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Cómo llegó el Coronavirus a España, uno de los países más afectados por la Pandemia

Un informe dado a conocer por un equipo de científicos del Instituto de Salud Carlos III, en Madrid, da cuenta del análisis realizado sobre los 28 primeros genomas del virus leídos en España. El rastro no conduce a un único paciente cero, sino que confirma “multitud de entradas” de personas infectadas desde otros países durante el mes de febrero, según explica el «bioinformático» Francisco Díez, primer firmante del estudio. El 23 de febrero, el coordinador de Emergencias del Ministerio de Sanidad, del gobierno español, Fernando Simón, afirmó: “en España ni hay virus ni se está transmitiendo la enfermedad ni tenemos ningún caso actualmente”. Sin embargo, según los datos conocidos a partir de el estudio que citamos, el virus ya estaba presente, en varios lugares.

El equipo ha estudiado los casi 1.600 genomas completos del virus leídos por la comunidad científica internacional hasta finales de marzo. El análisis muestra que los 28 genomas españoles pertenecen a las tres grandes familias del virus identificadas en el resto de mundo y bautizadas S, G y V, con poca diversidad entre ellas. “Todos los virus son muy parecidos, en principio, con pocas mutaciones de diferencia, lo que es una buena noticia, con todas las cautelas”, explica Díez, que ahora trabaja en el Hospital Clínic de Barcelona. Las vacunas experimentales que se están investigando hoy están concebidas para la secuencia genética actual del virus. Una alta tasa de mutación podría arruinar la eficacia de las primeras vacunas, que llegarán, según se espera, al menos dentro de un año.

El nuevo análisis, publicado sin revisión externa en un repositorio abierto, sugiere que el ancestro común de los 1.600 virus estudiados se encontraba en la ciudad china de Wuhan alrededor del 24 de noviembre. Trece de los genomas españoles pertenecen a la familia S, y 11 de ellos están vinculados a un caso anterior detectado el 1 de febrero en Shanghái. Los tres primeros S identificados en España son de muestras tomadas los días 26 y 27 de febrero en Valencia. Una semana antes, 2.500 aficionados valencianistas habían viajado a Milán para ver el partido de fútbol Atalanta-Valencia, calificado como «una bomba biológica» por el alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori. Sin embargo, el análisis genético sugiere que los coronavirus de la familia S ya circulaban por España incluso antes, alrededor del 14 de febrero. Otra agrupación de media docena de casos de Madrid apunta a que la familia G ya circulaba por la capital en torno al 18 de febrero.

El estudio permite comprobar la diseminación invisible y explosiva del virus. El caso de Shanghái del 1 de febrero está aparentemente relacionado con otras dos muestras tomadas en Francia el 25 y 26 de febrero, otra de Madrid del 2 de marzo, otra de Chile del 3 de marzo, otra de EE UU del 4 de marzo, otra de Georgia del 8 de marzo y otra de Brasil del 16 de marzo. Las probables rutas de transmisión se van complicando hasta formar una madeja en el mapamundi. Díez cree que esta rama concreta del virus saltó desde España a otros seis países.

“En España no ha habido un paciente cero. No hay un paciente cero cuando una epidemia está ya tan diseminada”, recalca el virólogo José Alcamí, supervisor del trabajo junto a su colega Inmaculada Casas. El equipo del genetista Fernando González Candelas, de la fundación valenciana Fisabio, secuenció los tres primeros genomas españoles del virus el 17 de marzo. Su grupo ya ha leído más de un centenar. “Por la información que tenemos hoy, creemos que hubo al menos 15 entradas diferentes en España. Es algo parecido a lo que ha sucedido en otros países, como EE.UU. e Islandia, donde también se han identificado múltiples entradas del virus”, señala González.

González subraya las limitaciones de estos estudios genéticos, basados en los genomas completos del virus publicados por la comunidad científica en el repositorio abierto Gisaid. Ya hay unos 11.000 genomas completos de medio mundo, 150 de ellos de España, pero faltan piezas esenciales. “De Italia no hay secuencias relevantes para poder sacar conclusiones”, lamenta González. Al faltar estos genomas, quedan invisibilizadas posibles rutas de transmisión desde Italia al resto del mundo. Además, la fotografía siempre es incompleta: hay 2,4 millones de casos confirmados en el planeta, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud.

Otra opinión, es la del genetista Fisabio, que no ha participado en el nuevo estudio, quien es escéptico con la conclusión de que el virus ya circulaba por España a mediados de febrero. Se puede calcular el momento en el que se produce la divergencia del ancestro común de una familia de virus, pero “no se puede afirmar que esa divergencia se produzca en España”, advierte. “Como no hay secuencias de Italia, que es de donde creo que vienen casi todas las primeras infecciones de esa familia —pero tampoco lo afirmo porque no tengo los datos necesarios—, no es posible verificarlo con fiabilidad”, añade el genetista, que pide que no se usen para “la bronca política” datos científicos con este nivel de incertidumbre. González, no obstante, es optimista al ver la poca diversidad del virus. “El SARS-CoV-2 tiene un ritmo de mutación 1.000 veces más lento que el de la gripe o el VIH. En principio, eso es una buena noticia”, celebra.

Estudios diferentes que muestran la complejidad del problema.

Por Observador Urbano                                                                                                   23/04/2020

Fuente: www.elpais.com – www.rtve.es

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