Observador Urbano

La CEPAL y su perspectiva sobre los efectos del COVID-19 en América Latina y el Caribe

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha estado lanzado informes especiales acerca de los efectos y los desafíos que plantea la pandemia del Covid-19.

A continuación, se exponen las estimaciones para diversas áreas:

Primeramente, se hace referencia tanto a la débil situación económica por la que ya atravesaba la región, como también su vulnerabilidad macroeconómica:

“En el decenio posterior a la crisis financiera mundial (2010-2019), la tasa de crecimiento del PIB regional disminuyó del 6% al 0,2%; más aún, el período 2014-2019 fue el de menor crecimiento desde la década de 1950 (0,4%)”.

Bajo ese contexto previo y, conjugando los efectos de la pandemia, se estima que la economía regional (PBI) se podría contraer en un 5,3% en lo que a 2020 respecta, generando varias consecuencias negativas como ser, un incremento del 3,4% de la tasa de desempleo respecto al 2019, lo que se traduce en 11,6 millones de personas más, desempleadas. De este modo, los efectos de ambos indicadores repercutirían negativamente sobre los ingresos de las familias y así con su posibilidad de contar con recursos que les permitan cubrir sus necesidades primarias.

Otro de los efectos más graves es el incremento de la tasa de la pobreza en 4,4 puntos porcentuales respecto del 2019, lo que se traduce en 28,7 millones de personas, que atravesarán situación de pobreza:

“Los efectos de la pandemia sobre el PBI y el empleo son diferentes según los países, por lo que la magnitud de los incrementos de la pobreza y la pobreza extrema proyectados también varía. Dada la incertidumbre del contexto actual y su evolución, en el cuadro 1 se presentan tres escenarios (bajo, medio y alto) de la evolución de la pobreza y la pobreza extrema en 17 países de la región. En el escenario medio, la pobreza aumentaría 4,4 puntos porcentuales; en el escenario bajo, 3,4 puntos porcentuales, y en el alto, 5,5 puntos porcentuales”:

Así, de acuerdo a la CEPAL, el desafío que deben enfrentar los países de la región se enmarcan entre otros, a aquellos referidos a la política macroeconómica:

“Los paquetes fiscales anunciados en la región son la primera respuesta al impacto socioeconómico de la pandemia. Se requerirán esfuerzos adicionales en la medida que aumente la magnitud de la crisis. Por lo tanto, es necesario expandir el espacio fiscal, lo que requiere acceder a condiciones de financiamiento favorables”.

Asimismo, la presente crisis causada por el Covid-19, pone en evidencia los grandes cambios que ya se estaban generando en otras partes del mundo desde hace varios años, respecto de la organización de la producción y el comercio. Así, para los países de la región, se torna indispensable repensar en su matriz productiva, y, entre otros aspectos, que sus empresas logren insertarse en las CGV (cadenas globales de valor), para alejarse de la posición de vulnerabilidad que les representan estas situaciones de crisis sanitaria y, también, otros tipos de crisis como las financieras.

“Como nunca en los últimos 30 años, hoy está abierto a discusión el modelo dominante de inserción de la región en la economía internacional, basado en la especialización en materias primas, manufacturas de ensamblaje y turismo de sol y playa. En efecto, la disrupción de diversas cadenas globales de valor ha mostrado los riesgos que supone la elevada dependencia regional de las manufacturas importadas”.

En ese sentido, la CEPAL expone la vulnerabilidad de las redes internacionales de producción frente a sucesos de esta magnitud y, la necesidad de dotarlas de mayor resiliencia. Para ello propone, que las empresas que son parte y líderes de tales redes se propongan diversificar su red de proveedores en términos de países y empresas, privilegiar ubicaciones más cercanas a los mercados finales de consumo (nearshoring) y relocalizar procesos críticos cuando sea económicamente factible mediante el uso de tecnologías como la manufactura aditiva.

Un ejemplo de esto último, se refleja en la falta de acceso a productos e insumos médicos que atraviesa la región de América Latina y el Caribe, altamente necesarios para que el sector de la salud pueda hacer frente a la pandemia, como consecuencia de las prohibiciones a las exportaciones por parte de ciertos países, en su mayoría industrializados, y en otros casos de países en desarrollo.

Al respecto, la CEPAL concluye que, en una perspectiva de mediano plazo, la región debería plantearse como objetivo estratégico fortalecer sus capacidades productivas en las industrias farmacéutica y de insumos y aparatos médicos. Es crucial preservar más allá de la actual crisis sanitaria los valiosos esfuerzos que en ese sentido ya se están desplegando en varios países.

Por María Agustina Martinez                                                             17/05/2020

Fuentes: https://repositorio.cepal.org/

Imagen destacada: www.pixabay.com

Cuadro en nota: https://repositorio.cepal.org/