Observador Urbano

El modelo presupuestario de la Unión Europea para frenar la crisis de la covid-19

El martes 21 de julio alrededor de las 5:00 a.m., la Unión Europea pactó el mayor salto en su modelo presupuestario. Los 27 socios, acodaron unánimemente establecer un fondo de reactivación para contrarrestar los daños económicos causados por la pandemia, dotado con 750.000 millones de euros y un marco financiero para 2021-2027 de más de un billón de euros. Además, las subvenciones se financiarán con emisiones de deuda conjunta, lo que representa un gran paso hacia una posible unión fiscal.

Este es un momento único para la Unión Europea, la cual decidió endeudarse para financiar un estímulo económico extraordinario con 390.000 millones de euros en subvenciones y 360.000 millones en créditos, destinado a paliar el impacto de la crisis desencadenada por la covid-19 y para mitigar el riesgo de fragmentación económica entre los socios comunitarios.

Tras 5 días de cumbre europea, este martes a la madrugada, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, anunció el sorprendente acuerdo a través de su cuenta de Twitter.

En la rueda de prensa posterior a la última jornada de la cumbre, Charles Michel señaló que el proyecto europeo funciona gracias a la cooperación y voluntad de trabajar juntos de todos los miembros. Esta fue sin duda  una de las negociaciones más complejas de los últimos años y en la que él se jugaba buena parte de la credibilidad de un mandato iniciado hace 8 meses.

Seguidamente, los principales referentes del acuerdo mostraron sus reacciones.

Por un lado, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, señaló:

“El Consejo Europeo demuestra que, cuando más se necesita, la UE da un paso adelante para ayudar a los ciudadanos de Europa”.

Así lo hizo, el presidente francés Emmanuel Macron:

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, expresó:

“Europa ha demostrado que es capaz de abrirse camino en una situación tan especial”.

Finalmente, el Presidente del Gobierno de España, consideró  al paquete como “un auténtico plan Marshall”.

«Con el acuerdo histórico alcanzado en Europa, España obtendrá en torno a 140.000 mill.€, 72.700 millones en transferencias, para afrontar con solidez la recuperación. Emprendemos así la modernización del país sobre bases más verdes, digitales y justas».

Merkel y Macron fueron quienes anunciaron el 18 de mayo una propuesta para crear un fondo de medio billón de euros en subvenciones para paliar los daños de la covid-19.

El acuerdo se logró tras larguísimas negociaciones, las cuales tuvieron tensión entre los socios, especialmente por parte de los Países Bajos, Suecia, Austria y Dinamarca. Sobre el mantenimiento de los llamados cheques, los descuentos en la contribución al presupuesto comunitario que inauguró el Reino Unido y que la Comisión Europea pretendía extinguir tras el Brexit. El acuerdo los mantiene para cinco de los contribuyentes netos (Alemania, Países Bajos, Suecia, Austria y Dinamarca) e incluso los amplía.

El pacto recorta en parte el programa de subvenciones de medio billón de euros propuesto por la Comisión Europea y evita la amenaza de veto de cualquier capital. Bruselas calcula que la suma del fondo, del próximo marco presupuestario (1,074 billones) y de la triple red de seguridad de préstamos para sistemas de regulación de empleo, gasto sanitario y avales a empresas logrará una movilización de recursos equivalentes al 17% de la renta nacional bruta (RNB) de la UE.

Cabe destacar que el pacto implica la renuncia a un control estricto del respeto al Estado de derecho en la gestión de los fondos comunitarios, impulsado por Angela Merkel, entre otros, como reacción a las sospechas de enriquecimiento a costa del presupuesto de la UE que pesan sobre algunos oligarcas de Europa central vinculados a los políticos en el poder. Este mecanismo de vigilancia perdió fuerza por el rechazo de socios como Hungría. De esta manera,  Alemania, que asumió el 1 de julio la presidencia semestral de la UE, dejó en claro que la prioridad era aprobar los planes de recuperación aunque fuera a costa de sacrificar ciertos objetivos, como el del mecanismo del Estado de derecho.

Este acuerdo representa un antes y un después en la historia de la UE, la cual nunca había emitido deuda para financiar un programa de transferencias directas desde la caja central hacia los países necesitados, en este caso, por sufrir las consecuencias económicas de la pandemia. Los instrumentos de cohesión, como los fondos estructurales o la política agrícola común, se sufragan con la aportación anual de los Estados y con los ingresos propios de la Unión, como los aranceles. Las ayudas para la pandemia, en cambio, se financiarán con números rojos amortizados de manera conjunta por los Estados durante 30 años.

El acuerdo final prevé la aprobación de los planes nacionales de reforma por mayoría cualificada, es decir, sin derecho de veto. Y la evaluación para autorizar el desembolso dependerá de la Comisión, previa opinión del Comité Económico y Financiero. Si uno o más miembros de ese comité planteara objeciones, el expediente podría elevarse al Consejo Europeo que dispondrá de tres meses para pronunciarse.

La Unión Europea le da al mundo una lección en estos tiempos de crisis donde quedó claro que si los países no trabajan en forma conjunta, es imposible encontrar salida a problemas tan grandes e inesperados como ocurrió con esta pandemia. Es un momento de mucha incertidumbre donde debemos encontrar soluciones factibles, a través de la cooperación internacional.

Por Sabrina Montalbetti                                                                                  26/07/2020

Fuentes: www.elpais.com

Imágenes: www.elpais.com

Autor

Sabrina Montalbetti

Licenciada en Relaciones Internacionales. Técnica en Ceremonial y Protocolo. Me apasionan los idiomas y viajar.