Observador Urbano

Nicaragua y el descontento del pueblo con el gobierno de Daniel Ortega

La crisis por la que atraviesa el país centroamericano parece no encontrar una solución definitiva. A principios del año 2018 el presidente Daniel Ortega – quien ejerció por primera vez la presidencia de Nicaragua durante el período 1985 – 1990, para luego retornar al poder en el año 2007 y hasta la actualidad – anunció un paquete de medidas tendientes a incrementar el aporte de trabajadores, empleadores y, la creación de un tributo a las pensiones de un 5%. Tal decisión fue la causa que desató el descontento de la población para con un régimen que cercena sus derechos desde hace años. 

Si bien el decreto que contenía tal medida se dejó sin efecto, a la sociedad nicaragüense no le fue suficiente, ya que el objetivo por el que actualmente siguen protestando es más profundo y exige la salida del actual régimen.

Las protestas de los ciudadanos tuvieron una respuesta negativa por parte del gobierno. Ello quedó plasmado en un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos titulado “Violaciones de Derechos Humanos y abusos en el contexto de las protestas en Nicaragua” cometidos entre abril y agosto de 2018:

“Debido a su alcance y persistencia, la ola de protestas que se ha desarrollado desde abril de 2018 parece ser el resultado de agravios con profundas raíces. Desde las elecciones presidenciales de 2006, el marco institucional se ha debilitado, con la concentración de los diferentes poderes del Estado en manos del partido gobernante”.

Por su parte, la Comisión de la Organización de los Estados Americanos sobre Nicaragua expresó su malestar ante la decisión del Gobierno nicaragüense de prohibir el ingreso a Nicaragua de sus miembros y de un funcionario de la Organización en septiembre de 2019, comisión que tenía por objeto «dar cumplimiento a su mandato de llevar a cabo gestiones diplomáticas al más alto nivel a fin de procurar una solución pacífica y eficaz para la crisis política y social» por la que atraviesa dicho país.

En lo que atañe a las consecuencias de la crisis nicaragüense, la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estimó que alrededor de 60.000 personas huyeron hacia países vecinos, concentrándose gran parte de ellos en Costa Rica. De acuerdo a este organismo:

“Sin una solución política para las crisis en Nicaragua, lo más probable es que la gente continúe abandonando el país. Se necesitan fondos de forma urgente para reforzar la respuesta humanitaria de ACNUR, de forma que los solicitantes de asilo en mayor situación de necesidad puedan acceder a la ayuda, en lugar de tener que recurrir a trabajos informales para poder pagar el alquiler y la comida, que actualmente se encuentran a unos precios muy fuera de su alcance”.

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En una entrevista brindada al reconocido periodista nicaragüense Carlos Chamorro – quien actualmente se encuentra exiliado de su país, como consecuencia de las continuas amenazas recibidas por parte del régimen de Ortega – el ex-embajador de Nicaragua durante el periodo 2007 – 2009 en Washington, Arturo Cruz, expresó que «Daniel Ortega está agotado, pero que sin presión, no hay salida», asimismo, se refirió al próximo rumbo que tomará Nicaragua como consecuencia de tal agotamiento: 

“Cuando vos perdés toda tu legitimidad y lo único que tenés es coerción y tu base organizativa, no tenés futuro, eso es indiscutible, por eso es que veo la posibilidad de un nuevo rumbo. Este es un régimen que ya, objetivamente, está agotado”.

Para leer la entrevista completa ingresar al siguiente link: https://confidencial.com.ni/cruz-ortega-esta-agotado-pero-sin-presion-no-hay-salida/

Por Maria Agustina Martinez

Fuentes: www.acnur.org – www.oas.org – www.confidencial.com

Imagen destacada: www.laprensa.com

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