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Opinión

Los primeros pasos de la escuela virtual

La licenciada Silvia Alvarez, presenta un panorama acerca de lo sucedido con la implementación de la Educación Virtual, en este período de Pandemia y aislamiento social. Un enfoque que nos permite ver, varios de los aspectos fundamentales de esta inédita situación.

“Todo pasó muy rápido y de manera imprevista en estos últimos meses.

En enero de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró el brote de una nueva enfermedad por coronavirus en la provincia de Hubei, China, como una Emergencia de Salud Pública de relevancia internacional. Al poco tiempo, se declaró oficialmente la pandemia por coronavirus COVID-19 luego de haberse propagado la infección a una gran cantidad de países del mundo. El 16 de marzo, ya iniciado el período lectivo en Argentina y en particular en Salta, se estableció la suspensión de clases presenciales en todos los niveles educativos

Escuela online

El COVID-19 ha provocado la interrupción de actividades de enseñanza, formación y capacitación profesional en todo el mundo y en particular en Salta. Antes del comienzo de la pandemia más de 460 mil niños y jóvenes de nuestra provincia participaban de actividades académicas en los niveles inicial, primario, secundario y superior; muchos de ellos debieron interrumpir sus estudios de la manera tradicional, como también sus docentes debieron dejar de dar clases de la manera que lo venían haciendo, recurriendo a las actividades de formación a distancia o virtual desde sus casas cambiando su estilo de trabajo usual dando lugar a la modalidad conocida como “teletrabajo” para permitir que las actividades académicas puedan continuar bajo un modelo pedagógico y de trabajo diferente.

Esto se constituyó en una gran novedad para el sector habida cuenta que antes de la crisis, los establecimientos educativos provinciales prácticamente no ofrecían formación en línea y muy pocos contaban con plataformas educativas para el trabajo de sus alumnos.

No solo fue el teletrabajo al que debieron recurrir, sino teletrabajo en un contexto de crisis sanitaria como modalidad que permita dar soporte alternativo a la continuidad del ciclo lectivo 2020 asegurando el acompañamiento pedagógico a los alumnos, agilidad operacional de manera remota, tratando de mantener el contacto con ellos en un escenario de aislamiento físico alternando el equilibrio entre las tareas domésticas con la modalidad de trabajo implementada.

El teletrabajo docente

El impulso de la modalidad conocida como “teletrabajo”, que es aquel que se realiza fuera de las instalaciones del establecimiento mediante la utilización de otro tipo de recursos preferentemente relacionados con las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TICs), se dio como consecuencia de la necesidad de mantener la actividad educativa a pesar de la cuarentena.

Declarado el aislamiento, inmediatamente la mayoría de los docentes salteños asumieron el liderazgo que las circunstancias les imponían y están jugando un rol protagónico como “agentes de cambio” positivos frente a la pandemia; los resultados de un relevamiento sobre esta situación dan cuenta de esta actitud; la mayoría de ellos promovieron la resolución rápida de problemas y la ejecución de nuevas metodologías (a veces desconocidas) en un contexto de alto estrés e incertidumbre tratando de salvaguardar la sinergia del trabajo académico, manteniendo contenidos a los alumnos y acompañándolos en estos momentos difíciles.

Se pasó de 0 (cero) a más del 95% en menos de un mes adoptando esta modalidad, haciendo que el empleo docente a distancia, de manera remota, se dispare. En circunstancias normales, probablemente este paso se hubiera planificado cuidadosamente, tanto desde el punto de vista tecnológico como adaptando los modos de organizar y dirigir el trabajo docente y hubiera llevado años. Aunque también hay que destacar que esta nueva forma de trabajo trajo algunos sinsabores para los educadores habida cuenta que se han visto obligados a poner en práctica el teletrabajo originando que las nuevas habilidades y competencias digitales que hacían falta se vayan construyendo a medida que se “tele trabajaba” lo cual le significó muchas veces ineficiencias, cambios y aprendizajes debido al exceso de información digital a la que se enfrentó acarreando un aumento de ritmo y horas de trabajo.

