Observador Urbano

Acuerdo histórico entre Argentina y China: se abre la exportación de harina de soja

El martes 10 de septiembre se confirmó la firma de un acuerdo histórico entre Argentina y China sobre la venta de  harina de soja, tras 20 años de negociaciones. Este es el principal producto de exportación de Argentina, que genera ingresos por cerca de los US$10.000 millones, cada año.

Argentina es el principal exportador mundial de harina y aceite de soja y el tercero de porotos de soja. La harina, específicamente, se usa principalmente como alimento de ganado y lo compran varios países del sudeste asiático, de Europa y del norte de África.

China es el principal productor mundial de harina de soja. Importa unos 84 millones de toneladas de grano: 73,2 millones de toneladas pasan a ser harina y 71 millones de toneladas se usan para alimentación animal, ya que tiene el mayor rodeo porcino del mundo con más de 400 millones de cabezas. Ahora, serían alimentadas por Argentina.

El gigante asiático es además, el principal consumidor mundial de la harina de soja, por lo que el acuerdo firmado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina y representantes del gobierno chino en Buenos Aires para empezar a exportar, representa un gran éxito comercial. Este convenio prevé la exportación de unas 5 millones de toneladas, por un valor cercano a los US$1.600 millones.

China ya compraba granos y aceite de soja argentinos y ahora se suma la harina en un momento clave para el país. Para el sector industrial y la cadena de la soja en general, que ocupa a 345.000 personas, la apertura de China significa la posibilidad de tener más compradores en el principal rubro de exportación. La Argentina exporta harina de soja a más de 60 mercados, aceite a más de 30 mercados y poroto de soja principalmente a China (en un 96%).

El Ministro de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere, comentó al respecto:

«China es nuestro principal socio comercial después de la Unión Europea, y hemos construido una relación muy profunda que nos permite iniciar y cerrar negociaciones entre nuestros países. Argentina volvió a ser un referente en el mundo, y este es un nuevo paso que beneficiará a la cadena de la soja argentina».

Este acuerdo se viene encaminando hace tiempo, recientemente, entre el 20 y el 28 de agosto pasado, el Departamento de Cuarentena Animal y Vegetal de la Administración General de Aduanas de China (GACC) auditó en el país el sistema de control e inocuidad del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y visitó 7 plantas procesadoras ubicadas en Santa Fe (Rosario, es conocida como la capital de la soja argentina) y Buenos Aires. Allí se evaluó el circuito de recibo y acondicionamiento de porotos de soja, así como el proceso de producción de harina de soja y los controles que se realizan para asegurar su inocuidad y calidad.

El martes 10 de Septiembre, el presidente Mauricio Macri dio a conocer el acuerdo a través de su cuenta en Twitter: 

Además agregó:

“Es una noticia clave para el sector agrícola. Nuestro país es el mayor exportador de harina de soja y ahora se abre uno de los mercados más grandes del mundo. Esto significa más mano de obra, más trabajo en la agroindustria y más oportunidades para los argentinos.”

La harina de soja representa casi el 70% del negocio de la oleaginosa argentina, por eso, el acuerdo con el principal consumidor del planeta abre un mercado muy importante. Además, se espera que este pacto logre disminuir el déficit comercial que Argentina mantiene con China, que ronda los US$8.000 millones por año y permitirá generar más dólares, indispensable en el medio de la fuerte fuga de divisas que atraviesa el país.

La apertura de nuevos mercados comerciales, como éste, ha sido uno de los mayores éxitos de Macri, también se destacan la reapertura de las exportaciones de gas y petróleo y la exportación de limones a Estados Unidos, el acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, entre otros.

Sin dudas, la guerra comercial de China con Estados Unidos y su necesidad de diversificar compradores y ampliar su fuente de abastecimiento ayudó a que Pekin se incline a favor de la harina de soja argentina y al mismo tiempo generó preocupación en los agricultores estadounidenses. 

Se estima que los envíos comiencen a principios de 2020, tras completar todos los requisitos y trámites correspondientes. Si bien faltan unos meses para efectivizar el intercambio, esta noticia ya generó alivio y esperanza al sector agropecuario y también a la sociedad en general, que ve el camino del crecimiento económico más cerca, de la mano de la inversión extranjera, del campo y la industria, que generaran más oportunidades y beneficios para todos los argentinos.

Por Sabrina Montalbetti

Fuentes: www.bbc.com/mundo – www.iprofesional.com

Imagen destacada: www.clarin.com

Imágenes en nota: www.bbc.com/mundo – www.lanacion.com.ar

Autor

Sabrina Montalbetti

Licenciada en Relaciones Internacionales. Técnica en Ceremonial y Protocolo. Me apasionan los idiomas y viajar.