivas en el futuro mercado laboral.

Hoy el mercado del trabajo valora el agregado de valor a los procesos productivos más allá de lo que hacen los sistemas automatizados y las máquinas inteligentes; están operando en un entorno digital y adaptarse continuamente a las nuevas formas de trabajo es una constante. Argentina, y en particular Salta, tienen un potencial minero asombroso y con solamente el fruto de la agroindustria libre y a pleno podría dar de comer a más de 400 millones de personas.

El sistema educativo no acompaña este desarrollo y no facilita la generación de una oferta de jóvenes cualificados para el nuevo escenario. El vínculo del mundo del trabajo con el educativo es clave. Seguramente los jóvenes que tengan un mayor dominio de las habilidades que se necesitan en esta época de la Cuarta Revolución Industrial contarán con más probabilidades de tener un buen empleo y contar con mayores ingresos y mayor satisfacción laboral. Es una innegable forma de combatir la pobreza brindar una mejor educación, ya que el tener mayores ingresos en la época actual está asociado con el dominio de competencias digitales y cognitivas principalmente que deberían aprenderse en el sistema educativo formal. Así como la Revolución Industrial del siglo XIX impulsó el acceso a la educación, la Cuarta Revolución actual debería impulsar a una mayor expansión para garantizar un acceso universal, de alta calidad y asequible a la educación desde la primera infancia hasta la jubilación propiciando el aprendizaje a lo largo de la vida.

El “pasa pasa” lo obstaculiza; los alumnos pasan de curso sin grandes exigencias; les regalan y facilitan el presente, pero están comprometiendo su futuro. 

Por Silvia Alvarez – Lic. en Economía – Especialista en Educación — 26/07/22

Fuente: www.eltribuno.com

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HBO prepara secuela de Game of Thrones, centrada en Jon Snow

Además de una precuela llamada House of the Dragon, que se estrenará a finales de agosto, HBO está preparando una secuela de Game of Thrones centrada nada menos que en: Jon Snow. Información confirmada por el mismísimo Kit Harrington, quien volverá a interpretar, al comandante de la Guardia del Norte, entre otros títulos.

La nueva serie spin-off se encuentra en una etapa temprana de su desarrollo y aunque no se conocen detalles sobre la trama, Snow descubrió al final de Game of Thrones su condición de hijo de Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark, por lo que podría aspirar al Trono de Hierro. También se puede especular, con otro tipo de desarrollos, teniendo en cuenta la última escena de la serie, cuando parte más allá del Muro, junto al Pueblo Libre.

Recordemos que House of the Dragon, se estrenará el 21 de agosto, lo que será el inicio de los spin-off, de la gran zaga, inspirada en los libros de George R.R. Martin. Según lo difundido oficialmente, esta primera entrega, cuenta la historia de una guerra civil en la Casa Targaryen 200 años antes de los eventos de Game of Thrones. Pero, se trata de una de las tantas propuestas que implica el mega proyecto, que supone al menos, siete spin-off más, relacionados con los libros de Martin, entre ellos el de Jon Snow, 10,000 Ships, 9 Voyages, Dunk and Egg y la precuela animada Golden Empire of Yi Ti. Cuáles serán realidad, es difícil saberlo. De todos modos, para Agosto, falta poco tiempo, y uno de ellos lo veremos pronto.

Por Observador Urbano — 19/06/22

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Fuentes: www.gizmodo.com – www.westeros.club.com

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Netflix toma medidas para frenar la pérdida de usuarios

Netflix ha reconocido en los últimos días que, durante los tres primeros meses del año, ha perdido 200.000 usuarios. Incluso, las estimaciones no son para nada positivas; es posible que, de aquí al mes de julio, dos millones más de suscriptores se den de baja. La compañía se ha visto afectada por la creciente competencia en el sector de las plataformas de streaming, el aumento de los precios en algunos países y su salida de Rusia.

Para hacer frente a esta situación Netflix planea endurecer su política con los usuarios que comparten su cuenta en la plataforma. La empresa tiene previsto incrementar el precio de la cuota de aquellos clientes que compartan su contraseña con terceras personas.

La empresa lleva desde marzo probando una herramienta para cumplir con dicho objetivo en Chile, Costa Rica y Perú. Prontamente, el sistema se implementará en todos sus mercados, incluyendo Estados Unidos, a lo largo del próximo año. Netflix reconoce que aún tiene que ajustar mucho esta función. La finalidad es que, cada usuario reciba una factura diferente en función de con cuántas personas comparta su cuenta.

Al mismo tiempo, se está preparando un nuevo sistema de suscripciones con precios más baratos, pero con más publicidad. Según la compañía, este programa estará listo a lo largo de los dos próximos años, y con él esperar ofrecerle tarifas más económicas y competitivas a sus clientes sin perder por ello ingresos.

Hasta ahora, la empresa había basado su modelo de negocio únicamente en las suscripciones de pago y al margen de los ingresos publicitarios. De ese modo llegó a tener 222 millones de usuarios, pero parece que ese modelo no puede sostenerse más.

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Por Observador Urbano — 23/04/22

Fuente: www. trecebits.com — 23/04/22

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