Observador Urbano

Libertad religiosa en el mundo: una deuda pendiente

Informes presentados por diversos organismos internacionales, muestran las dificultades y gravísimas circunstancias, por las que deben atravesar, millones de personas cuando tratan de vivir su religión de manera pública.

A comienzos de este año, se conoció un informe de la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, sus siglas en inglés). El mismo revela, que las condiciones de la libertad religiosa en el mundo empeoraron durante el 2017[1]. Algunos datos importantes son, que, excepto Cuba, de los 28 países que el organismo registra, la más grandes violaciones a la libertad religiosa se encuentran en el continente asiático. Se incluyen: genocidio, esclavitud, violaciones, encarcelamiento, desplazamiento forzado, conversiones forzadas, destrucción de propiedades y prohibición de la educación religiosa para niños.

La comisión tiene influencia directa en el gobierno de Estados Unidos. Más precisamente, el Departamento de Estado puede seguir sus recomendaciones, sobre qué países deben ser sancionados, en función de dichos informes. En el 2017, Birmania, China, Eritea, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudita, Sudán, Tayikistán y Turkmenistán, recibieron algunas comerciales y otras relacionadas con el financiamiento externo.

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La amplitud del problema

Mucho más reciente, es el denominado, “Informe de Libertad Religiosa en el Mundo 2018”[2], en el que se analizan la misma problemática pero teniendo en cuenta un espectro más universal. Se señala que, el 61 % de la población mundial, vive en países en lo que no se respeta la libertad religiosa, lo que significa que, 6 de cada 10 personas en el mundo no pueden expresar con total libertad su fe.

En196 países, se monitorea el cumplimiento del Derecho a la Libertad Religiosa, según las exigencias del artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.Algunas conclusiones son las siguientes: de todos los países, en 38 se cometen violaciones importantes de la libertad religiosa. En 17, hay discriminación a causa de la fe y en 21, se persigue, en algunos casos, hasta la muerte.

Destacancasos como el del cinturón central de África, en el que la expresión de la fe,peligra gravemente por el avance del yihadismo; y por otro lado, la expansión del «ultranacionalismo» en países como la India, donde la libertad religiosa ha empeorado notablemente en los últimos años.

Este estudio demuestra también, que en 22 países del mundo, quien ataca a la libertad religiosa es el radicalismo islámico, pero que hay otros autores muy relevantes, como los estados autoritarios, y en los que rige un nacionalismo extremo.Estos últimos son en total 16, y representan más de 3.000 millones de personas, ya que se encuentran en países como China, India, Corea del Norte, Birmania, Vietnam o Kirguistán, entre otros.

https://www.aciprensa.com/noticias/nuevo-informe-revela-preocupante-situacion-de-la-libertad-religiosa-en-el-mundo-86065

Informe de Libertad Religiosa 2018

Sin embargo, en este segundo informe, se encuentran algunos datos positivos. Durante el 2018, mejoró el ejercicio de la libertad religiosa tanto en Siria como en Irak, debido a la derrota militardel Daesh. Esto permitió, que las minorías religiosas emperzaron a volver a sus lugares de origen, como el caso de los cristianos en la Llanura de Nínive (Irak).

En estos hostigamientos, persecuciones, prohibiciones y asesinatos, se pueden reconocer algunas motivaciones, que parecen constantes. Por un lado, se observa, que un determinado poder, busca coartar una voz disonante. Es decir, muchas veces, el problema no es combatir la religión en sí, sino la falta de sometimiento por parte de sus fieles y dirigentes, a los mandatos de la autoridad política gobernante. Por otra parte, cuando dicha persecución se consolida, muchas otras, corren el mismo peligro: la libertad de expresión, la de prensa y obviamente, la libertad política.

El conjunto de estas libertades, forman un conjunto jurídico y cultural, que conforman los fundamentos básicos y necesarios, para el desarrollo de una sociedad más justa. De allí la necesidad de defenderlos y promocionarlos.