Observador Urbano

Black Panther: los cómics llegan al Oscar

Black Panther, la cuota justa de reconocimiento tardío y corrección política 

El próximo 24 de febrero, todas las miradas audiovisuales estarán puestas en una nueva ceremonia de los Oscar. La 91° entrega de los premios de la Academia suele traer consigo una marea de polémicas, pero este año la polémica parece ser una sola: ¿Es Black Panther merecedora de la nominación a mejor película? 

A comienzos del año 2018 se especuló con la inclusión de la categoría “Mejor película popular”, pero rápidamente quedó descartada al ver las reacciones negativas que tuvo esta idea. Pensar en separar “Mejor película” de “Mejor película popular” sería menospreciar a la segunda. 

Con este detalle, sumado a la creciente ola de reclamos de igualdad en la industria, en donde las minorías se sienten poco representadas y excluidas de las grandes discusiones (salario, reconocimiento, oportunidades, etc.) es que la nominación de la producción de Marvel Studios puede explicarse. Aunque claro, seríamos ingenuos, injustos y hasta un tanto hipócritas si creyéramos que es solo por eso. 

Imagen: Filmaffinity

Además de “Mejor película”, Black Panther fue nominada a 6 categorías más (dando un total de 7): Mejor diseño de producción, Mejor diseño de vestuario, Mejor edición de sonido, Mejor mezcla de sonido, Mejor banda de sonido original y Mejor canción original.

Lo que sí es, cuanto menos curioso, que no haya sido nominada a ninguna de las denominadas “categorías grandes”, como mejor director, guion o guion adaptado, actor, actriz o siquiera actores de reparto. 

Lo enumerado anteriormente no va en desmedro de la película ni busca ser una crítica. Tal vez hasta realce esta hazaña. Es sorprendente que una película de superhéroes pueda alzarse con estas nominaciones, no porque no hayan estado capacitadas para hacerlo (“The dark knight” o “Winter Soldier” son claros ejemplos) sino que parecía que la Academia no tenía pensado incluirlas. 

Black Panther brilla por tener una historia perfectamente contada, donde no tuvieron la necesidad de presentarnos al protagonista (ya lo habíamos conocido en “Civil War”), sino que aprovecharon el metraje para hablar de la cultura y costumbres del pueblo de Wakanda y brindarnos de una vez por todas un villano con motivaciones claras y precisas. Michael B. Jordan encarna a Killmonger de forma holística, logrando atravesar la pantalla y conseguir que empaticemos con el (al punto de no saber en claro a quien apoyamos realmente en la película). Sumado a eso, escenas de acción aprovechadas al máximo –tal vez la escena final fue la única malgastada -, sabiendo balancear el CGI y los dotes y las posibilidades que un héroe como Pantera Negra brindaban. 

Black Panther estuvo en el momento social justo, con el guión justo y el elenco justo para finalmente romper la barrera y obtener la tan merecida primera nominación a mejor película para el cine de héroes. 

Por Agustín Fernández – Licenciado en Comunicaciones – Locutor