Observador Urbano

Informe económico, mes de julio

A días de las Paso vuelve la incertidumbre

  1. Retorna la incertidumbre…
  2. La tendencia se confirma
  3. Melconian y su visita a Salta

1- Retorna la incertidumbre…

Julio fue un mes en el que la incertidumbre se volvió a apoderar del mercado. Esta vez todo pasó por la FED.

El miércoles pasado la Reserva Federal de Estados Unidos tomó la decisión de recortar la tasa de interés en 25 puntos básicos. Si bien es una muy buena noticia para países emergentes como la Argentina, ya que esto abarataría el financiamiento, el problema surgió en que el mercado descontaba una baja de tasas más agresiva (75 puntos básicos).

Es por esta razón que los mercados terminaron el mes de julio con retrocesos y dio lugar a un nuevo fortalecimiento del dólar y depreciaciones de las monedas emergentes.

Por otro lado, se reavivó el conflicto comercial entre los Estados Unidos y China tras la declaración del Presidente Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones chinas desde el mes de septiembre.

Como consecuencia de todo esto, el S&P500 terminó el mes con una baja del -0,30%, y el Bono del Tesoro Norteamericano a 10 años bajó nuevamente su rendimiento en 16 puntos básicos, tras una mayor demanda por cobertura.

En el plano doméstico, el hecho de acercarnos a las elecciones primarias hizo que el riesgo político vuelva a cobrar protagonismo, esto llevó a que el Merval retroceda un -1,05% durante el mes de julio, y un -2,59% si lo medimos en dólares, y a una depreciación del peso argentino del 3,22%.

 

2- La tendencia se confirma

Durante el mes de julio, el INDEC difundió el dato del EMAE del mes de mayo de 2019 (Estimador Mensual de Actividad Económica) el cual registró un repunte interanual del 2,6% y un aumento del 0,2% respecto del mes de abril de este año. Estos datos confirman lo que te adelantamos en informes anteriores y al parecer el ciclo de nuestra economía comienza a transitar el camino de la recuperación.

Este resultado positivo, que se traduce en el rumbo que empieza a tomar el ciclo económico (tal como lo vemos en el gráfico elaborado por la consultora Econviews en base a datos del INDEC) se explica en gran medida, por la incidencia del sector agrícola, que castigado durante el 2018 anterior por la sequía, en el 2019 se expandió en un 49,5%, gracias a la buena cosecha.

Sin embargo, no solo el sector agrícola fue el que impulsó esta mejora. La explotación de minas y canteras (gracias a la explotación de Vaca Muerta), el transporte, las comunicaciones y la enseñanza, también traccionaron a la mejora en términos anuales.

Un estudio de una consultora privada, destacó en base a datos difundidos por el INDEC, que al mes de mayo el 55% de las actividades que forman parte del PBI ya comenzaron a mostrar signos de recuperación. Entre estas actividades se encuentran:

  • La agricultura, la ganadería y la pesca. (Concentran el 8% del PBI)
  • La minería, servicios de hoteles y restaurantes, la educación, la administración pública, y los servicios sociales y de la salud. (Junto a los anteriores concentran el 25% del PBI. Estas actividades comenzaron a recuperarse desde enero de este año)
  • La industria, la construcción, el transporte y las comunicaciones. (Sectores que comenzaron a mostrar signos de recuperación entre abril y mayo, y que junto a las actividades ya nombradas conforman el 55% del producto)

Se espera que la actividad comercial (mayorista y minorista) comience a mostrar signos positivos gracias a la baja de los precios y a las medidas que tomó el gobierno en los últimos meses para estimular el consumo.

Las expectativas también avalan todo lo antes mencionado. Según una encuesta del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), el 78% de los empresarios son optimistas sobre el rumbo de la economía para los próximos meses y el 70% de los mismos ve un repunte en sus ventas para el próximo semestre.

Seguramente la recuperación no será rápida o tan abrupta como todo argentino cortoplacista desea. Para que nuestro ciclo económico tenga un crecimiento sostenido en el tiempo es necesaria una planificación a largo plazo, la que seguramente nos exigirá cambios más profundos, que sin lugar a dudas nos permitirán recibir las inversiones necesarias para explotar la riqueza de nuestro país y así encarar definitivamente el cambio que todos esperamos.

Sin lugar a dudas el camino será largo. Ya no hay tiempo para atajos, ni para decisiones sin un objetivo claro. Es nuestra decisión apostar por ese cambio o quedarnos definitivamente en el pasado.

3- Melconian y su visita a Salta

El martes pasado, Carlos Melconian visitó la Ciudad de Salta y realizó una conferencia en las instalaciones del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, algo que resultó bastante interesante ya que sabemos que se trata de un economista muy cercano al Presidente Macri y que podría llegar a ocupar algún cargo político en los próximos años.

Melconian transmitió a los profesionales su preocupación por los niveles de gasto público que tiene la Argentina, alertando que si bien se está llegando a un equilibrio fiscal primario, aún se debe seguir realizando los esfuerzos suficientes para llegar a un equilibrio fiscal después de intereses de la deuda (equilibrio financiero).

Melconian sostiene, al igual que muchos, que para que nuestra economía retorne al crecimiento sustentable y de largo plazo, es necesario equilibrar las cuentas fiscales con un menor nivel de gasto público y con una menor presión tributaria.

En informes anteriores veníamos hablando de estas cuestiones, y habíamos presentado un gráfico del gasto público como porcentaje del PBI, volvamos a verlo para ilustrar estos comentarios.

Como se observa, el gasto público en el año 2003 representaba el 23% PBI, luego de 12 años de políticas populistas, el gasto público terminó en el año 2015 arriba del 41% del PBI.

Para solventar semejante gasto público, lógicamente fue necesario aumentar la presión tributaria hasta niveles récord, lo que estranguló al sector privado y paralizó las inversiones.

Si bien el Presidente Macri inició el inevitable ajuste de las cuentas fiscales, aún el gobierno que asuma en diciembre deberá encarar la reforma previsional, laboral y tributaria, que permitan retornar al crecimiento de nuestra economía y que serán exigidas por el FMI para poder continuar con la asistencia financiera.

Los próximos años serán complicados para nuestro país, y más si tenemos en cuenta que el gasto en prestaciones sociales (jubilaciones y pensiones, asignaciones familiares, etc.) y salarios representan el 70% del total del gasto público.

Ignacio Mirabella & Joaquín Zingone

Future Value Consultora Financiera