Experiencias en cuarentena

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En la provincia de Salta ejercen la docencia un total de 28.401 personas. Habiendo investigado esta situación sobre las “Experiencias docentes en la provincia de Salta durante el COVID-

19”, para conocer las opiniones, percepciones y expectativas de los docentes sobre el trabajo llevado a cabo durante el período de cuarentena a raíz del COVID-19, hemos indagado aspectos de un amplio espectro.

Por ejemplo, se preguntó si continuó dando clases remotamente, si sus alumnos continuaron y cómo fue la tarea desarrollada; cómo fue la intensidad de su trabajo en comparación con las clases presenciales, cómo percibe la eficacia de las clases virtuales frente a las presenciales. También, cómo es su situación frente a la nueva realidad, qué tipo de apoyo necesita para la virtualidad, cuáles recursos digitales está utilizando para el dictado de clases.

Evaluar la experiencia supone saber cómo resultó la adquisición de nuevas habilidades, cuáles fueron las principales dificultades, los apoyos con los que contó para hacer posible la tarea, qué tipos de canales de comunicación utilizó para estar en contacto con los alumnos, y cuáles fueron algunos inconvenientes.
Así, por ejemplo, se pudo saber que la mayoría de los docentes en Salta continuó con algún tipo de actividad para acompañar a sus alumnos durante la cuarentena, que fueron muchos los alumnos que siguieron participando remotamente y presentando tareas, que el trabajo realizado está siendo intenso, que la eficacia de las clases es poca, que actualmente la mayoría tiene resuelta la forma de acompañamiento a pesar de las dificultades (que son numerosas), que necesitaron apoyo para el manejo de recursos digitales tales como plataformas educativas, redes sociales, etcétera.

Una innovación seria

Los docentes perciben que la enseñanza virtual tendrá un efecto positivo en la adquisición de nuevas habilidades aunque, la mayoría de los encuestados expresó que al momento de retomar las clases presenciales le gustaría que todo vuelva a ser como antes; que las principales dificultades con la continuidad de clases estuvo relacionada con la falta de conexión a internet, escasez de recursos por grupo familiar (PC, celulares, tablets) y la imposibilidad de evaluar y la participación de los padres en el proceso. Que ante la urgencia, la mayoría decidió la estrategia de acompañamiento con las autoridades institucionales.
De la experiencia relevada se deduce que las mayores dificultades estuvieron centradas en la infraestructura deficiente con la que se contaba, principalmente la conexión a internet y disposición de recursos digitales para uso exclusivo de clases, las dificultades de acceso a la tecnología (tanto en materia de equipos como de programas informáticos); la falta de conocimientos digitales de profesores y alumnos, e inclusive los padres o tutores directos de los más pequeños que necesariamente debieron intervenir en el proceso de enseñanza, constituyó otro obstáculo para facilitar actividades de enseñanza y aprendizaje en línea eficaces.

