Observador Urbano

Economía argentina: informe del mes de marzo

El dólar no da tregua…

  1. Marzo un mes complicado para emergentes
  2. El mismo problema de siempre
  3. El dólar: la principal preocupación de los argentinos

1- Marzo un mes complicado para emergentes

Marzo fue un mes en el que se volvió a complicar el panorama para los países emergentes.

Los temores de un enfriamiento de la economía mundial y del aumento de probabilidad de escenarios recesivos futuros tanto en Norteamérica como en Europa, hicieron que los inversores vuelvan a buscar instrumentos de coberturas, tomando una posición vendedora de los activos de los países emergentes.

Como consecuencia, el dólar se volvió a fortalecer a nivel mundial y se generaron devaluaciones de todas las monedas emergentes como el peso argentino, el Real, el peso chileno, el peso mexicano y la lira turca.

El S&P500 avanzó un 1,79% en el mes, y el rendimiento del Bono del Tesoro de los EE.UU. a 10 años culminó en 2,41% con una baja de 31 puntos básicos ante una mayor demanda como medio de cobertura.

En el plano doméstico, ante un nuevo aumento del riesgo país que culmino en 772 puntos básicos, el Merval terminó con una caída de casi 3% mensual en pesos, y de casi el 12% si lo medimos en dólares.

En el mercado cambiario, el dólar se despertó y el peso se terminó depreciando más de un 10% durante el mes de marzo, lo que obligó al BCRA a subir las tasas hasta el 68%.

En los mercados de commodities, la soja cerró en U$S 324,81 con una variación mensual de -1,53%, el maíz cerró en U$S 140,45 con una variación mensual de -2,53%, el trigo cerró en U$S 168,75 con una variación mensual de 2,97%, y el petróleo cerró en U$S 60,16 con una variación mensual de 6,52%.

2- El mismo problema de siempre

Los datos que nos dejó este tercer mes del año no contentaron al Mercado ni al BCRA, que en pos de traer calma al presente y mejorar las previsiones y las expectativas a futuro, se vio obligado a actuar y a tomar una serie de medidas que contrarresten los magros resultados cosechados hasta el momento.

En primer lugar, la inflación del mes de febrero fue mayor a la esperada. El IPC, alcanzó el 3,8% (producto de la suba de alimentos y tarifas), mientras que el IPIM (índice de precios mayorista) llegó al 3,4%. De esta manera, la inflación acumulada para el primer bimestre de este 2019, alcanzó el 6,8% y se espera que con el dato del mes de marzo que se ubicará por encima del 3%, la suba de precios para este primer trimestre del año supere el 10%.

Frente a esto, el BCRA decidió ponerse más estricto en materia monetaria, y anunció una serie de medidas tendientes a contrarrestar la suba de precios para los próximos meses. En primer lugar extendió la meta de “emisión cero” hasta fin de año; anunció que los límites de la zona de no intervención cambiaria se actualizarán a una tasa mensual del 1,75% (frente al 2% a la que se venía actualizando durante el 1er trimestre de este 2019); y por último se propuso mantener el sobre-cumplimiento de la base monetaria que logró durante febrero.

En pos de estos anuncios, y en función de controlar un tipo de cambio que durante este mes se incrementó en más de un 10%, la entidad monetaria siguió validando la suba de  tasas para sus licitaciones diarias de Leliq, las cuales llegaron al 68,15%, lo que implicó un avance de más de 20 puntos porcentuales, respecto a los niveles de la tasa de referencia del mes de febrero, mes en el cual la misma había llegado al 45%.

El avance del tipo de cambio producto de la demanda por cobertura e incertidumbre en el plano nacional e internacional, también preocupó al BCRA y al gobierno, que en su afán de evitar una mayor suba del dólar, anunciaron medidas tendientes a desalentar la demanda de divisas:

  • El BCRA tomó medidas tendientes a garantizar la suba de  tasas de los plazos fijos, para de esa forma alentar la inversión en pesos.
  • Por su parte el gobierno anunció la subasta diaria, desde abril hasta fin de año, de los dólares provenientes del FMI (En total ingresarán USD 11.000 millones, de los cuales USD 9.600 millones serán destinados a subastas). El monto de las mismas serán de USD 60 millones diarios.

