Observador Urbano

La CEPAL y el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe

La región de América Latina y el Caribe, se ha convertido en una de las regiones más golpeadas por la pandemia de Covid-19. La crisis económica producto del brote del virus, se hizo presente en un contexto de la región marcado por un débil desempeño, un bajo crecimiento promedio y progreso limitado en los indicadores sociales, sumado a un escenario en donde las demandas sociales, durante gran parte del año 2019, sacudieron a numerosos países.

En ese sentido, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ha estimado en sus perspectivas económicas para la región, que el PBI disminuya un 7,7% en el año 2020, siendo de acuerdo al organismo, la mayor contracción desde que se iniciaran los registros en 1990.

Para el año 2021, la CEPAL pronostica que la región podría experimentar un repunte del 3,7% en promedio. América del Sur crecería un 3,7 %, Centroamérica y México, un 3,8 % y, el Caribe un 4,2 %.

De acuerdo a la Comisión regional:

“El papel de las políticas macroeconómicas activas es crucial para que, con posterioridad al rebote que podría ocurrir en 2021, la región logre dinamizar su crecimiento más allá de lo que ha sido su desempeño en los últimos años. Sin estas medidas activas, se prevé que el retorno a los niveles de actividad económica anteriores a la crisis demore varios años.

Los cierres de actividad y las restricciones de movimiento producto de la pandemia han provocado la destrucción de la capacidad productiva, con altos costos sociales, como el aumento del desempleo, la pobreza y la desigualdad, lo que agrava las disparidades de larga data en la región”.

De acuerdo a la CEPAL ¿Cuáles son los riesgos que enfrentará América Latina y el Caribe en 2021?

La evolución de la pandemia y la disponibilidad de las vacunas son inciertas

Las proyecciones de actividad consideran un escenario en que la evolución de la pandemia permite mantener niveles de movilidad en la primera mitad de 2021, si bien no completos, mayores a los de mediados de 2020. Asimismo, se supone que durante 2021 se avanzará en el proceso de vacunación en la región y, en este sentido, se estima que el impacto económico de las vacunas sobre el crecimiento se produzca ya a partir de la segunda mitad de 2021. De no darse estos supuestos, los resultados en términos de crecimiento de la región podrían ser peores a los proyectados.

Retirada prematura de las medidas de política de estímulo monetario y fiscal

El supuesto implícito en las proyecciones es la continuación de una política monetaria expansiva por parte de los bancos centrales de las principales economías que garantice la disponibilidad de liquidez en dólares a nivel mundial y que impulse el crecimiento de las respectivas economías. El retiro temprano de estos estímulos, así como de los estímulos fiscales, podría truncar la recuperación de las grandes economías con el consecuente impacto negativo sobre la región a través del comercio y los demás canales de transmisión de los choques externos. A nivel de la región, también se espera que permanezcan los estímulos monetarios y que los estímulos de política fiscal no se retiren prematuramente. De lo contrario, la recuperación prevista en la actividad podría verse truncada.

Empeoramiento de las condiciones financieras mundiales

Las proyecciones de crecimiento para 2021 no consideran un empeoramiento de las condiciones financieras mundiales de una magnitud como la del primer trimestre de 2020. Por el contrario, se asumen condiciones financieras similares a las del segundo semestre de 2020, en que los países han continuado, en general, con acceso a financiamiento en condiciones favorables.

Pero un empeoramiento del panorama financiero para los países emergentes que implique una interrupción súbita (sudden stop) del nuevo financiamiento —o de la renovación de financiamiento anterior— podría suponer un problema importante para muchas economías cuyos coeficientes de deuda han aumentado para hacer frente a la pandemia. Además, las posibles depreciaciones de monedas —ante un menor apetito por el riesgo— ejercerían presión especialmente sobre aquellos países con mayores niveles de deuda en moneda extranjera.

Caídas en precios de productos básicos

Se ha supuesto que los precios de los productos básicos aumentan en 2021 en línea con los pronósticos de instituciones especializadas. De no darse este escenario, los países de América del Sur —subregión exportadora neta de estos productos— serían quienes sufrirían un choque negativo que afectaría sus niveles de ingreso y sus perspectivas de crecimiento.

Otros riesgos

Las cicatrices que deja la mayor crisis en décadas, con un aumento de los niveles de desempleo y pobreza, así como de la desigualdad, podrían intensificar las tensiones sociales latentes con consecuencias en la recuperación de la actividad económica de los países. Asimismo, otro tipo de tensiones, esta vez geopolíticas, incluidas las fricciones tecnológicas y comerciales entre países, pueden afectar el contexto internacional en que se encuentra inserta la región y, con ello, su desempeño y perspectivas.

Por María Agustina Martínez                                                                              03/01/2021

Fuentes: www.cepal.org – www.bancomundial.org

Imagen destacada: www.gettyimages.com