Observador Urbano

Las elecciones presidenciales en Bolivia en medio de la crisis política

Bolivia, a cargo de la presidente Interina Jeanine Añez, se encuentra sumida en una crisis política producto de las elecciones presidenciales que se celebraron en octubre del año 2019, y que, en el recuento de los votos, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) terminó dando por ganador a Evo Morales.

Sin embargo, el candidato presidencial opositor Carlos Mesa, expresó su rechazo a dicho recuento, ya que, en una primera instancia, con el 95% del voto preliminar escrutado se ubicaba a 0,1% de acceder a una segunda vuelta. Su acusación fue directamente hacia el TSE, ya que hubo un lapso de 24 hs en donde el sistema de conteo rápido permaneció sin funcionar, y que luego, de repente el TSE actualizó los datos en donde daba por ganador a Morales.

Frente a dicha situación, parte de la comunidad internacional, representada en la Organización de los Estados Americanos (OEA), a través de la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia y, el Departamento para la Cooperación y Observación Electoral, realizó un análisis de integridad electoral, en donde se concluyó lo siguiente:

“El equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa de los comicios en dos planos. A nivel de las actas, a partir de la alteración de las mismas y la falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel del procesamiento de los resultados, a partir del re direccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas. A ello se suman irregularidades graves, tales como la falta de resguardo de las actas y la pérdida de material sensible. Los hallazgos detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. Los vocales del TSE, quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral”.

Bajo ese contexto, será que el expresidente Morales, decide renunciar a la presidencia, expresando que todo ello era producto de un golpe de estado, situación que ha generado diversas opiniones por parte de expertos en la materia.

Frente a ello, quien asumió como presidente Interina fue la senadora opositora al gobierno, Jeanine Ánez, en donde el principal objetivo que tiene a su cargo es la celebración de elecciones, las cuales se han visto retrasadas producto de la pandemia por Coronavirus.

El 3 de mayo era la fecha establecida para las elecciones, éstas fueron reprogramadas con la aceptación de casi todos los partidos políticos -a excepción del Movimiento al Socialismo (MAS), quien tiene como candidato presidencial a Luis Arce-, para septiembre, pero que finalmente, tendrán lugar el 18 de octubre.

Asimismo, la presidente Interina quien en una primera instancia expresó que no participaría en las elecciones presidenciales, y, que luego terminó por anunciar su candidatura, finalmente decidió renunciar a la misma, en aras de dotar de mayor unidad a la oposición y, evitar de ese modo, que se produzca una eventual victoria de Luis Arce, el candidato por el partido político MAS:

Así, por un lado, la decisión de la presidente interina de bajarse de la candidatura, fue bien recibida por quienes buscan concentrar el voto contra el MAS, en Carlos Mesa:

Una encuesta reciente llevada a cabo por “Tu Voto Cuenta” una alianza de la sociedad civil boliviana, integrada por la Fundación Jubileo, Universidad Mayor de San Andrés, Universidad Mayor de San Simón, Universidad Técnica de Oruro, Universidad Mayor San Francisco Xavier de Chuquisaca y Universidad Católica Boliviana, divulgó los resultados de la misma, en donde el candidato al MAS Luis Arce, lidera en intención de voto con un 40%, seguido por el candidato opositor perteneciente al partido Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, con un 26%, y, que ubicaba previa renuncia de Ánez a su candidatura, en cuarto lugar, con un 10% de intención de voto.

Lo estipulado en la Constitución de Bolivia, establece, por un lado, que será proclamada a la presidencia y vicepresidencia la candidatura que haya reunido el 50% de los votos más uno de los votos válidos o, la candidatura que haya obtenido un mínimo de 40% de los votos válidos, con una diferencia de al menos 10% por sobre el segundo.

“En caso de que ninguna de las candidaturas cumpla estas condiciones se realizará una segunda vuelta electoral entre las dos candidaturas más votadas, en el plazo de sesenta días computables a partir de la votación anterior. Será proclamada a la presidencia y a la vicepresidencia del Estado la candidatura que haya obtenido la mayoría de los votos”.

Así, de acuerdo a la encuesta mencionada, la situación se enmarca en esta última situación, para lo cual el candidato Mesa debería sumar al menos 5 puntos, para eliminar la brecha del 10%, y que se realice una segunda vuelta.

Por María Agustina Martínez                                                                                           27/09/2020

Fuentes: www.tuvotocuenta.org.bo – www.oas.org – www.elpais.com

Imagen destacada: www.efe.com

Autor

María Agustina Martinez

Licenciada en Relaciones Internacionales.