Observador Urbano

La privacidad en Internet, una preocupación de todos.

La cuestión está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana. Primero, porque parece casi evidente, que la información personal, lo que concierne a nuestro propio interés, es algo que lo reservamos para nosotros mismos y aquellos a los que, libremente se lo queremos comunicar. Y segundo -son nuestros tiempos- la realidad online -aplicaciones, redes sociales, etc.- ha transformado completamente nuestra vida privada y social, llevándolas a una dimensión nueva. ¿Y peligrosa?

Es una preocupación de todos, e incluyo, en este caso, a figuras claves de la industria tecnológica. En este caso, haremos referencia a Tim Cook, el Ceo de Apple, quien hace casi un mes atrás, dio un importantísimo discurso, en el Parlamento Europeo, sobre la importancia de la privacidad en internet.

Según su visión, existen al menos cuatro elementos claves para afrontar esta problemática:

  1. El derecho a minimizar la cantidad de datos recolectados
  2. El derecho al conocimiento: el usuario siempre debería saber qué datos está cediendo y para qué. Es la única forma en que el consumidor puede decidir qué es ilegítimo y que no. Cualquier otra cosa es un engaño.
  3. El derecho a tener acceso a los datos recolectados. Las compañías deberían entender que esta pertenece a los usuarios y ellos deberían tener el poder de acceder, corregir o eliminar dicha información.
  4. El derecho a la seguridad, que es la fundación y la base de la confianza y todos los demás derechos de la privacidad.
FoxNews

Obviamente, lo enunciado se plantea más como una estructuración amplia y de carácter global, lo que supone un desarrollo complejo y a largo plazo.

Lo más destacable, nos parece, es poner el énfasis en la construcción conceptual de lo que implica la privacidaden internet, como un derecho humano básico, y fundante de relaciones humanas más justas.

De todos modos, no debemos olvidar, que la responsabilidad personal y de las empresas e instituciones que usan la red, implica informarnos y capacitarnos. En gran parte, medir y decidir qué información brindamos, qué datos personales ponemos en manos de otros, nos tiene como actores no secundarios.

Cook, señala con fuerza,“aquellos que tenemos la fortuna de trabajar en tecnología tenemos una responsabilidad para reconocer que los dispositivos que fabricamos y las plataformas que construimos tienen efectos reales, grandes y hasta permanentes en las personas y comunidades que lo usan”.

No parece exagerado afirmar que todas las dimensiones de la vida humana y particularmente la laboral están intrínsecamente afectadas por el uso de la tecnología. Por tanto, cuánta más necesidad de educación y toma de conciencia, particular y global, en su uso.

La privacidad es una preocupación de todos, pero principalmente de cada uno de los que trabajamos, nos divertimos o comunicamos, usando las nuevas tecnologías. Queda alguien afuera? Parecería que no.