Observador Urbano

Implicancias del acuerdo nuclear entre Bolivia y Rusia

El 6 de marzo de 2016 los gobiernos del presidente Evo Morales (Bolivia) y Vladimir Putin (Rusia) firmaron dos acuerdos. Por un lado, el Acuerdo sobre la cooperación en el campo del uso pacífico de la energía nuclear y, por otro, el Acuerdo sobre la cooperación en la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear en el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia.

Ambos países son miembros tanto del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares del 1 de julio de 1968.

El primer Acuerdo contempla la cooperación en el diseño y construcción de reactores nucleares de investigación, incluyendo aceleradores de partículas elementales y su aplicación en la industria, medicina y agricultura; estudio de la base de recursos minerales del Estado boliviano para el desarrollo de su industria nuclear y posible exploración y explotación de yacimientos de uranio; gestión de residuos radiactivos; garantía de la seguridad nuclear y radiológica, junto con la respuesta a emergencias; investigación básica aplicada en el campo del uso pacífico de la energía nuclear; entre otras áreas.

El segundo Acuerdo, prevé la cooperación entre los estados, en el diseño, construcción y desmantelamiento del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) en la ciudad del El Alto, en Bolivia.

En septiembre de 2017 ambos estados firmaron un contrato con la empresa Rosatom Overseas para la construcción del mismo.

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De acuerdo al presidente de Rosatom, en una entrevista brindada a Sputnik:

“El Centro contará con un reactor experimental polivalente basado en el reactor científico de agua a presión, con una potencia nominal de unos 200 Kilovatios. Además, tendrá un centro de tratamiento dotado con una instalación de rayos gamma. Además, el Centro incorporará un ciclotrón radiofarmacológico adaptado para los estudios médicos y varios laboratorios científicos: de análisis con neutrones activos, radioisótopos, radiobiología y plasma”.

Los componentes del CIDTN:

  • Ciclotrón – radiofarmacia
  • Planta multipropósito de rayos gamma
  • Reactor nuclear de investigación moderado con una potencia nominal de hasta 200 Kw
  • Complejo de ingeniería
  • Conjunto de laboratorios científicos

La Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) – creada en 2016 – expresó que el Centro tiene como objetivo beneficiar a los sectores de salud, industria, ciencia y tecnología y aportar en la formación y capacitación de recursos humanos para la investigación en temas nucleares. Asimismo, el Centro trabajará con un alto estándar de seguridad y estará en el marco de las regulaciones y normas que establece la OIEA.

La ubicación del CIDTN en la zona de Parcopata, Distrito 8 de la ciudad de El Alto, en la provincia de Murillo, la Paz, se determinó teniendo en cuenta diversos aspectos como ser: geológicos, hidrológicos y del suelo; el grado de probabilidad, carácter e impacto de ciertos fenómenos naturales y; las perspectivas de infraestructura industrial, energética y de transporte de la región.

Una de las principales preguntas que surgen a partir de este proyecto es respecto de los beneficios que traerá al estado boliviano. De acuerdo a la ABEN:

“El Centro permitirá aplicar las tecnologías nucleares en la educación, agricultura, medicina, industria y otras áreas importantes para la sociedad. Así, la irradiación de los alimentos en las instalaciones del Centro posibilitará ampliar su vida útil e incrementará su protección de los insectos dañinos y las bacterias, lo cual permitirá aumentar la exportación de los productos agrícolas producidos en Bolivia. Los radioisótopos que se generarán en las instalaciones del CIDTN encontrarán su aplicación en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades oncológicas, endocrinológicas, cardíacas y cardiovasculares, hecho que hará más accesible la medicina nuclear a la población boliviana”.

Finalmente, se espera que el Centro entre en funcionamiento para el año 2021. Asimismo, se prevé que la vida útil del mismo sea de 50 años con la posibilidad de extender la vida útil del reactor.

De este modo, se observa que el proyecto del CIDNT representa un gran avance científico y tecnológico para el estado boliviano y oportunidades para todo el continente, mediante la aplicación pacífica de la tecnología nuclear.

Por Agustina Martínez

Fuente: www.aben.gob.bo – www.iaea.org – www.bbc.com – www.mundo.sputniknews.com

Imagen destacada: www.sputnikmundo.com

Imagen en nota: www.rosatom.com