Observador Urbano

«Así nos ven», la minserie de Netflix que muestra las miserias del proceso penal

La miniserie de Netflix relata el juicio a 5 jóvenes imputados por una violación y los condena de forma injusta, basándose únicamente en la confesión realizada ante autoridades policiales de forma ilegal y violando todas las garantías constitucionales que posee el imputado. No sólo se muestra las miserias del proceso penal sino también la condena social que sufren las personas que, sin sentencia fundada y sin pruebas que demuestren su culpabilidad, son condenados por la sociedad y etiquetados como “violadores” aun cuando ellos no habían cometido el delito.

La miniserie empieza con un grupo de jóvenes reunidos en el central Park de New York que luego son perseguidos por la policía debido a que del otro lado del parque encontraron a una joven violada y golpeada. La policía logra detener a 5 jóvenes y los lleva a la comisaría para que declaren, y no pudiendo obtener su declaración en contra, los obliga amenazándolos o prometiéndoles su pronta liberación, con lo cual logran su autoincriminación y los lleva a juicio.

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La fiscalía no encuentra pruebas reales que verdaderamente demuestren la culpabilidad de los acusados y su teoría del caso, sólo posee lagunas difíciles de llenar y al no encontrar un nexo causal entre el hecho y los acusados, se sirve de las confesiones obtenidas de forma ilegítima e irracional para lograr la condena.

Podemos ver la obsesión de la fiscalía para obtener justicia y tener responsables por el daño producido a la víctima, tal es esa obsesión, que al final no le importa las pruebas sólo importa el veredicto de condena y cuando esto pasa, se deja de tratar al acusado como persona y pasa a ser un objeto de persecución penal, sin garantías y sin derechos, donde todo lo que diga es usado en su contra. Con esto no quiero decir que todo imputado es inocente, al contrario, toda persona tiene derecho a defenderse de las acusaciones realizadas en su contra respetando su dignidad personal, para eso existe el proceso penal como medio previo a la condena. En el lapso que dure el proceso penal el imputado es inocente hasta que en el juicio se demuestre su culpabilidad. Pero en la realidad, esto no pasa, mucho menos con los medios de comunicación y con la sociedad que sin pruebas acusan, juzgan y condenan, y la famosa “mancha” por haber sido imputado por un delito no se borra nunca más, ni siquiera con el veredicto de sobreseimiento.

Juicio por jurado, ¿es bueno o malo?

Para aquellos desconocedores del derecho, un juicio por jurado está integrado por ciudadanos mayores de edad sin título profesional, con poco conocimiento del derecho el cual tiene sus ventajas ya que el acusado es juzgado por sus pares, pero también posee debilidades debido a que son fácilmente manipulables y juzgan de acuerdo a sus convicciones morales o religiosas y no valoran la prueba de la forma que debe ser valorada. Ya que si tenemos en cuenta que la fiscalía sólo se sirvió de las confesiones arbitrarias de los acusados, las cuales eran contradictorias entre los imputados. La teoría del caso (como hipótesis sobre lo que se cree que sucedió) no logra probarse y cuando hay falta de prueba el juez debe absolver ya que la duda favorece al imputado. Estos son principios del derecho que no todos conocen, o por lo menos los que no estudiaron o leyeron lo que implica un procesa penal, no lo poseen.

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La miniserie muestra las consecuencias de una condena injusta, la violación a uno de los derechos fundamentales del ser humano: el derecho a la libertad que fácilmente fue vulnerado por una sentencia arbitraria y sin fundamento. El precio que se paga por una condena injusta son años privados de libertad y lo que no se ve, la condena social y la dificultad de la reinserción social del imputado que generalmente no se logra, debido que las cárceles no cumplen con su finalidad. Son cuatro episodios de una hora cada uno, en los que somos testigos, también, del cambio de vida, que experimentaron los jóvenes acusados, después de salir de la cárcel y lo que sufrieron dentro de la misma.

El proceso penal debe ser utilizado con la diligencia debida respetando las garantías y derechos consagrados en la Constitución para poder llegar a la verdad real de los hechos tratando de proteger a ambas partes en el proceso, el imputado y la víctima, si se ampara más a uno y no al otro, el proceso pierde su esencia y finalidad.

Por Florencia Zoloza – Estudiante avanzada de Derecho

Imagen destacada y en nota (2): www.netflix.com

Imágenes en nota (1): www.masdolcequegabana.com