Observador Urbano

La Economía Argentina durante el mes de septiembre: informe

En el ojo del huracán

  1. Desaceleración económica mundial y medidas heterodoxas locales
  2. El precio de mantener la estabilidad cambiaria
  3. Los depósitos en dólares bajo la mira

1- Desaceleración económica mundial y medidas heterodoxas locales

Septiembre fue un mes en el cual se registraron algunos datos alarmantes provenientes de las principales economías a nivel mundial.

Se conocieron los datos acerca del crecimiento económico del segundo trimestre de este año de los Estados Unidos, resultando un 2% anual, inferior al 3,1% anual registrado en el primer trimestre y por debajo de las previsiones de los analistas, hecho que genera una mayor probabilidad de que la primer economía del mundo entre en una recesión.

Esto llevó a que durante este mes, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), realice un nuevo recorte de su tasa de interés, llevándola al rango de entre el 1,75% y el 2%. Sin embargo, para los mercados, el recorte fue insuficiente y como consecuencia el rendimiento del Bono de Tesoro norteamericano a 10 años subió 19 puntos básicos durante el mes de septiembre.

En la misma línea, el Banco Central Europeo, anunció un paquete de estímulos monetarios para incentivar el crecimientos de las economías europeas, a través de una baja en el tipo de interés negativo de 0,40% a 0,50%, y una inyección de liquidez vía recompra de bonos por 20.000 millones de euros mensuales.

Otro dato para destacar proviene de la economía brasilera, la cual según el índice de actividad económica cayó -0,16% en julio con respecto al mes anterior. Otro hecho que alarma y preocupa, más para un país como la Argentina que posee una economía “brasilera–dependiente”.

En el ámbito local, en septiembre se dio inicio a la aplicación de medidas heterodoxas por parte del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, consistentes en el reperfilamiento de títulos de corto plazo, el envío de un proyecto al Congreso para iniciar el proceso de reestructuración de deudas de mediano y largo plazo, y en la aplicación de un control de capitales. Medidas que tienen como finalidad estabilizar nuestra economía en el corto plazo y comenzar a cuidar y administrar las reservas del Banco Central.

Como consecuencia el dólar terminó el mes en los $ 59,00 (tipo de cambio vendedor Banco Nación), con una apreciación del peso argentino del 3,28% y con una reducción importante de la volatilidad.

En el mercado accionario, el Merval recuperó durante el mes de septiembre casi un 19% en dólares luego de las gigantescas pérdidas del mes de agosto cercanas al 60% en dólares.

2- El precio de mantener la estabilidad cambiaria

Los efectos post-paso fueron aún más profundos de lo que podíamos llegar a esperar.  La derrota del actual gobierno en las elecciones primarias y el aumento de las posibilidades de un retorno del kirchnerismo, agitaron profundamente los mercados de bonos y acciones y al mercado cambiario, tal como te lo comentamos en nuestro informe pasado.

Producto de la gran salida de dólares y ante la expectativa de una negativa al desembolso de USD 5.400 millones (la cual se confirmaría días más tarde), el gobierno estrenó la gestión del nuevo ministro Hernán Lacunza con una serie de anuncios tendientes a atenuar los efectos post elecciones.

En primer lugar, se anunció el reperfilamiento de la deuda local de corto plazo. Básicamente, una medida que consiste en el alargamiento de los plazos para cumplir con los compromisos ante los tenedores de Letes, Lecap, Lecer y Lelink.

La medida anunciada no implica una quita de capital ni de intereses, y no alcanza a los títulos en manos de personas humanas. De esta manera, el gobierno buscó tener un mayor poder de fuego, para contener al dólar.