Deficiencias y expectativas

La investigación puso de relieve que la mayoría de los docentes tienen gran voluntad de trabajo para continuar con el dictado de clases, demostrando gran nivel de compromiso con su profesión.
Sin embargo, a pesar de los efectos positivos de la modalidad que socialmente no pueden desatenderse y permitieron continuar con el acompañamiento pedagógico de alguna manera, el estudio reflejó los desajustes e inconvenientes que de manera individual o colectiva se han producido que estuvieron relacionados principalmente con las deficiencias en tres recursos fundamentales, que dificultaron sus actividades: la conectividad y calidad de conexión a internet; disponer de equipos electrónicos adecuados para el trabajo académico; y capacitación en el uso de las herramientas informáticas básicas y de plataformas, para unificar criterios y poder brindar lo más equitativamente posible los contenidos de cada nivel. Estas fueron las principales condiciones contraproducentes que manifestaron en su mayoría que están haciendo que el trabajo durante esta cuarentena no sea efectivo y productivo.
Cabe destacar también, que los docentes manifiestan que casi la mayoría de los alumnos continuaron a pesar de que no todos participan activamente y presentan las actividades que se proponen. Entre las herramientas que los docentes más están utilizando (los que cuentan con conexión a internet y poseen los recursos para el acompañamiento) son el video/audio por WhatsApp; plataformas como Google Classroom, por ejemplo, y el Zoom o Meet para encuentros más “cara a cara”; todo esto le está generando impactos positivos en la adquisición de habilidades digitales aunque llama la atención que más del 40% expresa que al momento de retomar las clases presenciales quieren que todo vuelva a ser como antes. Esto ¿será así? o ¿el escenario educativo habrá cambiado para siempre?
El teletrabajo fue para los docentes un desafío técnico y adaptativo importante, que a pesar del “aislamiento físico” que impuso la cuarentena no significó de ninguna manera que el contacto social con los alumnos se haya perdido; definir la forma en que iba a continuar con las actividades frente a la emergencia y plantearse la disponibilidad de herramientas tecnológicas frente a los inconvenientes propios del entorno (falta de internet, el ancho de banda, las computadoras, celulares, espacio tranquilo, etc.), la capacitación urgente que tuvo que realizar por sí mismo para asegurar la continuidad con el uso de herramientas tecnológicas le significo un desafío adaptativo importante para romper paradigmas, cambiar de hábitos y comportamientos, aprender y construir nuevos canales de comunicación. Todas estas acciones manifestaron que las hicieron en mayor o menor medida, para mantener la cercanía con los alumnos y comunidad educativa en general”.

Fuente: www.eltribuno.com                                                                                   14/06/2020

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Opinión

Apple y su responsabilidad empresarial: ¿Moda o compromiso efectivo?

A principios del 2021 Apple presentó su sitio web sobre ética empresarial y de negocios, que ha denominado “Ética y Cumplimiento”. A mediados de agosto del mismo año, anunció un sistema de escaneo de archivos para combatir el abuso infantil, el “neuralMatch”. Ambos proyectos pueden ser considerados como un ejercicio concreto de Responsabilidad Social Empresarial. Sin embargo, nada quita que también puedan ser juzgados por algunos como parte de una nueva moda gerencial, que se hará obsoleta prontamente como ha sucedido con otras (gerencia participativa, equipos multifuncionales y organizaciones planas, etc.). Hay quienes interpretan que es un ejercicio actualizado de relaciones públicas. De manera que, para identificar si estas acciones emprendidas por Apple integran un compromiso efectivo dirigido a responder las demandas sociales o tan solo responde a una moda o actualización gerencial, es necesario clarificar el concepto de Responsabilidad Empresarial y de moda gerencial. Para que, a partir de esta base conceptual, abordar los proyectos de carácter social aplicados por Apple e identificar, en la medida de lo posible, si responden a una moda o a un compromiso asumido con la sociedad.

Ahora bien, en atención al concepto de moda gerencial, es conveniente tratar, en primer lugar, el sentido conceptual lato de moda. Por este sentido amplio, se entiende que moda consiste en un fenómeno que se manifiesta a través de un modo de comportamiento o costumbre que está en boga durante algún tiempo entre los miembros de la sociedad. Una vez que trascurre este tiempo, el fenómeno deja de reproducirse socialmente, es decir, deja de imitarse y difundirse, a tal punto que caduca, “pasa de moda”. Teniendo en cuenta esto y aplicándolo a la administración y gestión gerencial de organizaciones humanas, se puede hablar, en un sentido restringido, de moda gerencial. Una moda gerencial se define como una creencia colectiva, difundida y relativamente transitoria, según la cual ciertas técnicas, y quienes las utilizan, están a la vanguardia de la gerencia (Cfr. Armas y Malavé, pp. 1). Con base en ambos sentidos, se puede identificar que el aspecto esencial del concepto de moda es el carácter “transitorio” del fenómeno que se reproduce colectivamente. Dado que este no surge de convicciones personales que llevan a un compromiso efectivo que se prolongue en el tiempo, sino al deseo esporádico de imitar el fenómeno que se difunde socialmente. Esto es más evidente en el ámbito gerencial, en el cual el fenómeno de moda consiste en técnicas que dependen de aspectos funcionales, las cuales una vez dejan de dar los resultados esperados se vuelven obsoletas, pasan de moda.

