Observador Urbano

Economía argentina: principales variables del mes de febrero

La economía cae y el optimismo se desvanece

  1. ¿Se terminó el veranito financiero?
  2. La economía de cada día ¿qué esperar para lo que viene?
  3. 60 años destruyendo la productividad de la Argentina

1- ¿Se terminó el veranito financiero?

Los mercados habían comenzado el año 2019 con el pie derecho, sin embargo, en el mes de febrero se volvieron a complicar las cosas.

Comenzado por el plano externo, los inversores estuvieron atentos a las negociaciones entre Estados Unidos y China, algo que comenzó a dilatarse a lo largo del mes de febrero. Como consecuencia, los mercados se movieron con cierta cautela, el S&P500 avanzó casi un 3% en el mes, y el rendimiento del Bono del Tesoro de los EE.UU. a 10 años culminó en 2,72% con una suba de 4 puntos básicos en febrero.

En el plano doméstico, el optimismo de enero se perdió repentinamente, lo que llevó a que el Merval terminara con una caída de casi 6% mensual, pérdida que es aún mayor si lo medimos en dólares.

En el mercado cambiario, el BCRA luego de continuas compras de dólares, lo que terminó expandiendo base monetaria y haciendo bajar la tasa de interés hasta el 45%, logró despertar a la divisa norteamericana, lo que generó una depreciación del peso argentino del 6,82% en el mes de febrero.

En los mercados de commodities, no hubo grandes variaciones a excepción del trigo. La soja cerró en U$S 329,87 con una variación mensual de -2,15%, el maíz cerró en U$S 144,09 con una variación mensual de -3,24%, el trigo cerró en U$S 163,88 con una variación mensual de -14,96%, y el petróleo cerró en U$S 56,48 con una variación mensual de 2,06%.

2- La economía de cada día… ¿qué esperar para lo que viene?

Parecía un inicio de año tranquilo, sin grandes sobresaltos en materia económica y financiera, más aún con los datos publicados por el BCRA en su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) en los primeros días del mes de febrero, donde podíamos hasta vislumbrar algunos datos mucho más alentadores para este 2019.

Sin embargo, el contraste con los datos reales, en muchos casos, no fue el esperado. Veamos algunos ejemplos:

Inflación

El REM publicado a inicios del mes de febrero, preveía una inflación del 2,5% para el mes de enero. Sin embargo, el dato de inflación oficial publicado por el Indec, arrojó un incremento de precios del 2,9% producto de la suba registrada en alimentos y comunicaciones.

Se espera que para el mes de febrero el incremento del nivel general de precios, ronde un 4% por efecto de la suba del transporte y de las tarifas, quedando muy por encima de la inflación proyectada por el REM del 2,6% para el segundo mes del año.

En este sentido, el BCRA ya anunció un endurecimiento en materia monetaria y busca un sobre cumplimiento de sus metas respecto a la base monetaria, por más de $40.000 millones.

Tipo de cambio

El REM del mes de enero (publicado en febrero) preveía que el tipo de cambio nominal promedio ronde los $ 38,30.

Sin embargo, la moneda norteamericana después de muchas idas y venidas, que en varias jornadas precisó de la intervención del BCRA a través de compras de divisas y baja de tasas para encausar a la divisa hacia la zona de no intervención, cerró el mes de febrero en los $40,10, e inició el mes de marzo con un salto a los $40,70, producto también del desarme de posiciones en pesos, lo que provocó la caída de la bolsa y el incremento del riesgo país en la última semana del mes pasado.

Según el REM, para el mes de diciembre de este año, debemos esperar que el tipo de cambio se ubique en los $48,00 en comparación a los $48,30 que se esperaban en función del relevamiento anterior.

PBI

Con respecto al producto, los participantes del relevamiento, mantuvieron las mismas proyecciones que en el relevamiento anterior. Para este 2019 debemos esperar una caída del 1,2% del PBI respecto al año 2018, y un crecimiento del 2,5% para el 2020 y 2021.

Los datos no son tan dispares si los comparamos con los proyectados por el FMI para este año y los subsiguientes. Para este 2019 el Fondo, espera una caída del 1,7%, pero proyecta un incremento del 2,7% para el 2020.

Sin lugar a dudas, estos datos son mucho más alentadores que los resultantes del 2018, donde el producto evidenció una caída del 2,6%.

Tasa de interés

La tasa de interés siguió su curso a la baja durante las primeras semanas del mes de febrero, con el objetivo de hacer más atractivas las inversiones en dólares, y provocar así un incremento en la demanda de la divisa norteamericana, que impacte directamente sobre el precio de la misma.

