Observador Urbano

Educación virtual, la única alternativa

La educación a distancia se ha convertido en el único modo posible para continuar adelante, con uno los elementos claves de nuestra cultura, «el proceso de enseñanza-aprendizaje». Hablamos principalmente, de aquel proceso en cuanto organizado y avalado por los Estados y gobiernos, lo que llamamos «educación formal». Pero desde hace décadas , la educación «sucede» de manera virtual en internet, en una infinidad de formatos. Muchas de las empresas de tecnología informática, se crearon, incluso, con el fin de educar, de enseñar.

Una de las características principales de este «nuevo» modo, es el alcance universal de este modelo. Un curso de «Programación informática», por dar un ejemplo, puede ser subido a Youtube y llegar a millones de personas, con una serie de ventajas inherentes, a estos instrumentos tecnológicos. Sobre esto no hay discusión. Los problemas residen en la calidad de los contenidos, en su veracidad o en su carácter científico. Lo que en el fondo sucede, también con la educación formal.

Son tan obvios los beneficios de utilizar internet para enseñar y aprender, que desde hace años existen Universidades y todo tipo de Instituciones Educativas que desarrollan toda su actividad de manera virtual. Lo nuevo en esta instancia, el aislamiento y confinamiento, es que todos, absolutamente todos, estamos utilizando el modelo online.

En una entrevista realizada por el economista Juan Carlos de Pablo, al profesor de Economía y Doctor en Derecho, Pastor Sastre y publicada en el diario La Nación, encuentro algunas ideas, que apuntan a señalar, lo que todo proceso educativo implica, sea presencial o virtual.

Esto dice, Sastre en el prólogo de su libro «Economía Política», del año 1951:

«La esencia pedagógica consiste en evitar sufrimientos a la juventud que acude a las aulas para aprender. Bondad en el profesor, suprema comprensión, ver lo profundamente humano de cada joven, auscultar sus problemas e inquietudes, guiarlos con mano firme, maestra, convincente y persuasiva, despertarlo a la vida, estimularlo, dirigirlo, enderezarlo, proceder sin renunciamientos, con franqueza y sin reacciones mezquinas, sembrando y actuando en forma ejemplar y generosa, allí donde el espíritu ignaro reacciona con encono. El clamor es aprender sin sufrir, sin tortura, y de allí la responsabilidad del profesor que hace agradable la enseñanza, atrayente y seductora, conduciendo y contribuyendo a formar espíritus firmes, leales a sanos principios, en un ambiente feliz, adonde nadie acude con temor. Por eso, en los dinteles de las aulas debería existir esta inscripción: aquí se aprende a vivir».

Aquí veo una excelente reflexión sobre aquellos elementos esenciales y básicos de la enseñanza, y que pueden y deben ser considerados en cualquiera de los modelos. La educación, implica una dedicación y profundización en nuestras posibilidades como ser humanos. No se trata de un añadido obligatorio, entre otros, dentro de una sociedad. No es exagerado por eso, pensar la educación, como un «aprender a vivir».

Cuando vemos la universalización del modo online, no deberíamos perder esa perspectiva. Y de hecho, las posibilidades técnicas de lo virtual, nos permiten desarrollar mejor, algunas de los requerimientos básicos señalados.

Agrega Sastre, «lo que genera el coronavirus tiene que servir como material para la interacción con los alumnos. Ejemplos: podemos explicar el impacto de hechos esperados e inesperados; cómo se procede sobre la marcha; la frecuencia con la cual se cometen errores y la velocidad con la cual se los corrige; a separar la verdadera información de la mera conjetura; a no darnos manija con inverificables teorías conspirativas, a las cuales los argentinos somos tan afectos, etcétera».

Un salto a la autodisciplina y al autodominio, que lo debemos tener siempre, pero que este modelo exige en un mas alto nivel. Insistiendo en uno de los ejemplos propuestos, destaco la necesidad de ser críticos en el análisis de las noticias que inundan los medios tradicionales. El modo virtual, brinda enormes posibilidades para crecer en esta capacidad.

Tal vez, una mixtura entre procesos presenciales y virtuales, sea lo ideal. Lo cierto es que la educación y el aprendizaje, pertenecen a una de las demandas fundamentales de todo ser humano.

Por Fernando González                                                                                                      12/04/2020

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/la-educacion-en-tiempos-de-coronavirus-nid2353097

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Autor

Fernando Gonzalez

Profesor de Filosofia. Apasionado por la tecnología y los cómics. Informar, escuchar, dialogar.