Observador Urbano

Jair Bolsonaro, las reformas que generan controversia

En febrero, el presidente brasileño Jair Bolsonaro acercó la propuesta de reforma previsional elaborada por el Ministro de Economía Paulo Guedes y, a la cual respaldó públicamente, al presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia y, al presidente del Senado Davi Acolumbre, la cual, de acuerdo al ministro, le podría ahorrar más de 270.000 millones de dólares a las arcas públicas en 10 años.

La reforma tiene como eje el cambio en las edades para acceder a la jubilación, requiriendo el mínimo de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres (cuyo desempeño haya sido en el sector privado) y 20 años de aportes/contribución mínima al Estado. Además, la reforma se propone contemplar un período de 10 y 12 años para lograr la transición y su efectiva implementación. El período de transición entre el sistema actual y el que se prevé implementar, es más largo para las mujeres que para los hombres y se basará en un mecanismo de puntos que cuenta, una unidad por cada año de aporte y año de edad:

“El objetivo es llegar en un plazo de 20 años a que todos tengan 40 años de aportes y 65 años de edad mínima, es decir 105 puntos”.

Actualmente, existen dos formas de realizar la jubilación en Brasil, una por edad, la cual requiere 60 años para las mujeres y 65 para los hombres, acompañado de 15 años de aportes/contribución mínima al Estado y, por otro lado, por tiempo de aportes/contribución de 30 años para las mujeres y 35 años para los hombres, sin una edad mínima.

“Brasil es uno de los pocos países que no exige una edad mínima para el retiro laboral. El régimen actual permite jubilarse a las mujeres que aportaron durante 30 años y a los hombres que lo hicieron durante 35, sin una edad mínima, aunque el monto del beneficio mejora para quienes prolongan su vida laboral”.

Las excepciones a la propuesta de la reforma jubilatoria comprenden a profesores, quienes podrán jubilarse a los 60 años y con 30 años de aportes/contribución (hoy es requisito contar con 25 años de aportes/contribución mínima para las mujeres y 30 para los hombres). Por otro lado, los trabajadores rurales y contribuyentes individuales podrán jubilarse a los 60 años sin distinción de sexo, con una contribución de 20 años (hoy es requisito contar con 55 años de edad las mujeres y 60 los hombres, con aportes de 15 años).

Asimismo, la reforma prevé la implementación del modelo de capitalización, en el cual el trabajador hace el propio ahorro para la jubilación. Es un régimen de contribución definida, en el cual el valor de la jubilación depende del ahorro del trabajador. Entre otras modificaciones.

Por otro lado, el ámbito educativo brasileño se manifestó la semana pasada contra los recortes anunciados por el gobierno a su sector.

En una entrevista brindada a mundo.sputniknews.com, el profesor y presidente del Sindicato Nacional de Docentes de Instituciones de Enseñanza Superior (ANDES), Antonio Gonçalves expresó lo siguiente:

“La Unión (federal), que financia la mayor parte de la enseñanza superior, está siendo gestionada por un gobierno de extrema derecha que – ignorando los sucesivos cortes en el presupuesto de la educación desde 2014 y que llegan ya al 40% del presupuesto – anunció nuevos cortes que llegan a 30% entonces eso puede inviabilizar el funcionamiento de muchas universidades e institutos federales. No vamos a conseguir mejorar la calidad de vida del pueblo sin una educación pública gratuita, de calidad, laica y socialmente referenciada. Es fundamental que haya financiación. El Gobierno, más allá de los cortes de la educación, anunció cortes del 50% en la financiación de ciencia y tecnología. El dinero que queda va a ser solo para investigaciones que puedan generar patentes. Esa es la concepción del actual Gobierno”.

Por Agustina Martínez

Fuentes: – cronista.com – sputniknews.com – bbc.com

Imagen destacada: El Cronista.

Imagen en nota: EFE.