Observador Urbano

Donald Trump y la política de asilo

En julio de 2019 el presidente Donald Trump anunciaba una nueva regla en materia de asilo, en la que «a la mayoría de las personas migrantes que viajan por tierra para ingresar a Estados Unidos a través de la frontera con México se les negarán las protecciones de asilo». Es decir, que aquellas personas que no hubiesen podido solicitar asilo en el primer país en su camino a la frontera suroeste de Estados Unidos, no contarían con dicha protección.

“La regla limitaría efectivamente las protecciones de asilo para la población mexicana y para quienes cruzan la frontera suroeste de Estados Unidos por mar. Quienes migran todavía tendrían permitido solicitar asilo en la frontera suroeste si tienen prueba de que pidieron la protección y les fue negada en al menos un país que atravesaron”.

Asimismo, las personas que hayan sido víctimas de tráfico humano severo y puedan demostrar tal situación podrán acceder al asilo en Estados Unidos.

“Los hondureños y salvadoreños tendrán que solicitar asilo en Guatemala y México, y es necesario que les haya sido denegado antes de que puedan solicitarlo en Estados Unidos. En el caso de los guatemaltecos deberán solicitar la protección en México y ser rechazados. El gobierno anunció su nueva política de asilo a pesar de que Guatemala y México no están de acuerdo con el plan, lo que significa que esos países no han asegurado que otorgarán asilo a los migrantes que intentan llegar a Estados Unidos”.

Sin embargo, días después de haber dado a conocer esta normativa, el juez Jon Tigar, del Tribunal de distrito en San Francisco, emitió un recurso judicial preliminar contra dicha normativa al considerarla inconsistente con las leyes de asilo existentes, ya que afecta a la mayoría de los migrantes centroamericanos que este año han alcanzado un gran número, como también a muchos migrantes de África, Asia y otras regiones.

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Finalmente, llegó la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, el cual aprobó de forma temporal – ya que el litigio que trata su legalidad continúa – la normativa bajo la cual, la mayoría de los inmigrantes deben buscar asilo en otros países y haber sido rechazados en su ruta a los Estados Unidos – antes de hacerlo en éste último. De esta manera, queda sin efecto la restricción impuesta por el juez federal Jon Tigar en el mes de julio.

Quien se expresó al respecto fue el portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados:

“Lamentamos el impacto que tendrá la implementación en los solicitantes de asilo. Reiteramos que cualquier persona que huya de la violencia o la persecución debe poder acceder a procedimientos completos y efectivos de asilo y protección internacional”.

Se espera que, frente a tal decisión, México se vea afectado directamente ya que todos los solicitantes que hayan pasado por su territorio no podrían pedir protección en territorio estadounidense, a no ser que previamente hayan sido rechazados por el gobierno mexicano o el gobierno de otro país.

El canciller mexicano Marcelo Ebrad, en una conferencia de prensa el 12 de septiembre, acompañando al presidente Andrés Manuel López Obrador brindó información acerca de los avances del acuerdo pactado en junio de este año con Estados Unidos, acerca de su compromiso con la política migratoria para la reducción de emigrantes hacia la frontera de Estados Unidos: 

“Del mes de junio a la fecha de esta reunión, la reducción del flujo es de 58,7%. Si se desagrega, está compuesto, la línea roja, son personas principalmente provenientes de Centroamérica, en ese caso en -70,3% y, la línea color verde, son los mexicanos que llegan a Estados Unidos tiene una reducción de 7,2%, aunque respecto a los compatriotas, la explicación de ellos no tiene que ver con la estrategia migratoria a la que hago referencia sino a otros factores internos de la economía nacional y de los flujos estacionales”.

Por María Agustina Martinez

Fuentes: www.nytimes.com – www.news.un.org

Imagen destacada: AP

Imagen en nota: www.nytimes.com