Observador Urbano

Beirut, explosión, muertes y muchas dudas

El pasado martes 4 de agosto, la capital del Líbano, Beirut se vio consternada por una explosión en su zona portuaria.

La explosión en el Puerto de Beirut fue de tal magnitud, que alcanzó a sentirse hasta aproximadamente 240 kilómetros de distancia, en la vecina Isla de Chipre.

Las consecuencias han sido drásticas, empezando por la cantidad de personas que han perdido la vida, que, hasta el momento en que se redacta el presente artículo y, de acuerdo a la información obtenida por los principales medios de comunicación a nivel internacional, asciende a 157 muertes, y más 5000 personas heridas, de las cuales, alrededor del 20% han necesitado ser atendidas de urgencia y ser hospitalizadas.

Asimismo, las personas desaparecidas producto de la explosión, se estima asciende, a más de un centenar.

Otra de las graves consecuencias han sido los daños de carácter material, que ha forzado a más de 200.000 personas a abandonar sus hogares. Del mismo modo, las pérdidas materiales ascienden de acuerdo a fuentes oficiales del gobierno libanés, a más de 15 mil millones de dólares.

Las posibles causas de la explosión

Previo a la explosión, de acuerdo al medio Los Angeles Times, se produjo un incendio en uno de los almacenes del puerto.

Ahora bien, de acuerdo al gobierno libanés, de momento, creen que dicha explosión se produjo producto de las 2.750 toneladas de nitrato de amonio –químico utilizado con diversos fines, ya sea como fertilizante o, en la fabricación de explosivos–.

Dicho almacenamiento ha causado polémica debido a su almacenamiento irregular desde hace 6 años, cuando dicha mercadería fue confiscada en el puerto de Beirut –cuyo destino final era Mozambique–, cuyo zarpe fue desde Georgia a fines de septiembre de 2013, luego estuvo en Atenas por 4 semanas para, finalmente arribar al puerto de Beirut.

El buque de carga “MV Rhosus” que portaba la bandera de Moldavia, se vio impedido de continuar con su ruta, ya que no hizo frente al pago de las tarifas portuarias correspondientes, por parte de su propietario, un ciudadano ruso.

Algunos de los tripulantes del buque de carga, en una primera instancia fueron detenidos, y, luego liberados por un equipo de abogados de la denominada “Shiparrested”, quienes informaron «que la embarcación había sido abandonada por sus dueños, y que, además, los intentos por contactarse con los dueños y arrendatarios del buque como tambié,n con los compradores de la mercancía para poder pagar las tarifas portuarias, no prosperaron».

Frente a esta situación, el actual presidente libanés Michel Aoun, aseguró que se llevará adelante una investigación “transparente”. También, el Consejo Superior de Defensa de Líbano expresó que los responsables serán sometidos y deberán enfrentar el “máximo castigo posible”.

Por su parte, las autoridades responsables de aduanas, informaron que en reiteradas ocasiones han intentado hacer saber a las autoridades del gobierno sobre el peligro que representaba la presencia de este químico, aviso que ha sido ignorado por mucho tiempo.

Según muestran los registros judiciales, altos funcionarios de aduanas intentaron, sin éxito, obtener el permiso de la corte para eliminar el peligroso arsenal vía donación al Ejército libanés o vendiéndolo a la Compañía Libanesa de Explosivos, de propiedad privada”.

A pesar de dicha situación, el día viernes el presidente libanés declaró que la causa de la explosión podría haber sido un “cohete o bomba” producto de una intervención exterior.

Para poder dilucidar la causa, el presidente Michel Auon solicitó al presidente francés Emmanuel Macron –quien visitó el país el día jueves– que le proporcionara las imágenes aéreas para poder determinar si en ese momento había aviones en el espacio aéreo o misiles.

La comunidad internacional ha ofrecido su ayuda al país, que, sin embargo, deberá empezar por cambiar la realidad de su política interna para poder hacer frente a la crisis económica que se agrava con la explosión en el puerto de Beirut.

La población libanesa ha mostrado su descontento e indignación con la clase política. La reforma en este país se torna imperiosa.

Por María Agustina Martinez                                                                                         09/08/2020

Fuentes: www.dw.com – www.bbc.com – www.nytimes.com

Imagen destacada: www.gettyimages.com

Imagen en nota: www.reuters.com