Observador Urbano

Chile: las decisiones políticas en torno a la aún incesante crisis social

Cabe recordar que el origen inmediato del descontento de la ciudadanía chilena y, posteriormente la iniciación de masivas manifestaciones – que si bien, en muchos casos se reportaron como “pacíficas”, varias de ellas terminaron con graves hechos de violencia – se vinculó al anuncio del presidente Sebastián Piñera de aumentar el precio del boleto de uno de los medios de transporte más utilizados por la población: El Metro. 

Si bien tal decisión quedó sin efecto, el repudio social evidenció las causas profundas del descontento de la población para con “la Agenda Social” imperante hasta ese momento en el país trasandino. Así, las principales causas mediatas del conflicto se vinculan con los siguientes temas:

  • Las personas se cansaron del costo de la vida, las alzas de precios, el nivel de los sueldos, la calidad de la salud, el monto de las pensiones;
  • La clase política en general no ha sido capaz de escuchar a la gente y sus demandas;
  • La falta de liderazgo del gobierno en los temas importantes para el país y las personas hizo crisis y;
  • Es una protesta política de la oposición al actual gobierno y el Presidente.

Así, frente a las incesantes manifestaciones, el pasado martes 12 de noviembre el presidente Piñera expresó lo siguiente:

“Hoy hemos vivido una nueva jornada de violencia, de destrucción, que estoy seguro ha causado un grave daño y un grave dolor a nuestro país y a millones de familias chilenas. A pesar de todos los esfuerzos desplegados por nuestros Carabineros y nuestra Policía de Investigaciones en cumplimiento de su mandato y obligación constitucional, el orden público ha sido vulnerado y la seguridad ciudadana no ha sido respetada”.

Asimismo, en su mensaje hizo un llamamiento a la voluntad de toda la población chilena para lograr un Acuerdo Por la Paz, en torno a tres acuerdos nacionales, y que son: por la paz y contra la violencia; por la justicia – con el objetivo de impulsar una robusta Agenda Social para lograr avanzar hacia un país más justo, con más equidad, menos abusos, mayor igualdad de oportunidades y menos privilegios -; y un acuerdo por una nueva Constitución.

Ahora bien, una de las principales demandas de la sociedad chilena giraba en torno a una modificación de la actual Constitución Política de la República de Chile que data de la década de 1980 y que, si bien en los años 1989 y 2005 se le realizaron modificaciones sustanciales, para muchos aun representa una herencia del régimen militar de Augusto Pinochet.

 En ese sentido, el presidente Piñera logró avanzar en el tercero de los acuerdos nacionales arriba enunciados, y, el viernes 15 de noviembre se logró junto con la oposición, acordar una hoja de ruta para dar al país una nueva carta fundamental.

El presidente del Senado de Chile, Jaime Quintana, fue quien anunció tal acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas en aras de lograr una salida institucional de la crisis y, cuyo fin último es lograr la paz y la justicia social. 

El procedimiento será el siguiente: en abril de 2020 se llevará a cabo un plebiscito cuyo objetivo será resolver dos preguntas: 

  1. ¿Quiere usted una nueva Constitución? Apruebo o Rechazo
  2. ¿Qué tipo de órgano debiera redactar la nueva Constitución? ¿Convención Mixta Constitucional que «será integrada en partes iguales por miembros electos para el efecto y, parlamentarias y parlamentarios en ejercicio» o Convención Constitucional en donde sus integrantes serán «electos íntegramente para este efecto»?

Asimismo, el presidente del Senado, explicó que una vez redactada la nueva constitución por el órgano constituyente, la misma será sometida a un plebiscito ratificatorio, la cual se realizará mediante sufragio universal obligatorio.

Así, desde el inicio del estallido social, se evidencia una predisposición del gobierno del presidente Sebastián Piñera por dar respuestas a las demandas sociales. Pocos días después de haber iniciado las manifestaciones, el gobierno lanzó la propuesta de una Nueva Agenda Social la cual incluye temas por los cuales la ciudadanía reclamaba profundas modificaciones. Sumado a ello, el acuerdo logrado entre los representantes de las diferentes fuerzas políticas (oficialismo y oposición) por una salida institucional de la crisis social a través de la elaboración de una nueva carta fundamental, es un logro que debe celebrarse ya que involucra directamente a la población toda.

Por María Agustina Martinez

Fuentes: https://www.bbc.com/https://www.lanacion.com.ar/

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