Observador Urbano

Estados Unidos y México: aranceles vs acuerdo migratorio

El conflicto migratorio entre Estados Unidos y México alcanzó su punto más álgido el día 30 de mayo cuando el presidente estadounidense Donald Trump anunciaba, a través de su cuenta oficial de Twitter, lo siguiente:

“El 10 de junio, Estados Unidos impondrá un arancel del 5% a todos los bienes que ingresan a nuestro país desde México, hasta el momento en que los migrantes ilegales que llegan a través de México a nuestro país, PAREN. Los aranceles aumentarán gradualmente hasta que se resuelva el problema de la inmigración ilegal”.

Frente a tal declaración, la respuesta del presidente mexicano Manuel López Obrador no tardó en llegar y, mediante una carta dirigida a su homólogo, expresó su intención de profundizar en el diálogo y buscar alternativas de fondo al problema migratorio:

“Creo que los hombres de Estado y aún más los de Nación, estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a llevar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no – violencia”.

Asimismo, envió a representantes de su gobierno, encabezados por el secretario de Relaciones Exteriores de México, con el propósito de llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes.

El 8 de junio, Donald Trump anunció el logro de un acuerdo sobre inmigración fronteriza con México y, agradeció a su homólogo y a su secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, por el tiempo dedicado a trabajar para lograrlo. También, anunció la suspensión indefinida de las medidas arancelarias.

Los puntos destacados del Acuerdo

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, compartió, a través de su cuenta oficial de Twitter, fragmentos del acuerdo logrado con Estados Unidos.

En virtud del incremento significativo de migrantes a Estados Unidos que provienen de países centroamericanos a través México, ambas naciones se comprometieron a:

  • Reforzar las acciones para asegurar el cumplimiento de la Ley en México, lo cual implica, por un lado, que México incremente su esfuerzo en la aplicación de su legislación a fin de reducir la migración irregular, lo que incluye a su vez, el despliegue de la Guardia Nacional en todo el territorio nacional, otorgando prioridad a la frontera sur. Asimismo, ambos estados se comprometieron a fortalecer su relación bilateral a través del intercambio de acciones coordinadas destinadas a proteger y garantizar la seguridad en la frontera común.
  • Instrumentar la sección 235 (b) (2) (c), por parte de Estados Unidos a lo largo de su frontera sur. Esto consiste en retornar a México a todas aquellas personas que crucen la frontera sur de EE.UU. – con el objetivo de solicitar asilo – donde aguardarán la resolución de sus solicitudes. Comprometiéndose a acelerar el proceso de resolución de solicitudes de asilo y proceder con los procesos de remoción lo más expedito posible. Por su parte, México autorizará la entrada de aquellas personas mientras esperan la resolución de sus solicitudes de asilo.
  • Liderar el trabajo con socios nacionales e internacionales con el objetivo de construir una Centroamérica próspera y segura y así abordar las causas profundas de la migración, entre otros puntos.

¿De qué manera afectaría una potencial implementación de los aranceles por parte de Estados Unidos?

Actualmente México es el principal socio comercial de Estados Unidos, con lo cual la implementación de tal medida acarrearía graves consecuencias para ambas economías.

En una entrevista brindada a la BBC Mundo, Gabriel Guerra – presidente de la consultora Guerra Castellanos y Asociados – expresó lo siguiente:

“Si se implementaran estos aranceles, Trump le daría un balazo a su base electoral y base económica. Si no le bastó con iniciar una guerra comercial con China, que era su principal socio comercial hasta hace poco, y ahora va por México, evidentemente tiene una visión distópica de la realidad. El impuesto adicional lo terminaría pagando en primera instancia el importador, luego el consumidor, que termina pagando más por el mismo producto. Además, si México responde con medidas similares, los estados más afectados de EE.UU. podrían ser los estados agrícolas, que son los que más exportan a México y que son la base electoral de Donald Trump”.

De esta manera, resta esperar por el plazo de 45 días que México posee para demostrar a Estados Unidos la efectividad y avance de las medidas que ya pusieron en marcha para reducir el flujo de migrantes indocumentados, caso contrario, se celebrarán nuevas negociaciones que incluirían no solo a México sino a otros países.

Por Agustina Martínez

Fuentes: www.bbc.com – www.lopezobrador.org.mx

Imagen destacada: EFE.