Observador Urbano

Fracasa comité de Ética de Google destinado al desarrollo de la Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial (IA) representa uno de los desarrollos tecnológicos más importantes y prometedores de la actualidad. Sin embargo, constantemente, se hace referencia a regulaciones y controles que deberían aplicársele. En ese contexto, podemos señalar, la reciente creación por parte de Google, de un de un Comité de Ética de Inteligencia Artificial, para hacer frente a las acusaciones sobre la presencia en el buscador, de información sesgada y discriminatoria, hacia diversos grupos sociales. Una de las controversias principales.

Dicho comité incluyó a profesionales y académicos de diversas áreas del conocimiento, desde la inteligencia artificial, propiamente dicha, a la filosofía, psicología y robótica. También incorporó a figuras del ámbito político, como Kay Coles James  presidenta de la Fundación Heritage. Esto generó el rechazo de un grupo de trabajadores de la empresa, quienes se expresaron públicamente sobre la inconveniencia incorporar a esta referente del partido Republicano. Denunciaron su activismo contrario a los derechos de las personas trans, LGTB y el ingreso de inmigrantes a EEUU. La presentación, cabe destacar, fue anónima, pero causó una gran repercusión.

Según informaron desde el medio periodístico Vox, la multinacional tomó la decisión de disolver el comité, medida que ha puesto de manifiesto la profundidad de las controversias generadas en la determinación de los miembros de aquel organismo. El objetivo fue claro desde el inicio, supervisar que la tecnología relacionada con la IA que se está desarrollando, tenga en cuenta límites éticos, lo que implicaba un trabajo de análisis y estudio, multidisciplinar.

«Este grupo nos ayudará con uno de los retos más complejos para Google y la IA de los últimos tiempos, como por ejemplo el reconocimiento facial y la imparcialidad en machine learning, ya que proporcionará diversas perspectivas para informar de nuestro trabajo«, señalaba Kent Walker, vicepresidente de Google para asuntos globales y jurídicos, en un post en el blog de la compañía.

Imagen: pexels.com
El cierre

El grupo de empleados, antes señalados, pertenecientes a la multinacional de Mountain View, conocidos como «Googlers Contra la Transfobia», fueron determinantes en la decisión que finalmente tomaron los directivos de Google, disolver el comité. Aceptaron el planteo de que designaciones como las de Kay implicaban socavar «significativamente la posición de Google sobre la ética y la imparcialidad de la IA» y que, sobre todo se corría el riesgo de convertirse en menos inclusiva. Otros potenciales miembros del comité, como el economista, Alessandro Acquisti, manifestaron, ante los rechazos surgidos que no les parecía conveniente formar parte, al menos por ahora, de la iniciativa de Google.

«Está claro que la polémica que se ha creado en torno al Comité Ético de Inteligencia Artificial no es lo que buscábamos. Así que hemos decidido cerrar este consejo asesor. Continuaremos siendo responsables de nuestro trabajo en lo que se refiere a cualquier materia relacionada con la IA y sus riesgos, y buscaremos diferentes opiniones de externos en caso de necesitarlo«, es lo que ha declarado un portavoz de la compañía, y es, por ahora, la situación final. En definitiva, no ha durado más que una semana.

Esta situación pone de manifiesto, al menos dos cosas, el valor e influencia de la cuestión ética en el ámbito de las nuevas tecnologías, y por otro, algunos de los temas que son relevantes en la agenda socio cultural actual. Debates y controversias, que están en pleno desarrollo.

Por Fernando González

Fuentes: www.hipertextual.com – www.diarionorte.com – www.infobae.com – www.vox.com

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