Observador Urbano

La presencia de Estados Unidos en Medio Oriente

Conocido por sus recursos naturales y diversidad étnica, Medio Oriente es en la escena internacional, una zona estratégica en la cual, muchos países tienen presencia debido a diferentes intereses económicos y políticos. 

La guerra contra el terrorismo proclamada por Estados Unidos luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, pone en la mira a los países árabes y es utilizada para incrementar la presencia de países occidentales en la región oriental. 

Afganistán e Irak son ejemplos claros de guerras prolongadas. La primavera árabe, despertó nacionalismos que habían estado dormidos por mucho tiempo, y marcó un momento histórico y decisivo de reconfiguración política que se vio mezclado con el incremento de células y actividades terroristas que se expandieron por toda la zona. 

Dichos factores propiciaron las condiciones para que Estados Unidos incremente su presencia en los países árabes, desarrollando un papel activo en cuanto a fuerzas de combate y despliegue de tecnología militar. 

Alianzas

Actualmente el presidente Donald Trump ordenó reducir la presencia militar en Siria, Irak y Afganistán, pero, por otro lado, refuerza alianzas con Israel, Arabia Saudita y Egipto.

Así, en cuanto a Israel, la Casa Blanca reconoció a Jerusalén como la capital del Estado judío y su presencia sobre los territorios de Altos del Golán, ocupados desde 1967.

Respecto de Arabia Saudita, Trump ha ido en contra de su propia Agencia Central de Inteligencia (CIA) y del Congreso al negarse a condenar al príncipe Bin Salman, señalado por Naciones Unidas como el posible instigador del asesinato del periodista opositor Jamal Khashoggi, en el consulado saudita en Estambul en 2018.

 Además, en contra de la recomendación del Congreso, ha ofrecido tecnología nuclear a Riad.

Dichas alianzas, representan un factor fundamental en el actual conflicto entre Washington y Teherán que encuentra su foco principal de tensión en el estrecho de Ormuz. 

Pero esta rivalidad no existe desde siempre, de hecho, en los tiempos del presidente Jimmy Carter, ambos países fueron amigos. 

«Nuestras conversaciones han sido inestimables, nuestra amistad es insustituible (…) Y no hay ningún otro líder por el que sienta una mayor gratitud y amistad personal», dijo Carter refiriéndose al Shá Mohamed Reza Pahlevi durante el brindis de una cena celebrada en su honor en Teherán en 1977.

No obstante, se gestaba un recelo y rechazo por Estados Unidos en la población iraní. Esto se debió al papel desempeñado por la CIA en el golpe de Estado de 1953, que derribó a quien fue el primer gobernante elegido democráticamente: Mohamed Mossadeq.   

Además, los historiadores han demostrado que los manuales de tortura utilizados por el brutal servicio secreto del Shá, la SAVAK, fueron escritos por la CIA y el Mossad (el servicio de inteligencia israelí). Por lo tanto, se vio a Estados Unidos como cómplice en la supresión (de libertades) de la sociedad iraní que explica el sentimiento antiamericano de los revolucionarios.

Desde entonces la relación fue en declive y en la actualidad no presenta signos de posible conciliación o acuerdo. Los recurrentes embargos de Estados Unidos a Irán, las amenazas y la tensión generada en el paso del estrecho, dividen la escena. Por un lado, Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel, y por otro lado en apoyo a Irán, Rusia y China.

Si bien se observa una salida gradual de Oriente Medio como parte de la tendencia de Estados Unidos a replegarse internacionalmente, escaladas como las que están ocurriendo con Irán, podrían leerse como un redireccionamiento de recursos e intereses en la zona. 

Por Nahir Valeria Nallar

Fuente: www.bbc.com

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