En cuanto a la Responsabilidad Social Empresarial, se puede decir que es lo opuesto de una moda. Bernardo Kliksberg, especialista en ética empresarial, afirma que es parte de un proceso de evolución de la concepción misma de la empresa privada; el cual, a su vez, está movilizado por poderosas demandas sociales (Cfr. Kliksberg, pp. 2). Estas demandas parten del reconocimiento de que la empresa privada es un impulsor esencial de la economía, y que sus actividades deben ser promovidas y facilitadas pero que, precisamente por eso, por su enorme incidencia en la vida de los ciudadanos, tiene que ser considerada como una institución social con responsabilidades calificadas, y debe autoconsiderarse de este modo.

Kliksberg señala que el proceso que lleva a la Responsabilidad Social Empresarial se podría esquematizar en varias etapas (Cfr. ídem. pp. 3). La primera de ellas fue la etapa en que dominaba la idea de que la empresa tiene como única obligación generar beneficios a sus accionistas. En esta se dejaba de lado, claramente, los beneficios dirigidos a la mejora de la calidad de vida de los empleados, sus familias y la sociedad en general. De allí se pasó a la filantropía empresarial con donaciones en aumento a una rama variada de actividades en muchos casos culturales y educativos. Kliksberg menciona que esos aportes son sin duda valiosos, pero las demandas sociales piden mucho más que eso. Elucida que la empresa además de aportar dinero, se espera que ayude a grandes causas de interés público con su denso caudal de alta gerencia, tecnologías de punta, canales de distribución, conocimientos financieros. La Responsabilidad Social Empresarial, considera Kliksberg, es la etapa actual y por la cual se le pide a las empresas un buen gobierno corporativo, buena relación con su personal, juego limpio con el consumidor, preservación del medio ambiente pero, junto a ello, compromiso social efectivo. Por el que se supere la mera filantropía con proyectos que respondan concretamente a las demandas sociales. Bernardo Kliksberg también indica, que se pide a las empresas globales de países desarrollados el ejercicio de un liderazgo global responsable y que practiquen en sus inversiones en países en desarrollo el mismo código de buen comportamiento que aplican en sus exigentes medios nacionales (Cfr. ídem. 4).

Con base en este marco conceptual, se puede abordar el historial de proyectos de carácter social desarrollados por Apple, para identificar si esta proyección social de la empresa se ajusta a una moda o a un compromiso efectivo.

En el sitio web “Ética y Cumplimiento”, Apple expone los principios éticos que guían su conducta en su relación con clientes, empleados, hasta socios comerciales y personas en cada nivel de su cadena de suministro, producción y comercialización. Estos son: la honestidad, respeto, confidencialidad y cumplimiento. De acuerdo con estos principios, detalla que su compromiso de tratar a todos con dignidad y respeto no termina ahí; sino que creen en el poder de la tecnología para empoderar y conectar a personas de todo el mundo y que las empresas pueden y deben ser una fuerza positiva en servicio a los demás (Cfr. Apple; Our Commitment to Human Rights; pp. 1). Esto condujo a la empresa a presentar y aplicar proyectos que respondan a demandas sociales; así se tienen los mencionados en líneas anteriores y también aquellos que Apple viene aplicando hace unos años atrás, como son: el código de conducta para proveedores en 2005; la realización de auditorías en 2006 en fábrica de proveedores y dentro de la misma empresa; aplicación del modelo “Multistakeholder”, por el cual se trata de reunir a las partes interesadas para que participen en el diálogo y la adopción de decisiones; en 2011 inició con el programa de donaciones de Apple, hasta la fecha ha recaudado casi 600 millones de dólares en donaciones totales; en 2012 se convierte en la primera compañía del sector de la electrónica en incorporarse a la “Fair Labor Association” (FLA), una asociación sin ánimo de lucro con sede en Washington que agrupa a empresas, escuelas y universidades socialmente responsables y organizaciones de la sociedad civil; el programa de donaciones de un porcentaje de las ventas de los productos “Product (Red)”, que tienen el distintivo color rojo, al Fondo Mundial para la investigación y ayuda contra el VHI, y en el 2020 aplicó el mismo programa al Fondo Mundial de respuesta a la COVID-19, entre otros proyectos.