Sin embargo, a fines del segundo mes del año, el BCRA desaceleró la baja que venía teniendo la tasa de referencia, producto de los datos de la inflación del mes de enero y febrero.

El REM, espera que la tasa continúe con su tendencia bajista, para cerrar este 2019 en un 37%.

Algunos de estos datos, ponen en alerta a todos los actores de nuestra economía, en un año donde el riesgo electoral jugará su partido e influirá sobre cada una de las variables expuestas. Mantener todas estas variables en calma durante los próximos meses, será uno de los desafíos más grandes que deberá afrontar el gobierno actual de cara a las próximas elecciones.

3- 60 años destruyendo la productividad de la Argentina

En el mes de febrero el Indec publicó su indicador de estimación de actividad económica (EMAE) de diciembre del año 2018, y junto con ello se conoció que el producto bruto argentino cayó en el año 2018 un -2,6% según datos preliminares.

Argentina no crece desde el año 2011, por lo tanto, si consideramos que la economía argentina tampoco crecerá en el año 2019, llegaremos a los 8 años de una economía altamente estancada y sin rumbo.

Sin importar el tipo de políticas económicas que se apliquen, la Argentina no pudo encontrar un modelo económico que nos conduzca al crecimiento.

Si comparamos la economía argentina con la de nuestros países vecinos, fácilmente nos damos cuenta que algo venimos haciendo mal, y que nuestros errores se repiten una y otra vez desde hace 60 años.

En el siguiente gráfico se presenta la tasa de crecimiento anual promedio de los últimos 58, 40, 30, 20, 10 y 5 años, tanto del PBI Mundial, como de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay.

Observando el gráfico podemos sacar las siguientes conclusiones:

  • Chile, Colombia, Perú y Paraguay crecieron en los últimos 58 años por encima del 3,5% anual, es decir, por arriba de la tasa de crecimiento promedio mundial.
  • En el caso de Brasil, si bien creció en los últimos 58 años a una tasa anual promedio superior a la tasa mundial, su crecimiento fue cada vez menor, agravándose con el mal desempeño de su economía de los últimos 10 años.
  • La Argentina creció en los últimos 58 años a una tasa promedio anual del 2,41%, es decir por debajo del promedio mundial y de todos nuestros países vecinos. Es evidente como la tasa de crecimiento promedio fue cada vez menor hasta llegar casi al 0% en los últimos años.
  • El PBI Mundial viene creciendo a un ritmo decreciente, la tasa de crecimiento anual viene desacelerándose del 3,43% como promedio de los últimos 58 años, mientras que en los últimos 30 años el promedio arroja una tasa del 2,74% y en los últimos 10 años el crecimiento anual bajó al 2,21%. Esta conclusión no es un dato menor, ya que es un fuerte indicio de que las economías de los diferentes países se están desacelerando y que la Argentina perdió años de bonanza económica mundial.

Ahora bien, analicemos cuánto contribuían estos países al producto bruto mundial en el pasado y cuanto lo hacen en la actualidad. En el siguiente gráfico podemos observar cómo se modificaron las participaciones sobre el PBI Mundial de las principales economías latinoamericanas.

Para el año 2017, las tres principales economías siguen siendo Brasil, México y Argentina, sin embargo, en el caso de la Argentina, es el único país que redujo su productividad considerablemente, pasando de producir un 1,02% del PBI Mundial en el año 1960 a solo 0,57% en el año 2017, alejándose de Brasil y México y acercándose a economías como las de Colombia y Chile.

Considerando estos datos podemos preguntarnos: ¿qué fue lo que pasó con la economía argentina?, ¿qué fue lo que hizo que el crecimiento económico y la mejora en la calidad de vida de nuestra población quede rezagada con respecto a nuestros países hermanos?. Recesiones, crisis, devaluaciones, hiperinflaciones, déficit fiscal y de cuenta corriente crónicos, default y cualquier problema económico existente que se pueda imaginar, llevaron a que nuestra economía rompa el sueño de ser la principal potencia económica latinoamericana y se convierta en la relegada de la región.

Nos preguntamos, ¿cuándo será el momento de que los argentinos nos hagamos cargo de la situación económica que enfrenta hoy en día nuestro país y comencemos a instaurar las bases para un crecimiento sustentable basado en un verdadero modelo económico?

Ignacio Mirabella & Joaquín Zingone

Future Value Consultora Financiera