Observador Urbano

La economía argentina durante el mes de octubre

Se inicia la transición

  1. Todas las miradas puestas en los principales líderes
  2. La necesidad de transmitir confianza
  3. ¿Racionalidad o hiperinflación?

    1- Todas las miradas puestas en los principales líderes

Octubre fue un mes que tuvo bastante ocupado a todos los analistas, donde se cruzaron noticias de diversos frentes, como el Brexit, crisis política en los Estados Unidos, guerra comercial, elecciones en Bolivia, conflictos en Chile, un nuevo presidente electo en la Argentina, y la declaraciones del líder brasilero Bolsonaro.

Comenzando por el plano de los mercados internacionales, el último miércoles de octubre, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), realizó un recorte de un cuarto de punto porcentual en su tasa de referencia, llevándola al rango de entre el 1,50% y el 1,75%. Sin embargo, para los mercados, el recorte dejo gusto a poco.

La noticia más destacada en el plano local, fue la victoria del candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernandéz. Algo que ya se descontaba en los mercados, por lo que no se vieron grandes movimientos. Sin embargo, esto obligó a que el Banco Central cierre en forma casi definitiva el mercado de cambios, restringiendo las compras para atesoramiento hasta U$S 200 mensuales con el objetivo de cuidar y administrar las reservas en esta etapa de transición.

Un dato preocupante, fueron los cruces que hubieron entre el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y Alberto Fernandéz. Recordemos que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, por cada 3 puntos porcentuales de crecimiento de Brasil, Argentina crece 1 punto. Argentina necesita de Brasil pero Brasil no necesita de la Argentina en la misma medida, por lo que una ruptura del vínculo comercial con Brasil puede costar sumamente caro a todos los argentinos.

En el mercado accionario, el Merval recuperó un casi 24% durante octubre, aunque si lo medimos en dólares, la recuperación prácticamente fue nula. En el caso del mercado de deuda, el riesgo país se mantiene por arriba de los 2.200 puntos, con todos los inversores atentos a noticias de futuras reestructuraciones.

        2- La necesidad de un proyecto de país

Nuestros lectores habituales, sabrán que la intención de Future Value no es trasmitir una visión subjetiva de la realidad económica, financiera y política de nuestro país, es más, muchos sabrán que siempre hemos tratado de informar y emitir opiniones desde un plano mucho más objetivo.

Sin embargo en este informe, vemos la necesidad de plasmar una visión más personalista sin dejar atrás la objetividad, que siempre nos ha caracterizado.

Los últimos sucesos en materia política, económica y financiera, no son más que una confirmación de lo que ya se veía venir en este último tiempo. Los anuncios del BCRA de un endurecimiento del cepo cambiario, post-elecciones, no hacen más que desnudar la fragilidad financiera de nuestro país, que en el corto plazo tiene el deber de negociar con sus acreedores para evitar la tan temida cesación de pagos.

Si bien todos los argentinos esperan que el nuevo gobierno sea capaz de bajar la inflación, reactivar la economía, crear nuevos puestos de trabajo, reducir la presión fiscal, entre otros, el primer paso deberá ser un acuerdo económico, político y social a largo plazo…en otras palabras un proyecto de país, que siente las bases para realizar las reformas necesarias (laboral, fiscal, previsional, etc.) que el mundo nos exige para ser una alternativa potable de inversión.

Es deber de la próxima administración y de la nueva oposición, pensar en un país a futuro. La historia nos demuestra que los proyectos cortoplacistas nos han llevado a puntos de partida, cada vez más profundos. La Argentina no está en condiciones de ser objeto de nuevos experimentos, mas precisamente nuestro sistema económico y financiero no está en condiciones de soportar un nuevo fracaso.

Sería un error caer nuevamente en los personalismos y que las políticas solo estén orientadas a los beneficios de los administradores de turno, ya que el país se encuentra en una situación muy vulnerable, y el colapso puede estar a la vuelta de la esquina.

Seguramente lo que planteamos, a muchos les sonara como una utopía, pero muy en el fondo, todos sabemos que esto es lo que realmente necesitamos.

3- ¿Racionalidad o hiperinflación?

El Dr. Juan Carlos De Pablo explicaba en su libro “200 años de economía argentina” escrito durante el año 2009, su visión acerca de la economía argentina entre 2003 y 2008 y las perspectivas hacía el 2029. A continuación vamos a transcribir un fragmento del mismo:

“La economía argentina 2003-2008 vista desde 2009 y desde… 2029. Según Néstor y Cristina Kirchner, entre 2003 y 2008 el PBI real aumentó 8,4% equivalente anual, y la desocupación disminuyó casi 10 puntos porcentuales, porque la política económica se basó en un nuevo modelo de país, alejado del Consenso de Washington. Implícito en este diagnóstico es que, si no hubiera sido por el conflicto con el campo y la crisis internacional, el PBI real de la Argentina hubiera continuado creciendo a tasas chinas.

La lectura profesional interpreta a estos indicadores de manera diferente. Califica al crecimiento del PBI entre 2003 y 2008 como una reactivación, luego de la fuerte recesión sufrida en 2001-2002, aprovechando una notable mejora de los términos del intercambio, basada en inflar la economía, distorsionar los precios relativos y consumir capital. Implícito en este diagnóstico queda que la recesión vivida a partir de algún momento de 2008 obedece a causas  primeros locales (como el agotamiento de la reactivación), que luego fueron potenciadas por la crisis internacional, por lo que ni aun en condiciones políticas ideales el PBI real de Argentina durante el próximo quinquenio puede volver a crecer a tasas chinas; porque lo que ocurrió en la Argentina fue una reactivación, y por lo que está ocurriendo en China es una transición.

Todo esto está razonablemente claro en 2009, ¿lo estará en 2029? La preocupación surge al escuchar cómo los jóvenes hoy hablan, por ejemplo, de lo que ocurrió en Argentina durante las décadas de 1970, 1980 y 1990, episodios sobre los cuales ellos leen o escuchan, pero que yo viví.” […]

En estás pocas palabras del Dr. De Pablo se nota un diagnóstico casi perfecto, la economía Argentina entre el año 2003 y 2008 estuvo bajo un proceso de reactivación, que se fue agotando poco a poco y que culminó en el año 2011, año a partir del cual nuestra economía se encuentra en un proceso de estanflación.

Argentina no pudo entrar en un ciclo de crecimiento sustentable, la economía argentina se encuentra desde su nacimiento en continuos ciclos de transiciones, recesiones y reactivaciones.

Actualmente estamos en una recesión, la pregunta es ¿queremos entrar en una simple reactivación de corto plazo o queremos hacer las reformas estructurales para iniciar un ciclo virtuoso de crecimiento sustentable?

¿Racionalidad o hiperinflación?

Si el nuevo gobierno piensa en simplemente reactivar nuestra economía con mayor gasto público y mayor emisión monetaria, estamos en problemas. Mientras que si las intenciones son iniciar un plan económico racional e integral que busque reformas de fondos, estaremos más cerca de la estabilidad. Para esto último será clave que el nuevo Presidente electo ponga el manejo de la política económica en profesionales de experiencia que prioricen el pragmatismo por sobre las ideologías.  Lo que hoy necesita la economía argentina es un cambio de expectativas, un shock de confianza.

Por Joaquin Zingone e Ignacio Mirabella