Se puede observar que Apple manifiesta un interés creciente por responder a las demandas sociales, sirviendo como fundamento su código de conducta que se sustenta en la honestidad, respeto, confidencialidad y cumplimiento. Esto lleva a inferir que los proyectos de Apple responden a una Responsabilidad Social Empresarial que se efectiviza en programas y acciones concretas. No obstante, el tiempo que Apple lleva aplicando políticas de Responsabilidad Social es breve, desde el 2005 hasta el 2021 son 15 años. Asimismo hay que mencionar que el inicio e incremento de la aplicación de estas políticas se debió a los materiales nocivos para los empleados y el medio ambiente que utilizaban sus proveedores, así como los suicidios y trabajo infantil detectados en la fábrica de “Foxconn Taiwán”, proveedor que Apple tiene en la ciudad de Shenzhen en el sur de China. Por lo que, lo más acertado es afirmar que Apple manifiesta un compromiso creciente con las necesidades de la sociedad, pero se deberá esperar de uno a dos lustros para definir si este compromiso se mantiene y crece, o decrece hasta el punto de desaparecer, es decir, pasar de moda.

Por Bruno Ponferrada —— 05/09/21

Fuentes:

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Apple (2021); Ethics and Compliance, Recuperado de: https://www.apple.com/compliance/

Apple (2020); Our Commitment to Human Rights; Recuperado de: https://s2.q4cdn.com/470004039/files/doc_downloads/gov_docs/Apple-Human-Rights- Policy.pdf

Applesfera (2021); Apple donará parte del precio del iPhone SE (PRODUCT)RED al fondo de ayuda a la respuesta ante la COVID-19; Recuperado de: https://www.applesfera.com/apple- 1/apple-donara-parte-precio-iphone-se-product-red-al-fondo-ayuda-a-respuesta-covid-19

Armas V. y Malavé J.; Modas Gerenciales: ¿Qué son? ¿Por qué se difunden?; Recuperado de:

iProfesional (2021); Empleo infantil y suicidios: siguen los dolores de cabeza para Apple; https://www.iprofesional.com/management/111747-empleo-infantil-y- suicidios-siguen-los-dolores-de-cabeza-para-apple

Klilsberg B. (2006); Ética empresarial: ¿moda o demanda imparable?; Fundación Carolina; Washington DC, Recuperado de: http://cyta.com.ar/biblioteca/bddoc/bdlibros/rse/334_as_etica_moda.pdf

Lemonche P. (2012); Apple y sus proveedores. Cuando gestionar con responsabilidad no es suficiente; Revistas Compromiso Empresarial; Recuperado de: https://www.compromisoempresarial.com/rsc/2012/05/apple-y-sus-proveedores-cuando- gestionar-con-responsabilidad-no-es-suficiente/

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Opinión

América Latina: Crisis y efecto dominó

América Latina atraviesa por un conjunto de crisis especialmente graves. Las economías de la región están estancadas, la política atraviesa por un quiebre y, sobre todo, la salud de los ciudadanos continúa expuesta a los peligros de la pandemia por Coronavirus como consecuencia de la falta de acceso a las vacunas.

