Observador Urbano

El lado B de Salta…en Febrero…

Alguna vez te preguntaste ¿qué piensa la gente a la que no le atraen las actividades características de Salta, en estos meses?

No se trata de ser aguafiestas, mucho menos “ortivas” como se dice en cierto “dialecto”, sino de un punto de vista distinto, que intenta mirar, un poco mas allá de la diversión. Estamos hablando del lado b de Salta en el mes de febrero y principios de marzo.

En este territorio, caracterizado por tradiciones como el folclore, festivales y fiestas típicas de diversas localidades, existe, una minoría de su población, que vive otra realidad. Como afirma Marcos Arévalo, profesor de patrimonio etnológico, ”la tradición no se hereda genéticamente, se transmite socialmente y deriva de un proceso de selección cultural. La parte de la cultura seleccionada en el tiempo, con una función de uso en el presente sería la tradición”. Ahora bien, la época de carnaval y festivales, es un aspecto importante que tiene su provecho en el ámbito comercial, en el turismo. Se recibe gente de diferentes provincias y hasta países. Pero en el aspecto social, se generan una serie de problemáticas que quisiera tratar.

Estamos de acuerdo en que la diversión no está prohibida a nadie, siempre y cuando no afecte al resto. Así, podemos hablar del “lado b” del carnaval, que se caracteriza por el desgaste de productos como harina, pintura, manoseos no consentidos, adolescentes ebrios, denuncias y quejas por parte de vecinos. Es una realidad que afecta y molesta a una parte fragmentada de la sociedad. Pero considero, importante. Se trata de una “diversión” pero con un trasfondo de problemática social.

Imagen: Tripin.travel

Teniendo en cuenta antecedentes lamentables, en el mes de diciembre del año 2018, el área de Control Comercial de la ciudad, anunció que no se habilitarían carpas bailables en lugares donde se hayan registrado, con anterioridad, hechos de violencia o desorden. Tampoco, aquellas ubicadas a 100 metros de barrios capitalinos. Incluso, ciudadanos han hecho sentir su voz, como ocurrió en los barrios Pinares y Los Crespones, en el límite entre Capital y Cerrillos, en donde alrededor de 250 vecinos se reunieron para presentar, numerosos reclamos ante la comisaría cerrillana. Para este grupo, la carpa “Carnaval del Diablo” representa “un verdadero peligro” por múltiples motivos. Y podrían darse varios otros ejemplos.

Sin dejar las tradiciones de lado, y sin intenciones de alimentar algún prejuicio, se pone de manifiesto la necesidad de reflexionar sobre el “lado b” de estos eventos en la ciudad de Salta y sus alrededores. ¿Opinas que deberían suspenderse este tipo de actividades? ¿Deberían ser ordenadas mejor?

Por Yiyi Ayala Oliveira

Imagen destacada: InformateSalta