Observador Urbano

Inicia el fin de la guerra comercial entre China y Estados Unidos

El pasado miércoles 15 de enero, inició la primera fase del acuerdo entre las dos potencias para poner fin a una guerra comercial que pesa sobre la economía mundial hace casi dos años. 

En la ceremonia estuvieron el vice primer ministro chino, Liu He, así como varios miembros del gobierno y líderes empresariales de EE.UU. 

Entre los beneficios logrados por Estados Unidos, se encuentra la apertura del mercado chino a más compañías estadounidenses, especialmente en relación al sector financiero, como así también supone un aumento de las exportaciones de productos agrícolas. En este sentido, uno de los compromisos de China en el acuerdo es que comprará US$200.000 millones adicionales en bienes estadounidenses en los próximos dos años.

También hubo avances respecto al compromiso de respeto hacia la propiedad intelectual y se estableció un mecanismo bilateral de resolución de controversias, al margen de los organismos multilaterales.

Sin embargo, el acuerdo tiene un alcance limitado y no abarca los principales focos de conflicto entre las partes. Tal es así que no se levantaron los aranceles a productos chinos que ascienden a un valor de 360.000 millones de dólares.

Shangai, una de las ciudades chinas más impactantes

Trump sostuvo en este sentido que los gravámenes permanecen vigentes para que Estados Unidos pueda tener “una herramienta negociadora” de cara a la segunda y última fase del acuerdo, cuya negociación ha dicho el presidente que empezará inmediatamente.

Para la segunda fase se espera obtener el compromiso de China de corregir su política de subsidios de apoyo a industrias estratégicas, que socavan la competencia, como así también lograr un compromiso de mayor transparencia en el manejo de datos y en la ciberseguridad. 

Sin dudas Trump considera este avance una gran victoria política que podría jugar a su favor en la reelección de este año. Sin embargo, su política exterior de “America First”, una política intervencionista en lo económico, ha transferido los costos de esta guerra a las empresas y a los consumidores finales y no tanto así a la propia China como esperaba. 

Por Nahir Valeria Nallar

Fuentes: www.elpais.com – www.bbc.com

Imagen destacada: www.politicaexterior.com

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