Observador Urbano

Google también pone restricciones a los anuncios políticos

Decimos también, porque Twitter había anunciado que comenzaría a restringir los anuncios políticos en la red social. En sentido estricto, la medida entró en vigor, el viernes pasado, y es más que obvio, que se ha tenido en cuenta el lanzamiento de dos campañas políticas muy importantes. Por un  lado, la relacionada con las elecciones generales del Reino Unido, que se realizarán el 12 diciembre; y por otro la de EEUU, que se inciará en los próximos meses.

La nueva normativa se resume en dos nuevas leyes: no se podrá promocionar ningún mensaje, hashtag o trending topic que haga referencia a candidatos o partidos políticos directamente, ni a miembros del gobierno, o que trate de inclinar la balanza hacia algún lado, en procesos electorales y referéndums.

Sin embargo, se permite la publicidad relativa a campañas y movimientos sociales que, aunque puedan ser apoyados por partidos políticos, únicamente tienen como objetivo la difusión. Por ejemplo, se puede adquirir publicidad sobre temas de sensibilidad social como el cambio climático o el aborto, además de para pedir a los ciudadanos que salgan a votar (sin indicar a quién). Eso si, Twitter limitará el alcance de estos contenidos al no permitir segmentar las campañas por edad, raza o ubicación, entre otros criterios. Además, hará pública próximamente una lista de términos políticos que no se pueden emplear en los contenidos que se promocionen.

Los medios de comunicación, podrán promocionar sus contenidos, tanto informativos como de opinión, que hagan referencia a partidos políticos y candidatos.

Global Social 850 – wikipedia.org

Google

Por su parte, Google, mediante su vicepresidente de publicidad, Scott Spencer, señaló que se prohibirá explícitamente el contenido «falso y mentiroso», las afirmaciones engañosas sobre el proceso electoral y los “anuncios o destinos que hagan afirmaciones falsas demostrables que puedan socavar significativamente la participación o la confianza en un proceso electoral o democrático”.

“Va en contra de nuestras políticas que cualquier anunciante haga una afirmación falsa, ya sea una afirmación sobre el precio de una silla o una afirmación de que puede votar por mensaje de texto, que el día de la elección se pospone, o que un candidato ha muerto”, Scott Spencer.

De hecho, ha bloqueado previamente los anuncios políticos dos semanas antes de la votación en el referéndum irlandés y durante la totalidad de los recientes períodos electorales israelíes y canadienses.

Desde la empresa se manifiesta el convencimiento en que el diálogo político sólido es fundamental para la democracia y que las redes sociales y los servicios de búsqueda en internet deben servir a ese propósito.

La Comisión Electoral del Reino Unido, la Oficina del Comisionado de Información (ICO) y el Comité Selecto del DCMS, integrado por todos los partidos, han pedido una legislación urgente para regular el “salvaje oeste” de la publicidad política, temiendo que las fuerzas externas puedan influir en las elecciones y que el micro objetivo secreto de los votantes socave la legitimidad de los resultados. Estos organismos, y sus réplicas en otros países, están cada vez más preocupados por las manipulaciones que se pueden registrar en las redes sociales y en internet en general.

Estas medidas tomadas por las empresas tecnológicas, parecen se extenderán a nivel mundial, mientras ahora las vemos aplicadas a procesos electorales inmediatos. Ciertamente, no sólo buscan hacer creíbles las elecciones, cuestión que se les escapa, pero sí mantener la propia credibilidad: la de sus servicios.

Los próximos meses serán claves para verificar el éxito de las medidas y ver también, qué otras empresas, adoptarán medidas similares.

Por Fernando González

Fuente: www.trecebits.com – www.ciberseguridadlatam.com

Imagen destacada: www.eluniversal.com