Para finalizar, durante el mes de marzo se conocieron dos datos importantes por parte del INDEC. Se confirmó que durante el 2018, el PBI cayó un 2,5% y el nivel de pobreza alcanzó un 32%. Sin lugar a dudas, datos duros, que son resultados de la falta de inversión, la consiguiente falta de generación de empleo, el nivel de corrupción alcanzado durante estos últimos años y no menos importante el déficit que tenemos en materia educacional.

¿No es hora de qué digamos basta a esta Argentina cíclica – corto placista y apostemos a un proyecto a largo plazo?…La responsabilidad está en nuestras manos, en saber elegir entre un país con reglas claras y más previsibles, que permita crear un escenario propicio para la llegada de inversiones y que apueste a un crecimiento a futuro basado en la educación. Tenemos el desafío de tratar de romper ese ciclo y apostar por una Argentina mejor.

3- El dólar: la principal preocupación de los argentinos

La cotización de la moneda norteamericana suele convertirse en la principal preocupación de los argentinos cada vez que nuestra moneda empieza a depreciarse.

Durante el mes de marzo volvieron los temores externos acerca de una posible recesión de las economías desarrolladas, castigando duramente a los países emergentes, lo que conjugado con la inestabilidad económica de la Argentina y de la incertidumbre que genera el contexto político y las próximas elecciones, provocaron que el peso se devalúe más de un 10% en el mes, cerrando su cotización en $44,30 en el mercado minorista y $43,35 en el mercado mayorista.

Si bien el miedo de que continúe la devaluación es muy alto y bajo un escenario de alta volatilidad en donde es imposible intentar predecir la dirección que tomará el tipo de cambio, podemos hacer un breve análisis de los fundamentos que pueden sustentar una mayor o menor depreciación del tipo de cambio:

  • Dólar de Convertibilidad: el dólar de convertibilidad surge de dividir el circulante en poder del público más el total de depósitos en pesos del sector público y privado no financiero (M3) con la totalidad de las Reservas Internacionales del Banco Central de la República Argentina. Este indicador puede ser visto como un techo para el dólar, ya que equivale a cuantos dólares posee en reserva el BCRA por cada peso en circulación.

Según podemos observar en el gráfico, el dólar de convertibilidad se encuentra alrededor de los $50,00 en la actualidad equivalente con el techo de la banda de flotación, mientras que el tipo de cambio mayorista se encuentra cercano en los $43,35. Puede notarse como ambas variables se fueron alejando desde el año 2011 hasta el año 2017 evidenciando el alto atraso cambiario que existía en ese momento, y como a partir del año 2018 dichas variables empezaron a acercarse como producto de la devaluación y la recuperación del tipo de cambio real.

 

  • Volumen de Negociación en el mercado mayorista: un dato clave que nos determina la temperatura del dólar no es su cotización sino el volumen operado entre los grandes jugadores en el mercado mayorista.

En el gráfico podemos observar como durante el año 2018 los volúmenes de negociación superaron los U$S 1.000 millones diarios, llegando a más de U$S 2.000 millones diarios en momentos de plena corrida cambiaria como en abril del 2018.

Un dato optimista es que por ahora el volumen de negociación en el mercado mayorista se encuentra moderado, por debajo de los U$S 1.000 millones diarios y más cercano a los U$S 600 millones diarios.

  • Dólares de la Cosecha y del FMI: el mercado estima que a partir de abril, entre los dólares que podrían liquidar los agroexportadores y las ventas de dólares que realizará el Tesoro provenientes del préstamo con el FMI, la oferta diaria podría crecer en U$S 200 millones.

Teniendo en cuenta tres variables claves: un dólar no muy lejano al dólar de convertibilidad; un volumen de negociación en el mercado cambiario todavía controlable; y la liquidación de dólares de la cosecha y del Tesoro, podemos decir que es probable una mayor estabilidad del dólar para el mes de abril. Sin embargo, el mayor riesgo recae en los depósitos en pesos de los ahorristas que a medida que se acerquen las elecciones pueden llegar a correr al dólar acelerando la depreciación del peso.

Ignacio Mirabella & Joaquín Zingone

Future Value Consultora Financiera