Por otro lado, se anunció también, la intención de reperfilar la deuda de mediano y largo plazo a través de un proyecto de ley. En este sentido y a diferencia del antes descripto, para reperfilar los vencimientos de este tipo de compromisos, el cual en su mayoría se encuentra en manos de acreedores extranjeros, es necesaria la expresión de voluntad por parte de los mismos. El proyecto de ley incluye la denominada cláusula de “Acción colectiva”, la cual establece que si el 66% de los bonistas acepta la propuesta de reperfilamiento, el resto debe acatar la misma, con un mínimo de 50% por especie. Este tipo de cláusulas ya se aplican en títulos argentinos emitidos bajo legislación extranjera.

La incorporación de la cláusula aumenta las chances de renegociar la deuda, y es el punto clave del proyecto de «reperfilamiento» de vencimientos locales enviado al congreso.

Por otro lado, el BCRA se despachó con una serie de medidas que restringen la normal operatoria dentro del mercado cambiario. En resumen, la entidad monetaria busca regular los ingresos y egresos de dólares, con el fin de asegurar la liquidez en el mercado y evitar una nueva suba del tipo de cambio a partir del aumento de la oferta y la contención de la demanda. Entre las medidas podemos destacar:

  • Los exportadores deben liquidar los dólares en un máximo de 5 días hábiles después de su cobro.
  • Las personas humanas residentes podrán adquirir hasta USD 10.000 por mes y necesitarán autorización para comprar sumas mayores a ese monto.
  • Las personas jurídicas residentes podrán comprar divisas sin restricciones para la importación o pago de deudas a su vencimiento, pero necesitarán conformidad del BCRA para comprar divisas para la formación de activos externos, para la precancelación de deudas, para girar al exterior utilidades y dividendos y realizar transferencias al exterior.
  • Las personas físicas y jurídicas no residentes, podrán adquirir hasta USD 1.000 por mes y no podrán realizar transferencias en dólares al exterior.

El actual gobierno con estas medidas busca mantener la estabilidad hasta el próximo mes de octubre, con el afán de conservar en pie sus escasas chances de reelección. El riesgo de repetir el pasado se adueñó del mercado y la incertidumbre de lo que puede llegar a ser, es cada vez más grande. Por el momento mantener la estabilidad es clave y es lo máximo a lo que podemos aspirar en estos tiempos.

3- Los depósitos en dólares bajo la mira

El día previo a las elecciones PASO, los depósitos en dólares del sector privado habían llegado a un nivel récord de U$S 32.578 millones. Sin embargo, luego de conocerse los resultados de dichas elecciones, los depósitos en dólares se redujeron un 34% alcanzando niveles de U$S 21.390 millones (último saldo informado por el BCRA correspondiente al día miércoles 25/09).

El retiro masivo de depósitos fue de U$S 11.188 millones en los 32 días hábiles siguientes a las PASO, hecho que puso bajo presión al Gobierno, al BCRA y a los bancos comerciales.

Sin embargo, analizando la evolución de los depósitos, surge del siguiente gráfico un dato algo tranquilizador al observar cómo lentamente los retiros empiezan a disminuir significativamente y los saldos empiezan a estabilizarse, al menos por ahora.

En el gráfico, puede observarse que el día lunes siguiente a las PASO, se dio inicio a esta corrida bancaria con un retiro de U$S 400 millones, cifra que con el pasar de los días fue incrementando hacia fines de agosto, llegando los retiros a ser mayores a los U$S 800 millones diarios e incluso alcanzando los U$S 1.000 diarios el día 30/08.

A pesar de ello, las medidas de reperfilamiento de deuda corto plazo y control de capitales, permitieron por ahora estabilizar el tipo de cambio, llevando cierto grado de tranquilidad a los depositantes. Como resultado, el promedio móvil de 5 días de retiros diarios que había llegado a los U$S 880 millones, bajó a los U$S 171 millones diarios en los últimos 5 días.

Cada día que pasa en estas épocas de estrés financieros y corridas cambiarias y bancarias, es un día ganado, y por ahora pareciera ser que las medidas aplicadas hasta el momento están estabilizando las principales variables que preocupan en el corto plazo, sólo el tiempo definirá el resultado final.

Ignacio Mirabella & Joaquín Zingone

Future Value Consultora Financiera