A pesar de representar un poco más del 8% de la población mundial, América Latina registra más del 30% de muertes confirmadas por Covid-19. Con algunas excepciones, la vacunación en la región, avanza lentamente. En Perú, que posee una de las tasas de mortalidad por Covid-19 más altas del mundo, sólo alrededor del 20% de la población ha recibido al menos, una dosis de vacuna.

De acuerdo al Fondo Monetario Internacional, la economía de la región se contrajo un 7% en 2020 producto de la pandemia, sin embargo, los países de la región ya venían experimentando un desempeño anémico desde hace 5 años. Asimismo, éstos se encuentran entre los países más desiguales del mundo, creando un caldo de cultivo ideal tanto para el Covid-19 como para el virus de la inestabilidad política.

En ese marco, no se pueden dejar de lado los factores históricos y estructurales detrás de la modernización tardía de la región, ni su tendencia a la volatilidad social y política, como lo demuestra su trayectoria en los últimos 30 años.

Al observar las protestas en Cuba, Guatemala, Colombia y, el asesinato del presidente de Haití (por citar sólo algunos casos y, salvando las distancias particulares de cada país), el problema de fondo es la frustración de los ciudadanos con la habilidad de los gobiernos para brindar los servicios básicos.

Así, los problemas de la región deben ser atendidos por sus respectivos líderes, apelando a una gobernanza efectiva para de esa manera ganar nuevamente la confianza de la población a las instituciones democráticas y, sobre todo, cuando se le requiere a ésta de un esfuerzo mayor que a la clase política.

Del mismo modo, los líderes latinoamericanos deberán reimpulsar la integración regional con el objetivo de fortalecer, sobre todo, el comercio intrarregional, un aspecto crucial para la recuperación económica.

Al mismo tiempo, los abundantes recursos minerales, energéticos y agrícolas de América Latina, continúan atrayendo la atención de las principales potencias del mundo, lo cual se refleja en la creciente cooperación comercial, de inversión y financiera de la región con China.

Todo ello, en un marco caracterizado por la transición energética y el futuro rol de las nuevas fuentes de energía que se afianzará en un período de 10 a 20 años.

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Planteándose la cuestión relativa a la dependencia exclusiva hacia el gigante asiático, país que comprende la importancia de la región –sobre todo de América del Sur– a escala geopolítica.

Ante dicha presencia, otra de las cuestiones que se debe definir es el rol de los Estados Unidos para con lo que acontece en su “patio trasero”.

Recordamos que desde la asunción de Joe Biden como presidente, su agenda externa se ha centrado hasta el momento en retomar los vínculos con países de Europa y Asia, como también hacer frente a los desafíos que plantea China para su economía y seguridad nacional. Sin embargo, no debe olvidar que la presencia de éste en el sur del continente también le plantea enormes desafíos, sobre todo para una agenda climática que desde el inicio de su campaña ha sido uno de sus grandes ejes.

Apelar a mecanismos de cooperación multilateral beneficiarán y ayudarán a una mejor y más rápida recuperación económica de la región. Por su parte, los cuestionamientos hacia los gobiernos de distintos tintes de la región, deberán resolverse a través de mecanismos democráticos (elecciones) y, en aquellos casos en donde esta posibilidad se ve obstaculizada, apelar también a las principales organizaciones multilaterales para que actúen en consecuencia y puedan ofrecer una solución para quienes se encuentran sumidos en regímenes que impiden el efectivo ejercicio de los derechos civiles.

