Observador Urbano

Crisis política en Ecuador: las decisiones del presidente

Lenín Volatire Moreno Garcés – licenciado en Administración Pública – es el actual presidente de Ecuador, en ejercicio de sus funciones desde el 24 de mayo de 2017. 

Su actividad política y reconocimiento en sus funciones inicia en el año 2006 de la mano del expresidente ecuatoriano Rafael Correa, al ser presentado como el acompañante de la fórmula presidencial por el partido político “Alianza Patria Altiva i Soberana” (PAIS) cuyo principal objetivo en ese momento consistió en liderar «un proceso constituyente de refundación del Estado guiado por las divisas de la Revolución Ciudadana y el Socialismo del Siglo XXI».

Se destaca el rol como vicepresidente de Moreno ejercido en ese período, principalmente en la problemática relacionada con la discapacidad de las personas – en 1998 sufrió un asalto que lo llevó a perder la movilidad de sus piernas -. Su accionar se volcó hacia la inclusión social y económica de las personas con discapacidad, lográndose aprobar en 2012 la “Ley Orgánica de Discapacidades”.

Asimismo, cabe resaltar que en el año 2013 – en virtud de sus labores sociales – fue nombrado por el entonces secretario general de las Naciones Unidas – Ban Ki Moon – como Enviado Especial del Secretario General de la ONU sobre Discapacidad y Accesibilidad, en Ginebra.

Ahora bien, su programa de gobierno para acceder a la presidencia de Ecuador para el período 2017 – 2021 redundó en tres principios rectores: Lenín Moreno gobernaría «con valores», «para todos» los ecuatorianos y «con responsabilidad”. Asimismo, «el contenido programático aparecía delimitado por «cinco ejes» de actuación, a saber: Un país que te cuida; Un país para las nuevas generaciones; Un país que te inspira; Un país que te impulsa; y Un país grato».

El porqué de la crisis 

En marzo de 2019, el gobierno del presidente Lenín Moreno, llegó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener créditos por la suma de 4.200 millones de dólares. Éste acuerdo es considerado la causa de las protestas desatadas en el país, ya que para el desembolso de la cuantiosa suma, el requisito indispensable consiste en reformas en la política económica.

El plan de austeridad anunciado por el presidente Lenín Moreno para cumplir con las obligaciones con el FMI, incluye, entre otras, las siguientes medidas:

  • Una contribución especial de las empresas con ingresos de más de 10 millones de dólares al año;
  • Un ajuste en el sector público con una baja salarial de hasta un 20% en contratos temporales, una reducción de las vacaciones a la mitad, y, además, los empleados estatales deberán aportar al gobierno con un día de su salario al mes;
  • Eliminación de los subsidios a los combustibles (vigentes desde hace 4 décadas).

Ésta última medida fue la que desató el mayor descontento ya que, inmediatamente el precio de la misma se disparó. Lo que se conoce como galón de gasolina extra (la más utilizada) pasó de costar US$1,85 a US$2,30 y, el galón de diésel pasó de US$1,08 a US$2,27. El efecto que produjo este aumento se tradujo en el incremento del precio del transporte y, como consecuencia inmediata al precio de los alimentos.

Esto generó que representantes del sector del transporte se manifestaran en las calles, junto con los sindicatos, indígenas y el sector estudiantil. Como consecuencia de la virulencia desatada, el gobierno de Lenin Moreno, decretó el estado de excepción por 60 días, lo cual, entre otros aspectos, le permite delimitar zonas de seguridad, el despliegue de las FF.AA. y la Policía Nacional y, la censura de los medios de comunicación en caso de considerarlo necesario.

Uno de los principales actores del conflicto es la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), quienes buscaron a través de sus manifestaciones frenar las medidas decretadas por el presidente Moreno. Cabe destacar que en Ecuador viven alrededor de 1,4 millones de indígenas y que, este grupo ha sido considerado como un actor de decisiva influencia en la arena política ecuatoriana.

El viernes 11, el presidente Moreno, lanzó un llamamiento al diálogo con la dirigencia indígena con el objetivo de frenar la violencia de las manifestaciones, que alcanzaron un punto álgido el día martes 8 con el intento por parte de integrantes de éste grupo de la toma del Congreso.

Sin embargo, el llamamiento al diálogo no obtuvo una respuesta favorable por parte del CONAIE. Sus integrantes, a través de un comunicado oficial, establecieron que se darán al diálogo una vez que el presidente derogue el decreto 883.

Por otro lado, a nivel internacional, numerosos dirigentes políticos han expresado su apoyo al presidente ecuatoriano – en contraposición a lo actuado por el expresidente ecuatoriano Rafael Correa y el presidente del régimen venezolano Nicolás Maduro – a quienes Lenín Moreno les ha agradecido su apoyo a la democracia y la condena a cualquier injerencia con ánimos de desestabilizar a su gobierno. 

Por María Agustina Martinez

Fuentes: https://www.bbc.comhttps://www.cidob.orghttps://elpais.com

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