Observador Urbano

Inestabilidad en el Cáucaso Sur: el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán

En el mes de septiembre se reactivó un conflicto latente de larga data: la disputa territorial entre Armenia y Azerbaiyán por Nagorno Karabaj, un enclave armenio en medio de territorio azerí.

El origen de esta nueva escalada se desconoce con certeza, ambos bandos tienen su versión de los hechos y se culpan mutuamente por los ataques ocurridos. Si bien se habla de una tregua, el compromiso con la paz parece débil.

¿Por qué los países pelean por territorio?

Tras el fin de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los satélites que conformaban el gran territorio comunista, iniciaron un proceso de re-estructuración en el cuál debían definir entre otras cuestiones sus límites territoriales, es decir, el alcance de su soberanía nacional.

Las disputas por territorio responden a varios factores. En principio, al ser el territorio un elemento clave y esencial para la conformación de un Estado, implica la proyección de poder que una nación va a tener tanto en su ámbito interno como en la comunidad internacional. De hecho, en la historia podemos observar innumerables ejemplos de imperios que se expandían constantemente a modo de ganar autoridad y control.

En la actualidad el territorio resulta una cuestión estratégica en cuanto a desarrollo, vivienda, seguridad y recursos.

Por último, pero sumamente importante, reside la cuestión étnica y cultural.

De esta manera, el conflicto entre azeríes y armenios responde a un factor de constitución nacional. En la región de Nagorno Karabaj o el Alto Karabaj reside una mayoría armenia que busca separarse de Azerbaiyán para ser parte de Armenia. Este reclamo condujo a la guerra en 1988.

En 1994 hubo un alto al fuego, que resultó en convertir la región en un Estado Independiente de Facto, lo que significa que de facto es controlado por Armenia, pero en la realidad es reconocido internacionalmente como territorio de Azerbaiyán.

El conflicto quedó latente sin solución definitiva, lo que condujo posteriormente en nuevos levantamientos en 2008 y 2016.

En la actualidad tras nuevos incidentes, el presidente azerí Ilham Aliyev, expresó que Nagorno Karabaj es un territorio «ocupado» que pretende recuperar. Por su parte, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, sostiene que los sucesos responden a una agresión a su “Gran Armenia”, postura que se funda en una corriente política conocida como irredentismo, y que asume como suyos aquellos territorios considerados propios por razones étnicas, culturales o históricas que se encuentran dentro de las fronteras de otra nación.

La comunidad internacional

Tras el armisticio de 1994 se creó el Grupo Minsk dentro de La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), con el fin de mediar en el conflicto a través de diplomáticos de Francia, Rusia y Estados Unidos.

En este sentido Francia, que tiene una gran comunidad armenia, pidió un alto el fuego y el inicio del diálogo. Por su parte, Estados Unidos dijo que contactó a ambas partes para urgirles a «cesar las hostilidades inmediatamente y evitar palabras y acciones de poca ayuda».

Irán, que tiene fronteras con ambos países se ofreció a mediar en las negociaciones de paz.

El papel de Rusia es delicado, si bien se encuentra dentro del Grupo Minsk, se ve como un aliado tradicional de los armenios, mientras que a los azeríes los apoya Turquía.

La inminencia de una guerra prolongada pone en riesgo la estabilidad de la región, implicando por ende a la economía global ya que la zona del Cáucaso sur es estratégica por sus gasoductos y oleoductos que comunican Asia con Europa y el mundo.

Por Nahir Valeria Nallar                                                                          11/10/2020

Fuente: www.bbc.com/mundo

Imágenes: www.bbc.com/mundo