Observador Urbano

El panorama político del Perú ante las elecciones parlamentarias

Luego de la disolución del Congreso peruano el pasado 30 de septiembre de 2019 por el actual presidente Ing. Martín Vizcarra, el día 26 de enero se celebraron las elecciones legislativas.

El origen del conflicto entre el presidente Vizcarra y el Congreso (integrado hasta ese momento por mayoría de oposición fujimorista) tiene como causa inmediata la falta a lugar de la “cuestión de confianza” – sobre el proceso de selección de candidatos del Tribunal Constitucional (TC) – planteada por el presidente. En ese momento, el Congreso, en sesión, decidió proceder a la selección de los miembros del TC y, luego, tratar la cuestión de confianza solicitada por el Poder Ejecutivo. 

Frente a tal situación, el presidente Vizcarra anunció la disolución del Congreso y la convocatoria a elecciones legislativas. El recurso utilizado por el presidente encuentra respaldo en el artículo 134 de la Constitución Política del Perú que a continuación se cita:

“El Presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros. El decreto de disolución contiene la convocatoria a elecciones para un nuevo Congreso. Dichas elecciones se realizan dentro de los cuatro meses de la fecha de disolución, sin que pueda alterarse el sistema electoral preexistente. No puede disolverse el Congreso en el último año de su mandato. Disuelto el Congreso, se mantiene en funciones la Comisión Permanente, la cual no puede ser disuelta”.

Así, los resultados de las elecciones celebradas el 26 de enero arrojaron resultados sorpresivos. Por un lado, las tradicionales fuerzas políticas como Fuerza Popular (FP) y Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) fueron de algún modo castigadas.

“El apoyo a Fuerza Popular disminuyó sustancialmente, de 73 escaños obtenidos en 2016, a solo 12. Es muy probable que esta cifra muestre la dimensión real de su voto duro (9%). Por otro lado, el APRA perdió representación parlamentaria tras 25 años. Según el recuento rápido de Ipsos, el partido de la estrella obtuvo sólo el 2,6% de votos válidos, mientras que en el 2016 había logrado el doble. Lo que demuestra la necesidad de una renovación dentro de sus cuadros”.

Del lado de los partidos que mejores resultados obtuvieron se ubican Acción Popular (AP) – posicionada como primera fuerza parlamentaria – con un aumento en el número de escaños a 15. Luego, Alianza por el Progreso (APP) mejoró su representación al pasar de 9 escaños en las elecciones de 2016, a 16 en estas elecciones. En su desempeño como tal, ambas fuerzas políticas se mantuvieron al margen del conflicto entre el presidente Vizcarra y el Congreso, lo cual podría haber favorecido en sus resultados, el no haberse enfrentado directamente con la figura presidencial.

Por otro lado, la sorpresa en las elecciones fue el desempeño del “Frente Popular Agrícola del Perú” (Frepap), que se convirtió en la segunda fuerza política más votada con 16 de los 130 escaños del Parlamento.

“Este partido teocrático fue fundado en 1989 por Ezequiel Ataucusi Gamonal y se basa en el “principio de la Ley Moral de (…) los diez mandamientos de la ley de Dios. Se considera nacionalista, revolucionario, agrario ecologista y defensor de los derechos fundamentales. Su campaña puerta a puerta podría explicar su éxito”.

De este modo, el Congreso ha quedado fragmentado ya que ahora son 10 los partidos políticos – se sumaron 4 fuerzas políticas – lo cual podría llegar a dificultar las «negociaciones legislativas del presidente Vizcarra y obligar a formar coaliciones entre partidos».

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Por María Agustina Martinez

Fuentes: www.politicaexterior.com – www.bbc.com 

Imagen destacada: www.efe.com

Gráfico en nota: www.politicaexteror.com