Por María Agustina Martínez —– 25/07/21

Nota: Gran parte de este artículo recoge la visión plasmada por Javier Solana y Enrique Iglesias en su artículo titulado “Latinoamérica ante la tormenta perfecta”: https://www.project-syndicate.org/commentary/political-economic-health-crisis-in-latin-america-by-javier-solana-and-enrique-v-iglesias-2021-07

Fuentes: www.project-syndicate.org – www.brinknews.com

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Del desacuerdo político al litigio judicial: límite y judicialización del diálogo político argentino

El Poder Ejecutivo Nacional, ante el incremento de casos de Covid 19, “la segunda ola de contagios”, decidió promulgar el decreto de necesidad y urgencia 241/21. En este señala que, actualmente, el aumento de casos se registra en casi todas las jurisdicciones del territorio nacional y más del cincuenta por ciento (50 %) de los nuevos casos se concentran en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA); ya que los casos registrados en ésta es mayor y sostenido a la que se viene registrando en otras áreas de alto riesgo epidemiológico y sanitario del país, lo que genera una importante tensión en el sistema de salud en todos sus niveles, así como el riesgo de su saturación y, a causa de ello, un previsible incremento en la mortalidad, si no se adoptan medidas para prevenir estas consecuencias. Textualmente, indica que esto lleva a que se considere necesario incrementar las medidas ya adoptadas, en forma temporaria e intensiva, que serán focalizadas geográficamente y orientadas a las actividades y horarios que conllevan situaciones de mayores riesgos para la circulación del virus (Decreto 241 del 2021 {con fuerza de ley} por medio del cual se expide Medidas Generales de Prevención. 15 de abril del 2021. Decreto N° 235/2021. Modificación). Entre dichas medidas, se encuentra la que estipula el artículo No2 del decreto (que sustituye el artículo 10 del Decreto N° 235/21):

Establécese, en el aglomerado del ÁREA METROPOLITANA DE BUENOS AIRES (AMBA), según está definido en el artículo 3° del Decreto N° 125/21, la suspensión del dictado de clases presenciales y las actividades educativas no escolares presenciales en todos los niveles y en todas sus modalidades, desde el 19 de abril hasta el 30 de abril de 2021, inclusive”. (Ídem.)

Esta medida generó un desacuerdo político entre el Poder Ejecutivo Nacional, representado por el Presidente Alberto Fernández, y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, representado por el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta. Dado que, ante la medida adoptada por el Poder Ejecutivo, el Gobierno de la Ciudad se reusó a adherirse a la misma.

El argumento que el Gobierno de la Ciudad esgrimió, para fundamentar su rechazo a la norma, fue centralmente la inconstitucionalidad de la misma, ya que estima que transgrede la autonomía política de la Ciudad en materia de educación y sanidad, al mismo tiempo que quebranta el Derecho a la Educación. En razón a esto, el Gobierno de la Ciudad presentó una medida cautelar ante la Corte Suprema de Justicia, en la que especifica los motivos por los que juzga inconstitucional el artículo No2 del decreto. Estos son:

a) vulnera la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, en cuanto la decisión adoptada por el Estado Nacional implica una virtual intervención federal; b) el principio de razonabilidad, en razón de que la suspensión de las clases presenciales dispuesta no se encuentra justificada en datos empíricos, sino que obedece a la mera voluntad del Poder Ejecutivo Nacional; c) el principio de supremacía federal, por contravenir lo dispuesto por el art. 31 de la Constitución Nacional, que declara la supremacía de la Constitución Nacional por sobre todo el orden jurídico argentino. (Causa 567/2021/1. Incidente No 1- Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires demandado: Estado Nacional (Poder Ejecutivo Nacional). 16 de abril del 2021)

De esta manera, se puede observar, como el desacuerdo político de las voluntades de ambos gobiernos, de la Nación y Ciudad, con respecto a esta medida sanitaria con implicancias en educación, devino en un litigio judicial que tiene como principal interventor jurídico a la Corte Suprema de Justicia.

El 4 de mayo del 2021, la Corte Suprema falló a favor de la Ciudad de Buenos Aires, juzgando inconstitucional la medida adoptada por el Poder Ejecutivo Nacional.

Esta situación, pone de manifiesto dos peculiaridades de la política argentina: la oposición de intereses como el límite del diálogo político, que impide llegar a acuerdos consistentes, y la judicialización del mismo, que exige un interventor judicial como sustituto de la voluntad política.

La presencia de oposición de intereses políticos, es propia de toda sociedad que se estime democrática. Sin embargo, cuando dicha oposición no presenta carácter político pero aparece como tal, se constituye como el límite del diálogo político. Esto significa, que estos intereses, tan solo en apariencia persiguen el bien común social, propio de toda acción política, en concreto se rigen por beneficios particulares, es decir, anhelan el poder no en vistas comunitarias, sino en pos de particulares. De forma que, en lugar de ser apertura de diálogo, la oposición política se degrada en negación de la postura de la otra parte, hasta el punto de buscar su silenciamiento. Esto lleva a que todo diálogo que se plantee se vea truncado desde su inicio, dado que, al ser los intereses de ambas partes particulares, estas no se tienen como incluidas en los intereses políticos que una y la otra propugnan; sino que todo lo contrario, se perciben negadas y silenciadas de tal manera que se genera una escisión política que impide el diálogo y acuerdos consistentes que beneficien a toda la comunidad.

La judicialización del diálogo político, se presenta como el fenómeno por el cual los desacuerdos políticos asumen carácter judicial para su resolución. Al asumir carácter judicial, las partes en oposición ceden su voluntad política al órgano interventor judicial. Esto suscita una alteración de las lógicas que rigen la solución de desacuerdos políticos. Dado que del principio de oportunidad política, en el que prima la regla de las mayorías y la legitimación democrática, se pasa a la esfera judicial, gobernada por el principio de legalidad, dentro de un contexto institucional cuya legitimación consiste en la imparcialidad y la competencia técnica del que resuelve la disputa. De este modo, el interventor judicial sustituye la voluntad política de las partes resolviendo el desacuerdo con base a criterios jurídicos-técnicos, pero a su vez, el interventor judicial, al tener la responsabilidad de fallar en torno a un desacuerdo político, se ve sometido en su accionar a tensiones políticas; por lo que la judicialización de lo político implica la politización de lo judicial. Esto lleva a inferir, que el fallo emitido por el interventor judicial, en lugar de jurídico, se constituya como político.

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En síntesis, se puede advertir que en nuestro país se presenta la tendencia de recurrir a un interventor judicial que supla la voluntad política en caso de desacuerdos, que en apariencia se muestran como políticos, pero que responden al interés de personas o partidos particulares. De tal manera, que cabe la pregunta ¿los fallos verdaderamente observan el bien común social o urden el criterio técnico- jurídico en bienes particulares?

Por Bruno Leandro Ponferrada —– 20/06/ 21

Profesor en Filosofía y Técnico en la Gestión de Recursos Humanos

Fuentes:

Causa 567/2021/1. Incidente No 1- Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires demandado: Estado Nacional (Poder Ejecutivo Nacional). 16 de abril del 2021). Recuperado de: https://www.diariojudicial.com/nota/89025

Castillo O. P. (2021); Judicialización, Cuando los actores políticos instrumentalizan la justicia al servicio de sus intereses, los actores judiciales pueden verse atrapados en situaciones penosas, Diario El País; recuperado de: Decreto 241 del 2021 {con fuerza de ley} por medio del cual se expide Medidas Generales de Prevención. 15 de abril del 2021. Decreto N° 235/2021. Modificación. Recuperado de: https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/243058/20210416

Resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en causa CSJ 567/2021 “Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires c/ Estado Nacional (Poder Ejecutivo Nacional) s/ acción declarativa de inconstitucionalidad”.

Recuperado de: https://www.cij.gov.ar/nota-38481-Resoluci-n-de-la-Corte-Suprema- de-Justicia-de-la-Naci-n-en-causa-CSJ-567-2021–Gobierno-de-la-Ciudad-de-Buenos- Aires-c–Estado-Nacional–Poder-Ejecutivo-Nacional–s–acci-n-declarativa-de- inconstituci.html

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